EL EXORCISTA: UN HITO EN LA HISTORIA DEL CINE

Por: Tomás Sánchez Rubio


El 2 de abril de 1974, en el Dorothy Chandler Pavilion de Los Ángeles, se celebró la XLVI edición en la entrega de los premios Óscar a las obras cinematográficas estrenadas durante el año anterior. La ceremonia fue presentada por Diana Ross, John Huston, Burt Reynolds y David Niven. La protagonista de aquella velada fue la cinta El golpe, dirigida por George Roy Hill y con un reparto encabezado por Paul Newman y Robert Redford, tándem que ya había conocido el éxito con Dos hombres y un destino (1969), bajo las órdenes del mismo realizador. De las diez candidaturas a las que fue nominada, ganó siete, entre ellas la de mejor película.

Sin embargo, esa misma noche también se presentaba un filme con el mismo número de nominaciones, si bien los galardones se quedaron finalmente en dos: mejor guion adaptado y mejor sonido. Se trataba de El exorcista, dirigida por William Friedkin, realizador de éxito cuyo labor de dirección había sido premiada dos años antes por The French Connection, cinta protagonizada por Gene Hackman y Fernando Rey. El exorcista contaba con un interesante y solvente plantel de actores tanto principales como secundarios, si bien ninguno de ellos podía ser considerado “una estrella”. Se repartían los papeles protagonistas: Ellen Burstyn, en el papel de Chris MacNeil, madre de Regan; Jason Miller, también escritor, como el melancólico y angustiado padre Karras -personaje que había rechazado Stacy Keach-; Linda Blair, de tan solo catorce años, como Regan Macneil; y el versátil y prolífico actor sueco Max von Sidow, encarnando al exorcista, el sacerdote Lankester Merrin.

El argumento del filme puede resumirse en pocas líneas: Regan es una niña de doce años víctima de fenómenos paranormales que conllevan inquietantes cambios en su persona y la manifestación de una fuerza sobrehumana. Su madre, aterrorizada, tras someter a su hija a múltiples análisis médicos que no ofrecen ningún resultado, acude a un joven sacerdote de la Universidad de Georgetown con estudios de psiquiatría. Este se halla convencido de que el mal puede no ser físico, sino espiritual, es decir, que la niña es víctima de una posesión diabólica. Por ello, tras el correspondiente permiso eclesiástico y  con la ayuda de otro sacerdote, de más edad y con experiencia en ese campo, se dispone a  practicar un exorcismo.

La película se había estrenado en EE.UU y Cánada en plenas navidades -26 de diciembre- de 1973. En España lo haría el 1 de septiembre de 1975. Podemos calificar su éxito como rotundo, considerándose una de las pocas películas del género de terror en lograr una excelente acogida tanto de crítica como de público, hasta el extremo de convertirse en un clásico de la historia del cine, así como en un fenómeno cultural que ha acabado marcando a varias generaciones de espectadores a nivel internacional. El impacto del filme fue tal, que durante las primeras proyecciones numerosos espectadores sufrieron desmayos, ataques de llanto, crisis nerviosas; algunos sencillamente no fueron capaces de esperar al final para abandonar la sala…

Aparte de recibir un notable número de premios -entre los que se cuentan cuatro Globos de Oro-, en una encuesta realizada en 2008 -entre más de seis mil personas- por la prestigiosa compañía cinematográfica y musical británica HMV, El exorcista fue elegida como la mejor producción de terror de la historia, situándose por delante, en aquel momento, de El resplandor, de Stanley Kubrick, Halloween, de John Carpenter, y Pesadilla en Elm Street, de Wes Craven.

En el año 2000 la Warner Bros. Pictures reestrenó la película en formato remasterizado, siguiendo la moda en la industria del cine de aquellos años de realizar nuevos montajes con escenas no incluidas en la versión original. En verdad, estas no aportaban cambios significativos al desarrollo del filme. Las nuevas escenas incluían las primeras visitas de la Regan al hospital, o bien la famosa imagen de la niña bajando las escaleras de su casa a cuatro patas, a modo de araña, con la espalda curvada. También aparece la conversación entre los sacerdotes Karras y Merrin en la escalera de la casa de la familia MacNeill, así como una especie de epílogo, que ofrecía un nuevo final, en el que el teniente de policía Kinderman conversa con el padre Dyer sobre la dualidad del bien y del mal.

En nuestro país, Radio Nacional de España realizó el 30 de junio de 2010 una adaptación radiofónica de El Exorcista protagonizada por Fernando Huesca como el padre Karras, Miguel Rellán como Merrin, Elena Rivera como Regan MacNeil y la veterana Lourdes Guerras en el papel de la madre de esta. Dicha dramatización fue grabada en directo cara al público desde el Centro Cultural La Casa Encendida de Madrid, y emitida en RNE el 4 de julio del mismo año.

Como premisas del éxito de la película se han señalado, aparte de una serie de efectos visuales, novedosos en aquellos momentos, la austeridad y el realismo de la historia. Efectivamente, los hechos acaecen en una familia monoparental, pero cuyos miembros llevan una vida que podemos denominar “normal”. La irrupción de lo sobrenatural en la cotidianidad de unas personas que trabajan, estudian o se relacionan como tantos pobladores del planeta, provocará en los espectadores, como poco, un cierto desasosiego. Por otra parte, existe un acentuado componente de transgresión por cuanto los ataques a formas y ritos sagrados de la religión católica -y precisamente en un ámbito eclesiástico como es el entorno de la venerable Universidad jesuita de Georgetown-, son visibles y explícitos. La cinta ponía de manifiesto, del mismo modo, la dicotomía entre ciencia y laicismo contemporáneo por un lado, y formas de creencia y religiosidad aparentemente “superadas” en el siglo XX. El director de la cinta llegó a afirmar que se trataba de toda una «parábola del cristianismo, de la eterna lucha entre el bien y el mal…»

Por otro lado, tenemos el sentimiento de culpa permanente que siente uno de los protagonistas, quien, siendo sacerdote, lo hace asemejarse a la figura de esos detectives atormentados que suelen protagonizar las películas de asesinatos en serie. A este respecto, podríamos señalar que tales sentimientos de culpa, basados en unos objetivos profesionales o vocacionales que le apartan de supuestos deberes familiares, pueden ser compartidos por muchas personas de toda condición… Otros ingredientes para el interés y sensación despertadas por El exorcista podrían ser el contraste entre la inocencia de la niña, Regan, frente a sevicia del espíritu maligno; o bien la aparición del elemento arqueológico y legendario, siempre atractivo para buena parte del público.

Debemos tener en cuenta que, antes del lanzamiento de la película, nada como “aquello” había aparecido en la pantalla: hasta ese momento, el terror se limitaba a monstruos “tradicionales” como Drácula, Frankenstein, el Hombre Lobo o bien casas embrujadas y malditas. La posesión demoníaca no había sido aún explorada, y el éxito del filme dará lugar a una serie de secuelas -le siguieron una segunda y tercera parte- e imitaciones de desiguales calidad, enfoque y fortuna.

Por lo dicho anteriormente, no es de extrañar que la polémica acompañara al estreno y a la existencia misma de El exorcista. La filmación sufrió una serie de incidentes que hicieron coincidir su primera proyección con las fiestas navideñas. Desde un primer momento, muchos la catalogaron como una película blasfema que aprovechara las fiestas religiosas para “propagar la palabra del Maligno”. A este respecto, debemos tener en cuenta que no había pasado demasiado tiempo de los terribles asesinatos de personas inocentes perpetrados en California por parte de la llamada “Familia Manson”. No obstante, algunos de los miembros más influyentes de las Iglesias católica y presbiteriana  aplaudieron el filme por su “contribución a la propagación de un mensaje religioso positivo”. Recordemos que, al fin y al cabo, la cinta termina “bien”…

En cuanto a la fuente del argumento debemos recordar que la película se basa en la novela homónima de William Peter Blatty, y cuya lectura recomiendo por diversas razones, entre las cuales destaca la profundidad psicológica en el tratamiento de los personajes. Precisamente fue el propio autor del libro quien adaptó el guion para la versión cinematográfica, ganando, como hemos señalado más arriba, el Óscar en tal categoría.

Blatty, había nacido en Nueva York, el 7 de enero de 1928, y fallecido ese mismo mes, pero de 2017, en Bethesda. Tuvo cuatro hermanos, y estudió con los jesuitas, a quienes admiraba. De periodista pasó a escribir guiones de películas de éxito como El nuevo caso del inspector Clouseau (1964), dirigida por Blake Edwards y protagonizada por Peter Sellers.  Afirmaba que comenzó a escribir El exorcista en la década de 1950, tras leer sobre un caso real de posesión satánica que aquejó a una joven de catorce años de Maryland a finales de los 40. Blatty quedó tan impresionado con el fenómeno paranormal que investigó todo lo relacionado sobre posesiones satánicas.

Publicó el libro en 1971 en Estados Unidos, llegando a vender cerca de trece millones de ejemplares. El éxito de ventas no fue inmediato, sino que se debió sobre todo a la aparición del escritor en un programa de entrevistas muy popular en Estados Unidos, The Dick Cavett Show, donde llamaron a Blatty para sustituir a un invitado que se había puesto enfermo. En España se edita por primera vez en 1975 en la prestigiosa editorial Plaza & Janés, como primer título de la colección Manantial, dedicada a autores contemporáneos. Le siguieron en dicha colección novelas como Odessa, de Frederick Forsyth; Avenida del parque, 79, de Harold Robbins, o Banco –continuación de la afamada Papillon– de Henri Charrière. La portada era de la ilustradora Roser Muntañola, y la traducción se debía a la lingüista y profesora argentina Raquel Albornoz.

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2020 Revista Proverso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site is protected by wp-copyrightpro.com

error: Content is protected !!