“DÍAS DE SILENCIO”, DE FERMÍN FERNÁNDEZ BELLOSO | LA DESOLACIÓN TRANSFORMADA EN CONOCIMIENTO.

Por: José María Herranz Contreras


El poeta Fermín Fernández Belloso (alcaceño de nacimiento y madrileño de adopción), tras su primer libro publicado en 2014, “El niño y la guerra”, nos regala una auténtica maravilla en forma de poemario, este recientemente editado “Días de silencio”. Quizá peque de imparcial, pero es un texto que conmociona y consigue la identificación absoluta del lector con algo tan desasosegante como es la soledad desnuda y el naufragio sentimental al que el común de nosotros, en alguna etapa de nuestras vidas, nos hemos visto abocados.

La vida es una absoluta locura, en eso estamos todos de acuerdo, siempre que se tenga un mínimo de sensibilidad o uno se haya intentado despojar de las máscaras y barnices sociales que esconden nuestro ser y con los que nos hemos revestido consciente o inconscientemente. La cuestión es: ¿cómo sobrevivir ante la falta de sentido?, ¿cómo recuperar el amor extinguido cuando la esencia de todo es su propia caducidad? Pues bien, el poeta en este libro lo intenta a través de un viaje iniciático por la casa, la noche y la soledad, sumergido en la vida.

En un ejercicio de maestría digno de todo auténtico poeta, “Días de silencio” se construye en un triple introito (tres poemas titulados precisamente “La casa”, “La noche” y “La soledad”) donde se define certeramente el paisaje emocional y metafórico del pasado y su ruina, una suerte de noche oscura del alma, y la inevitable confrontación con un yo deshabitado de sí que es él mismo. Tanto atrevimiento, y tan bien resuelto, en tres poemas breves y contundentes, desembocan en un río de la vida de ciento un poemas numerados en romano (el cero está ausente de forma intencionada, como bien señala su prologuista María Socorro Mármol Bris en su excelente texto introductorio) que conforman el grueso del poemario titulado “La vida” y que arrastran al lector sin tregua ni respiro a través de distintos escenarios líricos plenos de emoción, hasta la desembocadura del mar de la serenidad. Me parece magistral, repito, la construcción nada deliberada de esta arquitectura, que esconde muchas facetas y se presta a múltiples lecturas y perspectivas, como también apunta su prologuista, y que nos muestran en todo su esplendor a un auténtico escritor y poeta que además de desplegar los recursos y la belleza formal del artefacto llamado poesía muestra también un impecable oficio destilado en años de trabajo. Y todo ello pleno de emoción comedida, como si el terrible desgarro emocional que nos explica, no tuviera que ver con él mismo, lo cual inevitablemente nos hace identificarnos más con el texto. En el aspecto crítico, poco que objetar al libro, quizá algunos escasos versos que sobren en contados poemas, por señalar algo, pero mínimo, nada que rompa la extraordinaria unidad formal del poemario.

“Días de silencio” tiene múltiples lecturas y niveles, en efecto. Un primer nivel es puramente emocional. El tópico de la melancolía, el gastado desamor, etcétera, podría decir alguien con poca sensibilidad o puramente superficial. Pero no me interesan ese tipo de personas, las que solamente pertenecen a lo material y no trascienden ni se elevan sobre nada más allá de lo corpóreo o puramente físico.

El segundo nivel es el del periplo existencial, aquí todo cobra sentido. El común de nosotros puede identificarse con esta segunda lectura. En ella la desolación sentimental es la protagonista indiscutible, y los paisajes emocionales y metafóricos además de ser contundentes son bellísimos, con pinceladas de sucio realismo que hablan de whisky, carmín, mujeres de incierta profesión, amores arruinados, aventuras fugaces y desesperadas, y una exquisita sensibilidad masculina al desnudo, sin tapujos ni prejuicios:

La puerta está cerrada,
la boca enmudecida.
El pene exangüe.
El hielo del vapor, dormido.
Y los bares abiertos.

Qué tristeza la nuestra, siempre aferrándonos a cualquier cosa que nos haga olvidar y nos consuele ante lo inevitable que es vivir y su melancolía, la ruina del tiempo ante nuestro propio pasado, la búsqueda de algún sentido. Todos y todas nos podemos identificar, sin duda, con esta segunda lectura. También habla de la infancia y sus paisajes calmos, acabados, la extrañeza ante el paso del tiempo y aquello que nos dio sostén en la vida y que nunca volverá, el amor y el convencionalismo del matrimonio y los hijos, transformado en algo totalmente diferente al amor y que es consecuencia de la propia locura de la vida y su enloquecida carrera hacia ningún sitio, como comentaba al principio de este texto. Todo ello descrito de forma desasosegante e inasible, pero enormemente cautivadora.

Y el tercer nivel que estoy seguro que el autor ha conseguido, es el de la auténtica alquimia que toda obra artística supone, y que requiere no solamente oficio literario y recursos –que el poeta sobradamente posee-, sino también conocimiento. Aquí ya hablamos de algo más complicado, pero que se adivina a lo largo del río que es la vida (así titula al cuerpo principal del libro), porque la vida es un proceso, un río, una transformación, un viaje, un camino que debemos recorrer, en absoluta soledad y con dolor, para transformar el sufrimiento en algo que nos trascienda y que nos libere. Y de eso habla el poeta en este tercer nivel de lectura, desembocando magistralmente en el mar de la serenidad y la contemplación (¿quizá iluminativa?):

Estoy conforme
con estos arenales del presente,
con este nuevo trato
que no permite sueños.
Todo se ha dicho.
Todo pasó.

Creo que Fermín Fernández Belloso es un poeta auténtico cuya trayectoria debemos seguir con atención. La casa de la poesía le pertenece por derecho propio, y somos afortunados por tener en nuestras manos un libro como este.


DÍAS DE SILENCIO
Fermín Fernández Belloso.
Prólogo de María Socorro Mármol Bris.
Sial Pigmalión, poesía.
Madrid, 2017.
ISBN: 978-84-17043-14-8

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2018 Revista Proverso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site is protected by wp-copyrightpro.com

error: Content is protected !!