PISSARRO, DECANO DEL IMPRESIONISMO: EL PINTOR DEL CARÁCTER ESENCIAL DE LAS COSAS.

El Atril

Por: Isabel Rezmo

Definido por Duret como el «pintor de la naturaleza rústica», Pisarro mostró preferencia por los temas relacionados con la vida natural y rural, casi siempre con campesinos dando un toque de humanidad a sus obras.

Se le conoce como uno de los «padres del impresionismo» y después neo-impresionista francés.  Como decano del impresionismo tuvo un importante papel de conciencia moral y guía artístico con un destacado papel como guía artístico de su época. Pintó la vida rural francesa, sobre todo los paisajes y las escenas en los que aparecían campesinos trabajando, pero también escenas urbanas en Montmartre. En París tuvo como discípulos a Paul Cézanne, Paul Gauguin, Jean Peské y Henri-Martin Lamotte.

Pissarro fue asimismo un teórico de la anarquía, y frecuentó con asiduidad a los pintores de la Nueva Atenas que pertenecían a ese movimiento. Compartió esa posición con Gauguin, con quien luego tuvo relaciones tensas.​

VIDA Y OBRA

Camille Pissarro nació el 10 de julio de 1830 en la isla de Saint Thomas en las Antillas, en ese entonces pertenecientes a Dinamarca, donde sus padres tenían una floreciente empresa de piezas para navíos en el puerto de Charlotte Amalie, por lo que tuvo la nacionalidad danesa, que conservó toda su vida.​

Hijo de Abraham Gabriel Pissarro, un judío sefardí de origen portugués con nacionalidad francesa y nacido en Burdeos, donde existía una importante comunidad de judíos portugueses. Su madre fue la dominicana Rachel Manzano-Pomié. En 1847, tras concluir parte de sus estudios en Francia, regresó a Saint Thomas para ayudar en el comercio de sus padres. En sus momentos libres se dedicaba a dibujar.​

Posteriormente abandonó su hogar debido a la oposición de sus padres a que se hiciera artista. Viajó a Venezuela (1852), acompañado de su maestro, el pintor danés Fritz Melbye.​ En Caracas y La Guaira se dedicó plenamente a la pintura, realizando paisajes y escenas de costumbres.

En 1855 se trasladó cerca de París, a la localidad de Passy.​ Allí asistió a la Escuela de Bellas Artes de marcado corte académico e influenciada por el estilo de pintores como Eugène Delacroix, Charles-François Daubigny y sobre todo Jean-Auguste-Dominique Ingres, donde lo marcaron Jean-François Millet por sus temas de la vida rural, por Gustave Courbet y su renuncia al pathos y a lo pintoresco, y por la libertad y la poesía de Jean-Baptiste Corot.​ trabajó en el taller de Anton Melbye, hermano mayor de Fritz, pintó paisajes de la comuna de Montmorency.

Entre 1859 y 1861, frecuentó diversas academias, entre ellas la del padre Suisse, donde conoce a Claude Monet, Ludovic Piette, Armand Guillaumin y Paul Cézanne.​ En 1863, Cézanne y Émile Zola visitaron su taller en La Varenne y, en 1865, pasó un periodo en La Roche-Guyon. Expuso en los Salones de 1864 y 1865, donde se presentó como el «alumno de Melbye y de Jean-Baptiste Corot».​  Comenzó a participar regularmente en las tertulias del café Guerbois, con Manet, Degas, Renoir, etc.

Monet y Pissarro coincidieron en Londres, donde conocieron a Paul Durand-Ruel, que se convirtió a partir de ese momento en el marchante oficial del grupo. Pissarro y Monet hicieron en la capital inglesa estudios de edificios envueltos en nieblas.

Su estilo en esta época era bastante tradicional. Se le asocia con la Escuela de Barbizon, aunque pasado algún tiempo evolucionó hacia el impresionismo. Se le considera, junto con Monet y Alfred Sisley, uno de los impresionistas puros, diferenciándose del grupo de los «problemáticos» (Renoir, Degas, Cezanne).

En 1885 se alía a pintores divisionistas y concurre a sus exposiciones. Pissarro, siempre abierto nuevas experiencias estéticas para dar cauce a su creatividad, conoció a los jóvenes Signac y Seurat, que ensayaban una nueva técnica que llamaron puntillismo o divisionismo. Se basaba en aplicar la pintura sobre el lienzo en pequeñas pinceladas yuxtapuestas de colores puros (como un mosaico). Esta técnica requería de un detallado estudio previo de las combinaciones de colores más adecuadas para conseguir el efecto buscado.

En 1890 se separa bruscamente de este movimiento y retorna a la antigua manera impresionista. Desde 1885 vive en Eragny, cerca de Gisors, de donde incursiona a París, Ruán, Dieppe para pintar paisajes y urbanos.

Desde 1896 hasta su muerte siete años después, Pissarro abandonó el divisionismo y retornó a sus orígenes Impresionistas, pero esta vez dedicado principalmente a escenas de tipo urbano. Así, pintó vistas de la ciudad de Ruán y su puerto, y también de París y sus calles.

Esta serie del bulevar de Montmartre, de París, es un excelente ejemplo de la esencia del método pictórico impresionista aplicado a una escena urbana. Aparece una misma vista del bulevar bajo distintas condiciones de iluminación y atmosféricas.

ESTILO

Fue acaso, entre los auténticos impresionistas, el que demostró más inquietudes, y fue, sin duda, uno de los maestros más dotados con los que contó aquella escuela. Fue un espíritu lleno de inquietudes. Quizás su universal curiosidad, como su ‘humanitarismo’, las debiera a su raza hebrea. Desde 1880 sus paisajes rústicos tendieron a poblarse de figuras y acabó pintando, durante unos años, escenas con personajes campesinos, no –como alguien supuso- con la misma intención de Millet, sino cediendo a la tentación de tratar con nueva visión pictórica esos temas, tan sugerentes.

Así como su afán de independencia y de libertad le llevó a renunciar a una cómoda existencia burguesa en una idílica isla del Caribe, esa misma búsqueda de libertad y sinceridad consigo mismo le condujo a rechazar los dogmas académicos al uso. Esto contribuye a explicar que en esta etapa inicial de su carrera esté muy influido por los paisajes de Corot y de los maestros de la Escuela de Barbizon.

Hasta su muerte, alternó la pintura de estos aspectos urbanos con la de sus antiguos motivos rurales, especialmente huertos y frutales en flor. Uno de los primeros artistas en practicar con absoluta convicción la pintura al aire libre

Se destaca la relación de su pintura con sus convicciones políticas: Fue una figura central en la organización de las exposiciones que realizó el grupo impresionista entre 1874 y 1886, y el único artista que expuso en las ocho muestras. Su tema principal fue el paisaje, muchas veces con figuras campesinas, aparte de una secuencia de paisajes urbanos de Rouen y París que comenzó en 1896. Sus temas campesinos reflejaban sus ideas anarquistas. Pissarro estaba convencido de que el futuro de la sociedad estaba en la descentralización y en un regreso a la tierra. Varios de los miembros del grupo neoimpresionista que se formó en las postrimerías de la década de 1880 eran también anarquistas, entre ellos Paul Signac y Maximilien Luce.

Pissarro mostró su interés por  la fotografía  como inspiración, al igual que otros pintores del impresionismo. Con los primeros artefactos fotográficos se podía recoger la luz de un atardecer, robar un instante en la vida cotidiana, captar lo que asoma del interior de una persona… Ese era el punto común con los impresionistas, unos artistas que también captaban un instante, pintaban un momento que habían vivido. Lo que habían experimentado o visto con sus ojos. Artistas como Monet, que llegó a poseer varias cámaras fotográficas, o Degas, quien trabajó y experimento con una de las primeras Kodak que llegaron al mercado, investigaron las posibilidades del color que les proporcionaba esa nueva herramienta.

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