Sintió un vacío….

Sintió un vacío que comenzaba a ahogarle, un vacío vertiginoso que acababa en aquel abismo del que solo reconocía una voz que llegaba del fondo. Las horas eran interminables, como largas pesadumbres engarzadas en las agujas del reloj de la mesilla.

- Te quise y aún, tras estos dos años, te quiero al pensarte…

Autor: © 2017 Inma J. Ferrero

No hay comentarios

Agregar comentario