JOSÉ MARQUEZ | ARTISTA MULTIDISCIPLINARIO

Por: Isabel Rezmo


José Marquez Este mes, abrimos nuestra entrevista a una persona que hace de la contemplación, de la mística su razón de vivir.

El artista no solo es capaz de captar la belleza de las cosas sino que además capta el mensaje interior que conlleva toda manifestación artística, mensaje que deduce los sentidos, que despierta la sensibilidad y como un torrente conduce a la plenitud y por qué no al éxtasis Si además lo hace razón para vivir, para relacionarse con los demás descubrimos entonces la divinidad que engendra y posee las cosas que nos rodean.; las personas, y nosotros mismos.

La visualización de sus obras pura poesía, un lenguaje único e innovador pero con un marcado carácter personal y humano. Porque José Márquez es ante todo un ser humano vital, lleno de luz, bondad…un hombre que escapa al tiempo y al espacio, con la serenidad que emana de su rostro, y de su presencia. Enamorado de la obra poética de San Juan de la Cruz, su vida gira en torno a la figura del poeta y del místico.

Podemos hablar con el artista multidisciplinar, el poeta, el pintor, el fotógrafo, el escultor, el artista o simplemente al ser humano.

José Márquez, nace en Córdoba y desde muy joven su vida está dedicada a las Artes Plásticas (pintura, escultura, fotografía, instalación), así como a la Literatura (poesía, guiones para performance y vídeo-arte, cuentos y monólogos). Últimamente ha trabajado como actor en diversas obras teatrales.

Su obra plástica, exhibida en distintas galerías, Centros de Cultura y Museos, se encuentra repartida en colecciones particulares, organismos públicos y Museos: Biblioteca Nacional (Madrid), Museo del Grabado Español Contemporáneo (Marbella), fondo de estampas de Calcografía Nacional (Madrid), colección Bacardí, Museo Diocesano de Bellas Artes (Córdoba), Colección Casa Real, EMACSA (Córdoba), Museo S. Juan de la Cruz (Úbeda), CITES Universidad de la Mística (Ávila), AFU Asociación de Fotógrafos (Úbeda), etc.

Es autor de una extensa obra poética, en la que destacan sus haikús y el libro “…de amor y soledad”, dos obras de teatro para niños “El mensaje de Jupam” y “El niño triste”, diversos monólogos y guiones para performance, “El recuerdo”, “Libérate de los dioses”, “Fiesta”, “El artista ladrón”, “La Historia en el papel” y teatro/danza, “Cántico Espiritual”, “Sacra Aqua”, “Óleum”, “…y volvió a Granada”.

R.P: Buenas tardes José, ¿El hombre se hizo artista o nació ya siendo artista?

J.M: Creo que hay unas facultades, una predisposición, que desde niños, diferencia al artista de los demás. Es algo quizás inexplicable que te lleva a observar, a sentir y después materializar ese sentimiento que engendra una idea, y que se materializa en literatura, música, pintura, etc. y todo ello motivado por esa observación de todo lo que te rodea. Independientemente, el artista necesita formarse, es indispensable, sobre técnica, conocimiento de materiales, historia del Arte, leer, viajar, y además observar y dejarse llevar por esa fuerza creadora que aparece sin avisar en la soledad del taller.

R.P: ¿Tu trayectoria implica muchísimas disciplinas? ¿Te queda alguna por descubrir?

J.M: A través de los años, he llegado a la conclusión, que todas las artes se complementan. En la Música, hay color, líneas, formas, como así mismo en la pintura también existen los ritmos, la musicalidad. Por eso, en la última década, intento fusionar, diversas formas de expresión: Música, arte plástico, danza, teatro, poesía… Creo que estas expresiones unidas, llegan mejor al público, y yo me siento más pleno al poder observar la positiva reacción de las personas. La vida debe ser un continuo descubrimiento, el Arte debe estar tan vivo que siempre es conveniente que esté abierto a toda innovación, a nuevos lenguajes y nuevos conceptos, a ser hijo de su tiempo.

Ser más respetuosos, cultos, sensibles, para que nuestra convivencia sea más satisfactoria, más humana, más pacífica, más plena.

R.P: Tu trabajo comienza en la pintura, en el arte plástico como comienzas abrirte hacia otros escenarios?

José Marquez

J.M: En mi intensa búsqueda de la Belleza, tan necesaria en el devenir de la existencia, he podido comprobar varias cosas que considero importantes. En los diversos talleres donde he trabajado enseñando y provocando con diversas técnicas a los alumnos, he experimentado que la sensibilidad se fomenta y se extrae de lo más íntimo del ser. Tras poner una música determinada, los alumnos son influenciados por los sonidos, por las notas diversas de ciertas composiciones musicales y al procesar mentalmente esas sensaciones, plasmaban con formas, líneas y colores, lo que aquella música les provocaba. Llevaba a mis alumnos a clases de danza, y allí, observando la plasticidad de los movimientos de los bailarines, se ejercitaban en el dominio del dibujo y en la síntesis del movimiento. Para mí, danzar es pintar con tu cuerpo en el espacio. Al cabo del tiempo, los mismos alumnos pedían trabajar con música u oyendo el recitado de poemas. De ahí nació la idea de fusionar distintas disciplinas artísticas.

R.P: La vida en la sociedad en la que vivimos no es fácil, casi ya para ningún ser humano, como te ubicas un hombre como tú tan espiritual dentro de esta sociedad tan individualista?

J.M: La existencia, tan bella ella, no es fácil para nadie y sobre todo para un gran sector llega a ser terrible. No nos enseñan a ser felices con la felicidad de los demás, a tener empatía con los desfavorecidos, con el distinto o con el frágil. Decía Marcuse, que “el Arte y la Bondad, pueden cambiar el mundo”. Hubo un tiempo que lo creí, ahora pienso que si no puede cambiarlo en su totalidad, sí que puede ayudar a hacernos más conocedores y disfrutadores de la Belleza que nos rodea. Ser más respetuosos, cultos, sensibles, para que nuestra convivencia sea más satisfactoria, más humana, más pacífica, más plena. Utilizo la soledad, solo para trabajar, para reflexionar, para indagar en mi propio ser, pero mi presencia quiere y debe estar entre los demás, escuchando, ayudando y siendo feliz compartiendo. Es esencial.

R.P: ¿Cómo descubres la obra de San Juan de la Cruz y como se convierte en el centro de tu vida?

J.M: fra. Juan de la Cruz llega a mí siendo casi un niño. Un amado Maestro, sabiendo mi pasión por la Literatura, me entregó de su biblioteca un pequeño librito con páginas finísimas de papel de arroz en el que figuraba la obra poética del carmelita. Yo tenía 14 años, y por más que lo leía, no me enteraba de nada. Cuando fui a devolverle a mi Maestro el libro prestado, temía que me preguntara qué me había parecido, y fue así, nada más entregárselo me lo preguntó y al oir mi contestación, sonrió serenamente y me aseguró que pasaría muy poco tiempo para que yo lo comprendiera y amara y también que fuera fuente de mi inspiración. Pasaron los años y ya en la madurez de mi vida, aquello que siempre estaba removiéndose en mi interior, provoca el trabajo que primero título “Desiertos o las profundas cavernas del sentido” exponiéndose dentro de la celebración de Cosmopoética en las hermosas Ermitas de Córdoba y después con “El límite trascendido – pasión y creación en S. Juan de la Cruz”, que se muestra en el Palacio de la Merced de Córdoba para posteriormente viajar al Museo que el Carmelo tiene en la maravillosa ciudad que es mi amada Úbeda.

«Mi padre llevaba una modesta compañía de teatro en Madrid, que la injusta guerra militar del 36 desintegró.»

José Maquez

R.P: A la hora de pintar qué te mueve a crear una obra, ¿Cuál es tu estímulo?

J.M: Las ideas surgen de manera imprevista, no sabes porqué, quizás al observar algunos colores que se complementan en el espacio, un sentimiento, un hecho concreto que impacta en tu vida, pero sobre todo en pleno proceso de trabajo, en él se abren posibilidades, surgen ideas, la propia obra en proceso te sugiere nuevas cosas. Trabajando es cuando mejor aparece eso que llaman inspiración, la cual no sé definir con exactitud.

R.P: De alguna manera el lenguaje poético también llena tu obra plástica, o es al contrario: tu obra plástica llena tu poesía; ¿ambas son vitales en ti como persona y artista?

J.M: Sí, rotundamente sí. Además de Juan de la Cruz, también Rumi, Walt Whitman, Juan R. Jiménez, Colinas, Federico… todos ellos inspiran mi trabajo. En mi poesía también aparecen los colores, las metáforas de la luz, la inquietud de las sombras.

R.P: Hablemos del teatro, la performance, es otra de tus pasiones, además ayudas a muchos grupos colectivos especialmente jóvenes, ¿qué te anima a participar y a través de ellos que mensaje quieres transmitir?

J.M: Mi padre llevaba una modesta compañía de teatro en Madrid, que la injusta guerra militar del 36 desintegró. Siempre recuerdo en casa, cuando llegaban los amigos de mi padre y le pedían recitara algún poema o texto teatral. Él no se hacía de rogar. Yo le observaba en silencio. Más tarde, comencé a escribir guiones de teatro, monólogos y sobre todo performance, que muchos de ellos aún no se han llegado a estrenar. La performance, considero es una forma de llegar muy directamente al público.

Intento utilizar un lenguaje claro, accesible a cualquier persona. Creo que, con todo respeto, se utiliza las performance con extremado lenguaje casi ilegible, excesivamente intelectual y muchas veces el público queda desconcertado ante algo que no les conmueve ni incluso les divierte. Mis performance pueden ser poéticas y a veces ácidas, porque es mi intención poner en evidencia ciertos abusos e injusticias que padecemos. En los colectivos de artistas jóvenes, me veo reflejado, sus inquietudes incomprendidas son las mismas que son sentía con su edad. Intento en la medida de lo posible, estar rodeado de artistas jóvenes, ellos me hacen seguir descubriendo nuevas perspectivas.

R.P: ¿Qué proyectos tienes a largo y a corto plazo?

J.M: Mi mente siempre está en continua ebullición. En la edad de la madurez es quizás, cuando el criterio y la capacidad creadora del artista está más segura y plena; es cuando es posible que pueda ocurrir el milagro de conseguir esa obra maestra soñada y perseguida a través de los años.

En este momento estoy trabajando en el largo proceso de un videoarte sobre el alma de los colores, también en un proyecto sobre el vuelo o la imposibilidad de volar; el vuelo como libertad, como huída, como liberación o como sueño. Es una fusión plástica de fotografía, pintura, escultura e instalación. Igualmente estoy en pleno ensayo para participar como actor en un magnífico espectáculo a celebrar en la Mezquita-Catedral de Córdoba. Su Director me ha asignado el papel de Rey Mago en un Auto Sacramental del siglo XII. Estoy lleno de entusiasmo por tener esta oportunidad tan reconfortante.

R.P: Gracias por habernos concedido este tiempo con nosotros, un placer siempre hablar contigo.

J.M: Sé que los artistas somos los que mejor nos comprendemos. Nos une el mismo ideal.

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