ANTONIO CAPILLA | “LA LITERATURA VERTEBRADORA DE LA IDENTIDAD NACIONAL Y LA PERTENENCIA A UN TODO UNIVERSAL.”

Por: Isabel Rezmo


En este mes que inicia su curso cultural y literario realiza una entrevista al poeta Antonio Capilla Loma.

Dentro del mundo de la poesía podemos encontrarnos con multitud de amigos y compañeros que dan su particular visión del mundo que le rodea. A veces esa visión no concuerda con lo que pensamos, pero nos ayuda a aprender. El aprendizaje parece estar en desuso hoy en día. Parece que sabemos de casi todo, y en la poesía supone un agravante. El significado completo de ese aprendizaje se llama: respeto, buen hacer, ilusión y humildad.

Antonio Capilla Loma reúne esas cualidades. De sus escritos emana humanidad, conciencia social, no en vano ha participado y participa en multitud de encuentros y antologías, lecturas poéticas encaminadas a defender y a denunciar los problemas a los que se enfrenta la sociedad.

Pero también cuida y desarrolla una exquisita labor en la creación poética. Su poesía es un conjunto armónico, de belleza y elegancia. Cuida la palabra y a ella se entrega.

Antonio Capilla Loma, sevillano de nacimiento y madrileño de adopción, reside en Pozuelo (Madrid). Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y Diplomado en Magisterio, especialidad de lengua y literatura españolas. Ha sido profesor de lengua y literatura españolas durante 37 años. Es socio del Ateneo Blasco Ibáñez y de otras destacadas instituciones literarias. Además de colaborar en revistas y antologías, ha prologado varios libros y participado en recitales de poesía por España y Portugal.

Algunos de sus poemas se pueden leer en el blog del autor LA VOZ QUE NADIE APAGA, en diversas antologías poéticas como Arte fénix, NEcesarias PALabras, Antología de poesía universal, Poetas para el siglo XXI, Poetas andaluces contemporáneos, Poetas del 15 de mayo, Poesía solidaria del mundo, Encuentro Internacional de Úbeda, Pentadrama (Ciudad Juárez), Poetas sin sofá, Flores del desierto (Grito de mujer 2016, Editorial Unaria), antologías del Ateneo Blasco Ibáñez de Valencia, Antología de los Viernes Sarmiento, Antología Internacional de Poesía y Arte con diversas publicaciones dedicadas a Auschwitz, Palestina, Grito de Mujer, Ciudad Juárez, etc.

Así mismo ha publicado en revistas literarias: Azahar, Álora la bien cercada, Imán, Alambique, Escritores en Red, Encuentros y Palabras (Pentadrama), Aquarellen Literatura, Repoelas, Biblioteca de Figuras Literarias Libro IV dedicado a Ángela Figuera Aymerich, Luz cultural, etc.

Entre otras obras ha publicado: “Y el corazón al viento”, Madrid, 1991; “Viento del sur”, Huerga y Fierro Ediciones, Madrid, 2009; “El fuego en la palabra”, Huerga y Fierro Ediciones, Madrid, 2012; “El águila de fuego con las alas del tiempo”, Huerga y Fierro Ediciones, Madrid, 2013; “Lúa”, edición bilingüe en castellano y gallego, Editorial Lastura, Madrid, 2013; Lúa, 2ª edición ampliada en castellano y gallego, Editorial Lastura, Madrid, 2016; “Lúa”, (selección de poemas en árabe y castellano), Editorial Lastura, Madrid, 2016; “Piedra de la honda”, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016.

RP: Buenas tardes Antonio un placer asomarte a Proverso. Esta pregunta seguramente te la habrán hecho en multitud de ocasiones ¿Qué es para ti la poesía?

AC: Era aún muy joven cuando murió mi hermana Pepi a la edad de 25 años, lo que supuso un duro golpe para toda la familia y en particular para mi madre que la quería con delirio. Una noche de tormenta en que oía su llanto y sus lamentos a través del tabique que separaba mi alcoba de la de mis progenitores sentí la imperiosa necesidad de plasmar los sentimientos que me embargaban, y de este modo nació mi primer poema. Así que en cierta medida creo, como decía Felix Grande, que la poesía es salvífica, que “sirve para salvarse la vida, para consolarnos” y que lo hace acercándonos a la belleza como equivalente del bien socrático que nos eleva por encima del reino animal al que no obstante pertenecemos. Así pues, el hecho de consolarnos no implica necesariamente que tengamos que evadirnos de la realidad en que vivimos, desde sus orígenes la poesía asume la necesaria catarsis que nos purifica mediante el dolor propio o ajeno cuando éstos acontecen sin que hayamos podido remediarlos. Creo conveniente dejar claro con ello que, lejos del manido lema de “el arte por el arte”, entiendo la poesía como el arte que persigue valores humanísticos y que por ende son universales.

RP: ¿Terminamos siempre por descubrir algo nuevo en ella?

AC: La originalidad ha sido concebida en el romanticismo como condición “sine qua non” de toda obra artística. Sin embargo, nada se crea “ex nihilo”. Actualmente estoy viendo “Juego de Tronos”, tanto he oído hablar de esta serie televisiva que he querido comprobar si merecía su extraordinaria fama, y la verdad es que me está gustando. Pues bien, en esta obra se retoman motivos históricos, literarios y artísticos en general que son harto conocidos y desvelados por quienes tienen suficiente acervo cultural y mente crítica. Sin embargo, dichos motivos se presentan en otro contexto, de suerte que se cambian los personajes, la cronología, los lugares, etc. De esta manera la trama resulta efectivamente original. Intento decir por lo tanto que aunque los temas sean recurrentes (el amor, la muerte y la vida en palabras de Miguel Hernández), siempre deberíamos encontrar algo nuevo en toda obra poética.

RP: ¿Cómo llegaste a la poesía? ¿Qué autores te han marcado más?

AC: Supongo que a todos nos hicieron aprender algún poema cuando éramos niños. En mi caso recuerdo algunos que no olvidaré jamás, o al menos eso es lo que deseo si la salud me lo permite. José de Espronceda con “La canción del pirata” y Rubén Darío con “A Margarita Debayle” pueden ser dos referentes de esta experiencia infantil. Pero mi encuentro ciertamente notable con la poesía se debe a mi padre que me regaló las obras completas de Federico García Lorca cuando yo era tan sólo un chaval de 12 años y aún vivía el dictador. El libro pertene a la Colección Aguilar y he de decir que sus tapas en piel están desgastadas por el uso, más el de mi padre que el mío propio, aunque es verdad que las leí con fruición y marcaron mi amor a la auténtica poesía. En cuanto a mi primera experiencia creativa, mi primer poema como ya he dicho está dedicado a mi madre. ¿Qué autores me han marcado más? Sin lugar a dudas: León Felipe, Miguel Hernández, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Gustavo Adolfo Bécquer, los poetas de la generación del 27; y, naturalmente, todas las figuras señeras de la poesía española como Jorge Manrique, Garcilaso, Quevedo, Lope de Vega, Calderón, San Juan de la Cruz, etc. Soy consciente de que me dejo en el tintero a otros poetas no españoles de la talla de un Rubén Darío o un Walt Whitman pero no quiero ser excesivamente prolijo.

RP: Si tuvieras que definirte con un verso, ¿Cuál sería?

AC: Cito a Rabindranath Tagore:

¡No dejes que pasen las horas en la sombra!
¡Enciende la lámpara del amor con tu vida!

Y pido perdón ahora por citarme a mí mismo con estos versos de HACIA LA LUZ, obra inédita que espero que pronto también la vea:

Qué sublime locura
hasta llegar al ser en su grandeza
como un rayo de luz
que se adentra en la sombra.

RP: El pasado 20 de agosto participaste en la I Justa Poetica Villel de Mesa, en un momento del acto de clausura expresaste: “el poeta es un creador que puede sentir el latido del cosmos…” Mirando la vida, la sociedad que nos rodea, ¿La emoción es el primer eslabón en la creación poética? ¿Es el único?

AC: La lírica es emoción hecha belleza. No hay lírica sin emoción. Ahora bien, el sentimiento expresado prosaicamente no forma parte de la expresión poética. La poesía requiere un dominio del idioma que conduce a la expresión artística; la cual, en palabras de Fernando Lázaro Carreter, ha de estar dotada de “literariedad” que es una manera especial de comunicar. Porque en definitiva el poema es comunicación verbal aunque a veces resulte críptico. Es decir, no vale cualquier forma de expresión sino que el decir poético somete a la lengua a una tensión y a un ritmo que no es usual en el habla cotidiana, para ello tiene a su alcance las llamadas figuras literarias que todo poeta conoce y utiliza. En este quehacer cualquier tema puede ser sujeto y objeto de la lírica, pero efectivamente no me cabe la menor duda de que aquellos que tocan la “sensibilidad del corazón” son los más recurrentes, aunque también es completamente cierto que la emoción resulta en múltiples ocasiones de la pura expresión formal hecha arte sin que el contenido vaya ligado a sentimiento personal alguno.

RP: Has trabajado como profesor de lengua y literatura ¿Cómo ves el presente de la literatura en la escuela y en la sociedad actual?

AC: Como profesor de literatura pude comprobar el gusto de los estudiantes por esta asignatura cuando se imparte como algo estimulante y útil para su enriquecimiento personal. El diálogo con las obras sobresalientes de la historia y como herramienta para desarrollar una mente crítica y constructiva es algo apasionante que el alumno puede y debe experimentar, la misión del profesor es la de facilitárselo poniéndolo a su alcance. Fijaos, creo probable que dentro y fuera de España haya quien al ser preguntado por don Miguel de Cervantes no sepa quién fue, pero me cuesta mucho más creer que no sepa nada sobre don Quijote y Sancho Panza. La literatura forma parte de la vida hasta el punto de que en el habla cotidiana se utilizan frases acuñadas en obras literarias y palabras que han sido inventadas por escritores, toda nuestra experiencia vital está impregnada de literatura. Así que ha sido, es y será siempre un pilar fundamental para la formación de la ciudadanía, por lo que no hay país que no incluya en sus planes de estudio la literatura como vertebradora de la identidad nacional y la pertenencia a un todo universal.

RP: En tu creación también tiene un papel destacado la denuncia social. ¿La poesía es un arma revolucionaria? ¿Puede cambiar y mover conciencias?

AC: Es verdad que hay poetas que prefieren encerrarse en su “torre de cristal” para crear obras realmente bellas, pero la poesía también puede y debe contribuir a mover conciencias. Gabriel Celaya decía que “la poesía es un arma cargada de futuro”. Pero para cambiar la realidad es necesario además la conjunción de infinidad de fuerzas y recursos humanos. Como nos dice Paulo Freire: “Nadie libera a nadie, nadie se libera solo, los hombres se liberan en comunión mediatizados por el mundo”; o lo que es lo mismo, mediante el quehacer solidario de la inmensa mayoría de la sociedad es como se puede cambiar la misma. Así, pues, no cabe duda de que la poesía coadyuva a la sensibilización del ser humano en su aproximación a la belleza y contribuye por sí misma a que este aborrezca la fealdad de la injusticia. No obstante, en mi opinión, el poeta hace muy bien cuando se compromete activamente con el tiempo histórico que le toca vivir y lo refleja en su obra, esta es sin duda alguna la opción elegida por mí..

RP: ¿El poeta tiene la “obligación”/ “el deber” de convertirse en un ejemplo por encima de los otros. Es su verdadero compromiso?

AC: Al menos debería ser el principio y la consecuencia de su obra cuando esta se entiende como compromiso con los valores que representa. Sin embargo, se trata más bien de un “desideratum” que no se cumple casi nunca en su totalidad. No obstante, voy a decir algo que quizás no se haya dicho antes: Jesuscristo es para mí el poeta más puro que ha habido en toda la historia de la humanidad. Pero, como sabemos, su compromiso le costó un suplicio horroroso hasta morir en la cruz, y no creo que deba pedirse tanto a ningún ser humano. Sin embargo, ha habido quienes, salvando la distancia y en cierta medida, han seguido su ejemplo: estoy pensando, por ejemplo, en García Lorca, Miguel Hernández y Víctor Jara. Pero hay más casos dignos de mención que seguramente conocéis.

RP: ¿Algún proyecto a corto plazo?

AC: Tengo un libro inédito en proceso de edición. Así que, en cuanto se publique, me gustaría presentarlo en todos los sitios a los que sea invitado para ello. Y, naturalmente, siempre que pueda pienso seguir acudiendo a recitales y demás eventos poéticos.

RP: Para despedirnos, ¿algo que quieras resaltar?

AC: Bueno, añadir simplemente que la poesía ha sido siempre la cenicienta para el público en general. Sin embargo, es la raíz que alimenta el quehacer literario. Ojalá que todo el mundo busque su zapatito de cristal, como lo hizo el príncipe con Cenicienta, y que, al igual que él, tenga la dicha de encontrarlo para casarse con ella.

RP: Gracias por asomarte a nuestra casa que es la tuya.

AC: Gracias a Proverso por su compromiso con la poesía y por haber tenido la gentileza de invitarme. Espero que los lectores sean benevolentes y acojan mis palabras con el mismo cariño con que se han pronunciado.

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