Tag : el-atelier

post image

FRANCO BATTIATO Y LA BUSCA DEL CENTRO DE GRAVEDAD PERMANENTE…

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero


Sentada frente a la puerta de madera de todas las mañanas, recitaba el azul que las últimas lluvias habían olvidado en las ventanas. Sentía entonces que todo se evaporaba a su alrededor: la luz, los sonidos, los recuerdos… La vida entera, hasta llegar al abismo.

Franco Battiato nació el 23 de marzo de 1945 en Sicilia, Italia. La gran capacidad creativa de Franco Battiato ha sido, y sigue siendo en la actualidad, objeto de diversas retrospectivas. Por ello me parece necesario resaltar que nos encontramos ante una de las personalidades más eclécticas y originales de cuantas han aparecido en el panorama cultural italiano de las últimas décadas. Este cantautor, músico y director de cine, ha pasado por múltiples estilos musicales: los inicios románticos, el rock progresivo en la década de los setenta, el pop filosófico, la música culta  o la música étnica. Ha hecho también incursiones en el mundo de la dirección cinematográfica.

Desde principios de la década de los años 1970, participa activamente en las corrientes europeas de investigación y experimentación musical. Sus primeras grabaciones aparecen en el sello experimental Bla Bla, permanece en él desde 1971 a 1975, con ellos graba: Fetus (1971), Pollution (1972), Sulle corde di Aries (1973), Clic (1974), M.elle le “Gladiator” (1975). Más tarde llega al sello discográfico Ricordi, quien lanza Feedback en el año 1975, un doble álbum retrospectivo de su producción en el sello Bla Bla, más tarde aparecen: Battiato (1976), Juke Box (1977) y Egipto antes de las arenas ( 1978). Con esta última pieza para piano, Battiato ganó el Premio Karlheinz Stockhausen en 1978.

En 1979 lanza L’Era del Cinghiale Bianco, su primer trabajo con la discográfica Emi Italia. A este primero le siguen Patriots (1980) y, en 1981, La voce del Padrone, que ocupa el primer puesto en el ranking italiano durante un año vendiendo más de un millón de copias. A partir de este Battiato se convierte en un «tema» de estudio para intelectuales y una fuente de inspiración para muchos músicos. Los siguientes álbumes son: L’arca di Noè(1982), Orizzonti perduti (1983) primera obra tras su explosión comercial. Importante señalar en este álbum la intervención de Giusto Pio al violín, también que en este disco prima la electrónica, Mondi lontanissimi (1985), Echoes of sufi dances (1985). En 1985 funda la editorial L’Ottava, en colaboración con Longanesi, y en 1989, el sello homónimo dedicado a la música «fronteriza» entre la composición culta, la canción y la música étnica, publicando seis títulos entre los años 1988 y 1989. Desde 1984 Franco Battiato comienza a trabajar en  la ópera “Génesis”, estrenada en el Teatro Regio di Parma el 26 de abril de 1987, recibiendo por ella un gran acogida y éxito. Mientras tanto en el sello discográfico Emi salen: Nomadas (1987, Emi España) que llegó en España al disco de platino. La versión en italiano de la canción no se publicaría hasta el año siguiente. Y su componente espiritual, aunque a Battiato no le falte, proviene de los años que pasó como monje benedictino el autor de la misma, Juri Camisasca, Fisiognomica (1988) y, en 1989, el doble álbum en vivo Giubbe rosse.

En 1990 Battiato compone la banda sonora de la película Benvenuto Cellini – Una vita scellerata. En 1991 Battiato lanza el álbum Come un cammello in una grondaia  trabajo con el que el artista de Catania abría los noventa. En el cual dedica una cara a composiciones propias y la otra a varios lieder con la firma de Wagner, Bramhs o Beethoven. Este lamento crítico sobre el estado de la política italiana brillaba entre las suyas con la canción Povera Patria, que rápidamente se convirtió en un símbolo de compromiso civil. Come un Cammello in una grondaia, fue reconocido como el mejor disco del año 1991 premio de la prensa especializada promovido por la revista Musica e Dischi. Durante este periodo también trabaja en su segunda ópera, Gilgamesh, representada con gran éxito por primera vez en el Teatro dell’Opera di Roma el 5 de junio de 1992. Durante este año prosigue con su Tour  Come un Cammello in una grondaia, acompañado por la orchestra I Virtuosi Italiani. El 4 de diciembre de 1992 da un concierto en Bagdad acompañado por la orchestra I Virtuosi Italiani y la Orquesta Sinfónica Nacional Iraquí. En octubre de 1993 aparece el álbum Caffé de la Paix, que nuevamente consigue la mejor crítica del año en la revista Musica e Dischi. En el mismo período se estrena la misa arcaica, composición para solistas, coro y orquesta.

En septiembre del 94, bajo el patronazgo de la Región de Sicilia, y con motivo del octavo centenario del nacimiento de Federico II, se representa en la Catedral de Palermo la ópera Il Cavaliere dell intelletto.

En 1995 aparece Unprotected, álbum en vivo grabado durante la tourneè del mismo año que concluyó en el Líbano el 7 de agosto en el Festival de Beiteddine y en 1995, continuando con la Emi, L’ ombrello e la macchina da cucire. El libreto del Cavaliere dell’intelletto y los textos de L’ ombrello e la macchina da cucire son del filósofo Manlio Sgalambro.

En 1996, aparacece Shadow, Light, con la discográfica EMI un álbum que contiene Messa Arcaica y brani mistici. En otoño de ese mismo año, con la casa discográfica Polygram, Franco Battiato lanza L’imboscata con canciones como La Cura con la cual se le otorga al cantautor el premio a la mejor canción del año.

En el año 1997 Battiato regresa con una larga y muy aclamada gira. En 1998 sale Gommalacca, el filósofo Manlio Sgalambro ya formaba parte como letrista del método creativo del músico, en este álbum se incluye el single Shock in my Town.  El disco combina beats con agresividad rock y arranca aludiendo al deterioro urbano de adicciones y deshumanización. En el tema, que incluye un mensaje para escucha al revés, lo mismo se mencionan conceptos tántricos que a The Velvet Underground. Con la canción Shock in my Town Battiato participa como invitado de honor en el Festival de Sanremo. Fleurs, aparece el 22 de octubre de 1999, álbum en el que Franco  Battiato versionó a grandes cantautores de finales del siglo 19 y principios y mitad del 20, en un disco intimista y clásico. Muchas de estas canciones forman parte de su repertorio actual, desde La canzone del amore perduto de Fabrizio D´andre, Ruby Tuesday de The Rolling Stones, Aria Di Neve de Sergio Endrigo, o La chanson des vieux amants de Jacques Brel, también aparecen en este álbum dos piezas propias inéditas Este álbum prosigue el discurso musical iniciado con L’imboscata, pero esta vez enriqueciéndolo aún más con sonidos duros y angulares. Este álbum recibe la placa al Mejor Intérprete en la edición 2000 del Premio Tenco.

En 2000 publica Campi magnetici, en 2001 sale Ferro battuto, al que le siguen Hierro Forjado (2001 en español), Fleurs 3 (álbum de versiones) (2002), Last Summer Dance (2003, en directo), Dieci stratagemmi (2004),  superados los 60, aparece Il vuoto (2007) en disco Battiato se hizo acompañar de la banda femenina de rock alternativo MAB. El cuarteto sardo le acompañó también en su gira por España, Fleurs 2 (2008) (3X Platinum) y en 2010, Inneres Auge (Il tutto e’ più della somma delle sue parti).

Después siguió con la ópera Telesio (2011), Apriti sesamo(2012), la adaptación al italiano del ‘Frankestein’ de Antony and the Johnsons ya aparecía en una de las colecciones de Battiato de temas ajenos, Fleurs 2. Luego grabarían juntos un disco en vivo en la Arena de Verona con canciones de ambos e invitadas como Alice, repitiéndose el dueto con el que ella y Battiato compitieron en 1984 en Eurovisión: ‘I treni di Tozeur’. Joe Patti’s experimental group (2014) y Le nostre anime (2015) uno de los inéditos de la antología más completa del genio siciliano. En él aparece el cantautor de vena reposada y melancólica para relatar el reencuentro de dos viejos amantes.

LA POESÍA DE SUS LETRAS


Pobre Patria

Mi pobre Patria, aplastada por abusos del poder
de gente infame que no conoce el pudor,
se creen los dueños todo poderosos
y piensan que todo les pertenece.

Los gobernantes, cuantos perfectos e inútiles bufones
en esta tierra que el dolor ha devastado
pero es que no sentís nada de pena
ante esos cuerpos tendidos sin vida?

No cambiará, no cambiará
no cambiará, quizá cambiará.

Y cómo excusarlos, las hienas en estadios y aquellas
de la prensa chapoteando en el fango como cerdos.
Yo me avergüenzo un poco y me hace daño
ver a los hombre como animales.

No cambiará, no cambiará
no cambiará, quizá cambiará.

Esperamos que el mundo vuelva a cosas más normales,
que pueda contemplar con calma el cielo
que nunca más se hable de dictaduras,
porque quizás tendremos que ir tirando
mientras la primavera tarda aun en llegar.

SU MÚSICA


Franco Battiato- Energia e Meccanica(1972)

‘Centro di gravità permanente’ (1981)

‘Bandiera Bianca’ (1981)

‘La stagione dell’amore’ (1983)

‘Nómadas’ (1987)

‘Povera patria’ (1991)

‘Shock in my town’ (1998)

‘Il vuoto’ (2007)

‘Del suo veloce volo’ (2013)

‘Le nostre anime’ (2015)

DISCOGRAFÍA


Prima o poi / E più ti amo (1965, single)
L’amore è partito / È la fine (1965, single)
La torre / Le reazioni (1967, single)
Triste come me / Il mondo va cosí (1967, single)
È l’amore / Fumo di una sigaretta (1968, single)
Sembrava una serata come tante (1969, single)
La Convenzione/Paranoia (1971)
Fetus (1971)
Pollution (1972)
Sulle corde di Aries (1973)
Clic (1974)
M.lle le Gladiator (1975)
Feed Back (1975)
Battiato (1976) Juke Box (1977)
L’Egitto prima delle sabbie (1978)
L’era del cinghiale bianco (1979)
Patriots (1980)
La voce del Padrone (1981)
L’arca di Noè (1982)
Orizzonti perduti (Horizontes perdidos) (1983)
Mondi Lontanissimi (1985)
Echoes of Sufi Dances (1985, en inglés)
Ecos de Danzas Sufí (1985, en español)
Nómadas (1987, en español)
Fisiognomica (1988)
Giubbe Rosse (1989, en directo)
Come un cammello in una grondaia (1991)
Caffè de la Paix (1993)
Unprotected (1994, en directo)
L’ombrello e la macchina da cucire (1995)
Battiato studio collection (1996, recopilación)
L’imboscata (1996)
Shadow Light (1996)
Battiato Live Collection (1997, en directo)
Gommalacca (1998)
Fleurs (álbum de versiones) (1999)
Campi magnetici (2000)
Ferro battuto (2001)
Hierro Forjado (2001 en español)
Fleurs 3 (álbum de versiones) (2002)
Last Summer Dance (2003, en directo)
Dieci stratagemmi (2004)
Il vuoto (2007)
Fleurs 2 (2008) (3X Platinum)
Inneres Auge (Il tutto e’ più della somma delle sue parti) (2010)
Telesio (2011)
Aprieti Sesamo (2012)
Joe Patti’s experimental group (2014)
Le nostre anime (2015)
Torneremo ancora (2019)

BIBLIOGRAFÍA


Wikipedia

Biografie on-line

Todo música

Youtube

post image

CESARE PAVESE | EL SUFRIMIENTO COMO OFICIO

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero

Anochece con un suave susurro de lágrimas golpeando las ventanas. El cielo ha envejecido en el surco sombrío del gris que lo abraza toscamente, estrangulando poco a poco el azul oxidado en el filo de los tejados. Se ha roto el infinito en el vaivén ondulado de las nubes. No es casualidad, que la nostalgia siempre tenga frío, que los segundos se curven en la garganta convirtiéndose en punzantes agujas de tiempo.

 “Vendrá la Muerte y tendrá tus ojos” Cesare Pavese

El gran poeta y novelista italiano Cesare Pavese nació en el pueblo piamontés de Santo Stefano Belbo. Con seis años pierde a su padre, un funcionario del tribunal de Turín amante de la lectura, y desde entonces su vida queda para siempre influida la omnipresencia de su hermana y su madre Consolina, una mujer de fuerte carácter que intenta suplir la figura paterna a base de fuertes dosis de severidad. Pavese se refugia en sí mismo y en la literatura. Como provenía de una familia burguesa, cursó sus estudios en el Liceo moderno de Turín –donde se estudiaba inglés en lugar del griego que se estudiaba en el Liceo Clásico- bajo la orientación de Augusto Monti quien fuera figura relevante del antifascismo. En el Liceo se interesó por la lectura de la narrativa norteamericana e inglesa y tuvo como compañero al que luego sería el gran filósofo Norberto Bobbio.

Obtuvo la Licenciatura en Letras en el año 1932, y antes de dedicarse a la poesía se lanzó a la tarea de comenzar una traducción del inglés al italiano de la famosa novela de Herman Melville, Moby Dick, traducción que lo lanzó a la fama en Italia. De la traducción de Moby Dick, Pavese extrajo una doble lección que, al igual que la atmósfera de Santo Stefano, se iba a reflejar en su obra. Por un lado, la importancia de vincular una descripción realista a un símbolo profundo que articule la narración, el duelo a muerte entre la ballena blanca y el capitán Acab; Por otro lado, la necesidad de referir los acontecimientos desde una situación de testigo ocular de los mismos, pero evitando que el narrador sea el protagonista del relato.

En Turín, donde pasaría toda su vida, fue detenido en 1935 por su complicidad con la mujer de voz ronca, que desempeñaba importantes labores clandestinas en el partido comunista y de la que estaba perdidamente enamorado. La justicia de Mussolini lo encarceló en Calabria –dicen que esta fue la única temporada que pasó fuera de Turín-, donde se dedicó a escribir. Un año después regresó a Turín, se afilió al partido comunista, tradujo a John Dos Passos, Gertrude Stein y Daniel Defoe, y publicó la obra Trabajar cansa. Turín, siempre Turín, la ciudad en la que trabajó años en la editorial Einaudi. Tomando como referente su experiencia en el exilio calabrés, en 1939 escribió su primera novela, La cárcel. Después, a esta le sucedieron una tras otra sus obras más importantes, La playa, Fiestas de Agosto, Diálogos con Leucó, El diablo en las colinas, Tres mujeres y El hermoso verano, con el que consiguió el premio Strega. Ya en los cincuenta publicó La luna y las fogatas y su obra poética maestra, Vendrá la muerte y tendrá tus ojos y El oficio de poeta.

De costumbres austeras y esquivas, Cesare Pavese nunca tuvo mujer, ni hijos, ni casa. Su vida trascurría entre un cuarto en la casa de su hermana casada y la oficina. Su literatura –no apta para frívolos ni indiferentes- está plagada de referencias a la soledad, la familia, el sexo, la mala suerte, el amor, lo desconocido y, sobre todo, la muerte. Agobiado por la depresión y el desengaño, el 27 de agosto de 1950 se suicida tomando diez dosis de somnífero en un hotel de Turín. El 16 escribió: “Un clavo saca a otro clavo, pero cuatro clavos hacen una cruz” y “mi obra pública está acabada en lo que me es posible. He trabajado, he dado poesía a los hombres, he compartido la pena de muchos”. El 17 escribió: “No deseo nada más en esta tierra. Este es el balance del año no acabado, que no acabaré”. El 18 acaba: “No escribiré más”. Y en el cajón de esa habitación encontrarán un poema: “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”. Los de ella. No tenía nada más que decir, ni a ella –porque no respondía– ni a nadie más. Excepto a nosotros.


Poemas:

Sueño

¿Aún ríe tu cuerpo con la intensa caricia
de la mano o del aire y en ocasiones reencuentra
en el aire otros cuerpos? Muchos de ellos retornan
con un temblor de la sangre, con una nada. También
el cuerpo
que se tendió a tu flanco te busca en esta nada.

Era un juego liviano pensar que un día
la caricia del alba emergería de nuevo
cual inesperado recuerdo en la nada. Tu cuerpo
despertaría una mañana, enamorado
de su propia tibieza, bajo el alba desierta.
Un intenso recuerdo te atravesaría
y una intensa sonrisa. ¿No regresa aquel alba?

Aquella fresca caricia se habría apretado a tu cuerpo
en el aire, en la íntima sangre,
y habrías sabido que el tibio instante
respondía en el alba a un temblor distinto,
un temblor de la nada. Lo habrías sabido
igual que, un día lejano, supiste que un cuerpo
se tendía a tu lado.
Dormías con ligereza
bajo un aire risueño de efímeros cuerpos,
enamorada de una nada. Y la intensa sonrisa
te atravesó abriéndote los ojos asombrados.
¿Nunca más regresó, de la nada, aquel alba?

Mañana

La ventana entornada recuadra un rostro
sobre el campo del mar. Los lindos cabellos
acompañan el tierno ritmo del mar.

No hay recuerdos en este rostro.
Sólo una sombra huidiza, como de nubes.
La sombra es húmeda y dulce como la arena
de una intacta caverna, bajo el crepúsculo.
No hay recuerdos. Sólo un susurro
que es la voz del mar convertido en recuerdo.

En el crepúsculo, el agua mullida del alba,
que se impregna de luz, alumbra el rostro.
Cada día es un milagro intemporal,
bajo el sol: lo impregnan una luz salobre
y un sabor a vívido marisco.

No existe recuerdo en este rostro.
No hay palabra que lo contenga
o vincule con cosas pasadas. Ayer,
se desvaneció de la angosta ventana,
tal como se desvanecerá dentro de poco, sin tristeza
ni humanas palabras, sobre el campo del mar.

Last blues, to be read some day

Era un sólo galanteo,
seguramente lo sabías-
alguien fue herido
hace mucho tiempo.

Todo está igual,
el tiempo ha pasado-
un día llegaste,
un día morirás.

Alguien murió
hace mucho tiempo-
alguien que intentó,
pero no supo.

Celos

1

Uno se sienta de frente y se vacían los primeros vasos
lentamente, contemplando fijamente al rival con adversa mirada.
Después se espera el borboteo del vino. Se mira al vacío,
Bromeando. Si tiemblan todavía los músculos,
también le tiemblan al rival. Hay que esforzarse
para no beber de un trago y embriagarse de golpe.

Allende el bosque, se oye el bailable y se ven faroles
bamboleantes -sólo han quedado mujeres
en el entarimado. El bofetón asestado a la rubia
congregó a todo el mundo para regodearse con el lance.
Los rivales notaban en la boca un gusto de rabia
y de sangre; ahora notan el gusto del vino.
Para liarse a golpes, es preciso estar solos,
como para hacer el amor, pero siempre está la noche.

En el entarimado, los faroles de papel y las mujeres
no están quietos con el aire fresco. La rubia, nerviosa,
se sienta e intenta reír, pero se imagina un prado
en que los dos contienden y se desangran.
Les ha oído vocear más allá de la vegetación.
Melancólica, sobre el entarimado, una pareja de mujeres
pasea en círculo; alguna que otra rodea a la rubia
y se informan acerca de si en verdad le duele la cara.

Para liarse a golpes es preciso estar solos.
Entre los compañeros siempre hay alguno que charla
y es objeto de bromas. La porfía del vino
ni siquiera es un desahogo: uno nota la rabia
borboteando en el eructo y quemando el gaznate.
El rival, más sosegado, ase el vaso
y lo apura sin interrupción. Ha trasegado un litro
y acomete el segundo. El calor de la sangre,
al igual que una estufa, seca pronto los vasos.
Los compañeros en derredor tienen rostros lívidos
y oscilantes, las voces apenas se oyen.
Se busca el vaso y no está. Por esta noche
-incluso venciendo- la rubia regresa sola a casa.

2

El viejo tiene la tierra durante el día y, de noche,
tiene una mujer que es suya -que hasta ayer fue suya.
Le gustaba desnudarla, como quien abre la tierra,
y mirarla largo tiempo, boca arriba en la sombra,
esperando. La mujer sonreía con sus ojos cerrados.

Se ha sentado el viejo esta noche al borde
de su campo desnudo, pero no escruta la mancha
del seto lejano, no extiende su mano
para arrancar la hierba. Contempla entre los surcos
un pensamiento candente. La tierra revela
si alguien ha colocado sus manos sobre ella y la ha violado:
lo revela incluso en la oscuridad. Más no hay mujer viviente
que conserve el vestigio del abrazo del hombre.

El viejo ha advertido que la mujer sonríe
únicamente con los ojos cerrados, esperando supina,
y comprende de pronto que sobre su joven cuerpo
pasa, en sueños, el abrazo de otro recuerdo.
El viejo ya no contempla el campo en la sombra.
Se ha arrodillado, estrechando la tierra
como si fuese una mujer que supiera hablar.
Pero la mujer, tendida en la sombra, no habla.

Allí donde está tendida, con los ojos cerrados, la mujer no habla
ni sonríe, esta noche, desde la boca torcida
al hombro lívido. Revela en su cuerpo,
finalmente, el abrazo de un hombre: el único
que podría dejarle huella y que le ha borrado la sonrisa.

Creación

Estoy vivo y he sorprendido las estrellas en el alba.
Mi compañera continúa durmiendo y lo ignora.
Mis compañeros duermen todos. La clara jornada
se me revela más limpia que los rostros aletargados.

A distancia, pasa un viejo, camino del trabajo
o a gozar la mañana. No somos distintos,
idéntica claridad respiramos los dos
y fumamos tranquilos para engañar el hambre.
También el cuerpo del viejo debería ser sano
y vibrante -ante la mañana, debería estar desnudo.

Esta mañana la vida se desliza por el agua
y el sol: alrededor está el fulgor del agua
siempre joven; los cuerpos de todos quedarán al
descubierto.
Estarán el sol radiante y la rudeza del mar abierto
y la tosca fatiga que debilita bajo el sol,
y la inmovilidad. Estará la compañera
-un secreto de cuerpos. Cada cual hará sentir su
voz.
No hay voz que quiebre el silencio del agua
bajo el alba. Y ni siquiera nada que se estremezca
bajo el cielo. Sólo una tibieza que diluye las estrellas.
Estremece sentir la mañana que vibre,
virgen, como si nadie estuviese despierto.

Traducción de Carles José i Solsora


Las Obras de Cesare Pavese son:

-Trabajar Cansa 1930-40
-La Cárcel 1938
-De Tu Tierra 1939
-El Bello Verano 1940
-La Playa 1941
-Feria de Agosto 1944
-La Tierra y la Muerte 1945
-Diálogos con Leucò 1945
-El Camarada 1946
-La Casa de la Colina 1948
-El Diablo en las Colinas 1948
-Entre Mujeres Solas 1949
-La Luna y las Fogatas 

Póstumamente:

-Vendrá la Muerte… 1949
-La Literatura Americana y otros Ensayos 
-El Oficio de Vivir. Diario. 1935-1950
-Noche de Fiesta, con Bianca Garuti 1955
-Cartas 1966


Bibliografía:

  • Zenda Libros
  • Wiquipedia
  • Todos tus libros
  • lecturalia

post image

ALEJANDRA PIZARNIK | CUANDO LA SOMBRA ARAÑA EL ALMA

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero

La noche es un vagón sonámbulo que enlaza las horas con el sonido del silencio. Los ojos parten destino al abismo, a la oscuridad amarga que rasga el aire con la luz vacía de esa palabra que nunca pronunciamos.

Duele el compás seco de la soledad que avanza, del grito fermentado en la garganta, anterior a la sequía de los pasos. Duele la plenitud de la melancolía, que contempla el cielo moribundo. Duele la angustia en su engranaje de tiniebla.

28 de abril, 1958, Alejandra Pizarnik escribe en su diario: «Pierdo los días, la vida, el sueño. Pero yo no tengo la culpa si deseo, a la vez, la muerte y la vida, al mismo tiempo, a la misma hora. Y lo quiero todo al mismo tiempo. Me angustio porque quisiera ser todo y sólo soy nada».

Decían de ella que había nacido con la oscuridad en el alma, esto hizo que se sintiera siempre una mujer extranjera en el mundo. Su niñez marcada por el miedo, el desencanto y el vacío, dieron lugar a su rebeldía, a su aire trágico, a su pasión, nutridos estos por las tinieblas que tanto contribuyeron a su obra poética. Navegó siempre entre la locura y lo onírico, exploró el sufrimiento como nunca antes lo había hecho nadie y nos dejó como legado una obra excepcional.

Alejandra Pizarnik nace el 29 de abril de 1936, Avellaneda, un suburbio de Buenos Aires. Su familia era de origen ruso-judío, y arrastraban de forma permanente el dolor de haber dejado su país de origen, las marcas del Holocausto, del horror y las pérdidas personales vividas durante la guerra. Todo esto crea en ella una impronta, que no la abandonará nunca.

Desde niña haya refugio en la literatura y más tarde en la filosofía, ya que desde muy temprano aparece en ella la necesidad de escribir, la rebeldía ante el rechazo de una madre que valora más a su hermana, una salud delicada y una afectación en el habla, hicieron que siempre se percibiera distinta, como una suerte de personaje en el que no se reconocía.

Después de cursar estudios de filosofía y periodismo, que no terminó, Pizarnik comenzó su formación artística de la mano del pintor surrealista Batlle Planas. Entre 1960 y 1964 vivió en París, una de las etapas más gratificantes de su vida, comienza a trabajar para la revista Cuadernos, realiza traducciones y críticas literarias y prosigue su formación en la prestigiosa universidad de La Sorbona; forma parte asimismo del comité de colaboradores extranjeros de Les Lettres Nouvelles y de otras revistas europeas y latinoamericanas. Durante sus años en Francia comenzó su amistad con el escritor Julio Cortázar y con el poeta mexicano Octavio Paz, que escribió el prólogo de su libro de poemas Árbol de Diana (1962).

En 1965 de regreso a Argentina publicó algunas de sus obras más destacadas; su valía se vio reconocida con la concesión de las prestigiosas becas Guggenheim (1969) y Fullbright (1971), que sin embargo no llegó a completar. Sus amigos dijeron que, tras volver de París, empezó a crear una costra progresiva de aislamiento a su alrededor. Tras la muerte de su padre llegaron los intentos de suicidio. Su dependencia a las pastillas para dormir se volvió más intensa, desesperada casi, de manera que en 1972 fue ingresada en un psiquiátrico bonaerense a raíz de un intenso cuadro depresivo; el 25 de septiembre de 1972, aprovechando un permiso en el hospital, termina tomando 50 pastillas de seconal. Ya no hay vuelta atrás, finalmente Alejandra Pizarnik halló su liberación. Tenía 36 años.

Había publicado sus primeros libros en los cincuenta, pero sólo a partir de Árbol de Diana (1962), Los trabajos y las noches (1965) y Extracción de la piedra de la locura (1968), encontró Alejandra Pizarnik su tono más personal, tributario al mismo tiempo del automatismo surrealista y de la voluntad de exactitud racional. En esa tensión se mueven estos poemas deliberadamente carentes de énfasis y muchas veces hasta carentes de forma, como anotaciones alusivas y herméticas de un diario personal. Su poesía, siempre intensa, a veces lúdica y a veces visionaria, se caracterizó por la libertad y la autonomía creativa.

Su obra lírica comprende siete poemarios: La tierra más ajena (1955), La última inocencia (1956), Las aventuras perdidas (1958), Árbol de Diana (1962), Los trabajos y las noches (1965), Extracción de la piedra de locura (1968) y El infierno musical (1971). Después de su muerte se prepararon distintas ediciones de sus obras, entre las que destaca Textos de sombra y últimos poemas (1982), que incluye la obra teatral Los poseídos entre lilas y la novela La bucanera de Pernambuco o Hilda la polígrafa. También póstumamente fue reeditado el conjunto de sus textos en el volumen Obras completas (1994); sus cartas quedaron recogidas en Correspondencia (1998).

 

POEMAS:

Cuarto solo

Si te atreves a sorprender
la verdad de esta vieja pared;
y sus fisuras, desgarraduras,
formando rostros, esfinges,
manos, clepsidras,
seguramente vendrá
una presencia para tu sed,
probablemente partirá
esta ausencia que te bebe.

Despedida

Mata su luz un fuego abandonado.
Sube su canto un pájaro enamorado.
Tantas criaturas ávidas en mi silencio
y esta pequeña lluvia que me acompaña.

Amantes

una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío

La única herida

¿Qué bestia caída de pasmo
se arrastra por mi sangre
y quiere salvarse?

He aquí lo difícil:
caminar por las calles
y señalar el cielo o la tierra.

L’obscurité des eaux

Escucho resonar el agua que cae en mi sueño.
Las palabras caen como el agua yo caigo. Dibujo
en mis ojos la forma de mis ojos, nado en mis
aguas, me digo mis silencios. Toda la noche
espero que mi lenguaje logre configurarme. Y
pienso en el viento que viene a mí, permanece
en mí. Toda la noche he caminado bajo la lluvia
desconocida. A mí me han dado un silencio
pleno de formas y visiones (dices). Y corres desolada
como el único pájaro en el viento.

 

DOCUMENTAL:

Documental que narra la vida de la poeta argentina Alejandra Pizarnik. Dirigido y producido por Ernesto Ardito y Virna Molina.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Wikipedia
Buscabiografias.com
Zendalibros
A media voz
post image

ALBERT CAMUS, EL DESERTOR DEL PARAÍSO

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero

Se yergue el gris como un plateado ovillo, que esparce su perfume entre las fachadas sombrías que daban cobijo al transeúnte. Yo vivo en este frío, en esta indiferencia que marca el ritmo de la soledad que avanza.

Sentada en el manto oscuro del rellano, acompasando la melancolía en el húmedo bostezo de una vela, alimento la tristeza línea a línea; palabra a palabra, mientras se mece en mis labios un nombre, una grafía que da sentido al silencio… Albert Camus.

(Mondovi, Argelia, 1913 – Villeblerin, Francia, 1960) Novelista, dramaturgo y ensayista francés. Nacido en el seno de una modesta familia de emigrantes franceses, su infancia y gran parte de su juventud transcurrieron en Argelia. Inteligente y disciplinado, empezó estudios de filosofía en la Universidad de Argel, que no pudo concluir debido a que enfermó de tuberculosis.

Formó entonces una compañía de teatro de aficionados que representaba obras clásicas ante un auditorio integrado por trabajadores. Luego ejerció como periodista durante un corto período de tiempo en un diario de la capital argelina, mientras viajaba intensamente por Europa. En 1939 publicó Bodas, conjunto de artículos que incluyen numerosas reflexiones inspiradas en sus lecturas y viajes. En 1940 marchó a París, donde pronto encontró trabajo como redactor en Paris-Soir.

Albert Camus empezó a ser conocido en 1942, cuando se publicaron su novela corta El extranjero, ambientada en Argelia, y el ensayo El mito de Sísifo, obras que se complementan y que reflejan la influencia que sobre él tuvo el existencialismo. Tal influjo se materializa en una visión del destino humano como absurdo, y su mejor exponente quizá sea el «extranjero» de su novela, incapaz de participar en las pasiones de los hombres y que vive incluso su propia desgracia desde una indiferencia absoluta, la misma, según Camus, que marca la naturaleza y el mundo.

Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial se implicó en los acontecimientos del momento: militó en la Resistencia y fue uno de los fundadores del periódico clandestino Combat, y de 1945 a 1947, su director y editorialista. Sus primeras obras de teatro, El malentendido y Calígula, prolongan esta línea de pensamiento que tanto debe al existencialismo, mientras los problemas que había planteado la guerra le inspiraron Cartas a un amigo alemán.

Su novela La peste (1947) supone un cierto cambio en su pensamiento: la idea de la solidaridad y la capacidad de resistencia humana frente a la tragedia de vivir se impone a la noción del absurdo. La peste es a la vez una obra realista y alegórica, una reconstrucción mítica de los sentimientos del hombre europeo de la posguerra, de sus terrores más agobiantes. El autor precisó su nueva perspectiva en otros escritos, como el ensayo El hombre en rebeldía (1951) y en relatos breves como La caída y El exilio y el reino, obras en que orientó su moral de la rebeldía hacia un ideal que salvara los más altos valores morales y espirituales, cuya necesidad le parece tanto más evidente cuanto mayor es su convicción del absurdo del mundo.

Si la concepción del mundo lo emparenta con el existencialismo de Jean-Paul Sartre y su definición del hombre como «pasión inútil», las relaciones entre ambos estuvieron marcadas por una agria polémica. Mientras Sartre lo acusaba de independencia de criterio, de estirilidad y de ineficacia, Camus tachaba de inmoral la vinculación política de aquél con el comunismo.

De gran interés es también su serie de crónicas periodísticas Actuelles. Tradujo al francés La devoción de la cruz, de Calderón de la Barca, y El caballero de Olmedo, de Lope de Vega. En 1963 se publicaron, con el título de Cuadernos, sus notas de diario escritas entre 1935 y 1942. Galardonado en 1957 con el Premio Nobel de Literatura, falleció en un accidente de automóvil.


FRAGMENTOS:

La felicidad es la mayor de las conquistas, la que hacemos contra el destino que se nos impone.«Cartas a un amigo alemán» (1948)

Todos los especialistas de la pasión nos lo dicen: no hay amor eterno si no es contrariado. No hay pasión sin lucha.«El mito de Sísifo» (1942)

Ningún hombre es hipócrita en sus placeres.«La caída» (1956)

Quizá no estaba seguro de lo que me interesaba realmente, pero en todo caso, estaba completamente seguro de lo que no me interesaba. Y, justamente, lo que él me decía no me interesaba.«El extranjero» (1942)

 En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio.«La peste» (1947)


Discurso y entrevista a Albert Camus, al recibir el Premio nobel de literatura 1957


BIBLIOGRAFÍA:
Wikipedia
Lecturalia
Muy interesante

post image

ANTONIO GAMONEDA: LA POÉTICA DE LA OSCURIDAD COMO ORIGEN DE LA LUZ

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero

En algún momento el sol desciende sobre el perfil opuesto de nuestra sombra, y un líquido oscuro se remueve dentro, en lo más profundo, como presagio del abismo que nos aguarda… Entonces nos damos cuenta de que el crepúsculo ha llegado a nuestros labios y las palabras comienzan a marchitarse suavemente en su geografía de ceniza. Resurge aquí la poesía, adquiere vida la estrofa olvidada y los recuerdos se entrelazan entre los versos respirando como un animal herido que retoma su voz, a veces tan asenté… Es tiempo de Gamoneda, tiempo de perderse.

Antonio Gamoneda nació en Oviedo el 30 de mayo de 1931. A los dos años, y tras la muerte de su padre, se trasladó a León con su madre. Su formación intelectual fue básicamente autodidacta, aprendió a leer solo, fijándose en las letras del único libro que había en la biblioteca familiar de León, un volumen que se titulaba ‘Otra más alta vida’, firmado por su padre, un poeta de corte modernista.

Por su fecha de nacimiento se le ha relacionado con el llamado «grupo poético de los años 50» denominación dada por Juan García Hortelano. Este grupo también es conocido como “Generación del 50, del medio siglo o de los niños de la guerra”, denominaciones estas, que da la historia de la literatura española a la generación literaria de escritores nacidos en torno a los años 1920 y que publican en torno a los años 1950; superada la Guerra Civil, y considerados por lo tanto «hijos» de la misma. Entre sus miembros, podemos señalar Blas de Otero, Gabriel Celaya, Rafael Sánchez Ferlosio, entre otros. Como señaló el propio autor: «Mi tipología de escritor ha de ser la que pueda darse, partiendo de 1936, en la suma de unos componentes históricos y biográficos que son, más o menos, los siguientes: pobreza familiar, escasa escuela pública, y la contemplación inocente de la crueldad y la miseria moral de la guerra civil y la posguerra militarizada». Empezó a trabajar en 1945 como recadero en un banco, actividad que compaginó durante muchos años con estudios medios.

Aunque cronológicamente, como he señalado, podría pertenecer a la generación de los cincuenta, su obra ha permanecido alejada de cualquier tendencia poética. Lo autobiográfico envuelve toda su obra, pero esto no hace que sea una crónica de experiencias, ni un retrato objetivado de la realidad, sino que, Gamoneda a lo largo de toda su obra describe hechos donde se reviven sensaciones, detalles, en algunos casos fuera de contexto que evocan tiempos pasados, como una suerte de pincelada a la cual el pintor ha otorgado la libertad en referencia a las demás pinceladas del cuadro. Sus poemas, a modo de Orfeo, resurgen del interior, de la profundidad del sentimiento que revive a través de la palabra. Lo que propone en definitiva la poesía de Gamoneda no es mostrarnos la experiencia real, sino la experiencia vital, donde los hechos cobran la fuerza de la pértiga para adentrarse en las honduras del ser.

Gamoneda publicó sus primeros poemas en 1960, como los escritos en 1947 «Sublevación inmóvil». En 1977 aparece su obra Descripción de la mentira,  más tarde en 1979 publica León de la mirada, 1982 publica Blues castellano, 1986 Lápidas, 1987 Edad: (poesía 1947-1986), Libro del frío, 1992, Sección de la memoria, 1993, Poemas, 1996, Cuaderno de octubre, 1997, Pavana impura, 2000, Sólo luz: antología poética, 2000, Arden las pérdidas, 2003, La voz de Antonio Gamoneda, 2004, Reescritura, 2004, Cecilia, 2004, Esta luz : poesía reunida : (1947-2004), 2004, Antología poética, 2006, Visión del frío, 2007, en este mismo año también aparece Antología y voz.  Entre su obra también deja un espacio a la prosa, el ensayo, incluso colabora con artistas plásticos. Entre su prosa, Relación y fábula,1997, Descripción del frío, 2002, Un armario lleno de sombra, 2009. Ha escrito también numerosos ensayos y su obra ha sido traducida al francés, portugués, italiano, entre otros.

Su obra, de una fuerza excepcional, ha sido reconocida tardíamente como una de las grandes voces de la poesía española actual. Entre sus reconocimientos y premios pueden anotarse el Premio Castilla y León de las Letras (1985), el Premio Nacional de Poesía (1988), el Premio de la Crítica de Castilla y León en 2004, el Premio Cervantes, (2006), el Premio Reina Sofía de poesía Iberoamericana, 2006 el Premio Quijote en 2009, la Medalla de Oro de la ciudad de Pau, la Medalla de Plata del Principado de Asturias, el Premio “Leteo”, la Medalla de Oro de la Provincia de León y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes. Es Hijo Adoptivo de León y de Villafranca del Bierzo, y Doctor Honoris causa por la Universidad de León. En 2015, fue nombrado académico correspondiente en León de la Academia de Buenas Letras de Granada.

POEMAS:

Yo, sin ojos, te miro transparente.
En la música estás, de ella has nacido;
de este grito de luz, de este sonido
a mundo amado luminosamente.

Y yo escucho después —agua creciente—
a la música en ti: todo el latido,
todo el pulso del aire convertido
a tu belleza, a tu perfil viviente.

Tumba y madre recíproca, del canto
orientas a tus venas la agonía,
y tus ojos asumen su potencia.

Oh prisión de la luz, después de tanto,
ya veo en el silencio: la armonía
es tu cuerpo, tu amada consistencia.

(De Sublevación inmóvil, 1960)

AMOR

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

(De Blues castellano, 1961-966).

AQUELLO CÁLICES

¿Quién habla aún al corazón abrasado cuando la cobardía
ha puesto nombre a todas las cosas?

Silba el adverbio del pasado. El cobre silba en huesos
juveniles, pero es el día del invierno. Alguien
prepara grandes sábanas
y restablece la oquedad. Sólo hay sustancia en ti,
sustancia azul de desaparecidos.

Aquellos gritos. Y las banderas sobre nosotros.

Ah las banderas. Y los balcones incesantes: hierros
entre la luz, hierros más altos que la melancolía,
nuestro alimento.

Cae
la máscara de Dios: no había rostro.

¿Quién habla aún al corazón amarillo?

Soy el que ya comienza a no existir
y el que solloza todavía.

Es horrible ser dos inútilmente.

Edad, edad, tus venenosos líquidos.

Edad, edad, tus animales blancos.

(De Lápidas, 1986).

FRÍO DE LÍMITES

Huyen heridas por el amanecer, laten sobre las aguas y su blancura se
abre en ti: avefrías.

Viajan de lo visible a lo invisible. Ya
sólo hay invierno en las ramas inmóviles.

(De Libro del frío, 1992)

LA PRISIÓN TRANSPARENTE (frag.)

Estoy cansado.

Cansado de mí mismo; de mi enemistad conmigo mismo.
O de vivir, o de no
vivir, no
sé.

Hoy,
esta mañana, he
considerado lo que queda de mí:
apenas
una fatigada conciencia
y algunos inservibles
bártulos carnales.

Hoy,
algo más tarde, viendo,
desconociendo
mi rostro en el espejo: mis ojos inmóviles,
mi piel oxidada y la turbia
tempestad de
mis cabellos,
he
pronunciado una
sola sílaba:
No.

Una sílaba sola.

¿Qué es de mí?
¿Soy yo monosílabo,

únicamente
negación?

No
sé.

(De La prisión transparente, 2016).


BIBLIOGRAFÍA

Wikipedia

Instituto Cervantes

El placard

post image

ARTURO BENEDETTI MICHELANGELI | EL ARTE DE LO ETERNO

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero


Siempre necesito volver a él… soy tan oscura abrazada a la tristeza, tan liviana en los contrastes de la penumbra de este pensamiento incierto.

A menudo camino atendiendo solo a sus notas, la cadencia que se va desplegando sobre mi gris, la rígida geometría pierde su aliento y el alfabeto carece de toda importancia. El silencio desciende cuajando los edificios de amistosas sombras. Es entonces cuando extraño mirar al cielo, seguir el orden que la noche traza en los tejados manchados de olvido. Quisiera formar parte de la penumbra, difuminar mis contornos ablandando el ruido que jamás sosiega sus pasos… Y ser nota, nota aferrada a sus dedos.

La desaparición de Arturo Benedetti Michelangeli en Suiza el 12 de junio de 1995, derriba una de las torres más altas del piano contemporáneo. Un artista y virtuoso de semejante talante musical, sensible y ético no se da todos los días, ni siquiera entre los grandes. Una figura incomparable: su arte era él, su estilo no se parecía sino a él, su exigencia, llevada a extremos, era la de él. Considerado como uno de los grandes virtuosos del piano del siglo XX. También se le considera el pianista italiano más importante después de Ferruccio Busoni.

Arturo Benedetti Michelangeli, nació en Brescia (Norte de Italia) el 5 de enero de 1920. Sus primeras clases de música le fueron impartidas a los 3 años, al principio con el violín, que pronto cambió por el piano. A los diez años entró al Conservatorio de Milán. En 1938, a sus 18 años, comenzó su carrera musical internacional al concurrir al concurso Eugène-Ysaÿe celebrado en Bruselas, donde acabó en 7 posición (Arthur Rubinstein era miembro del jurado y quien otorgaba los premios. Dio el primer premio a Emil Gilels, y de Michelangeli dijo que su interpretación fue insatisfactoria, pero que mostró un técnica impecable). Un año después ganó el primer premio en el Festival Internacional de Ginebra donde fue aclamado como un nuevo Liszt por el pianista y presidente del jurado Alfred Cortot.

Michelangeli fue conocido por sus perfectas interpretaciones en cuanto a las notas se refiere. El crítico musical Harold Schonberg dijo de él: Sus dedos no pueden errar al golpear una tecla o emborronar un pasaje al igual que una bala no puede cambiar de dirección cuando ya ha sido disparada. Lo misterioso de Michelangeli es que en muchas piezas románticas, él parece inseguro emocionalmente, ya que su indefectuosa técnica perturba el fluir musical. El profesor y comentarista David Dubal añade que fue el mejor con las primeras obras de Beethoven pero que parecía inseguro interpretando Chopin, pero que fue diabólico en obras como la chaconne de Bach-Busoni o en las Variaciones Paganini de Brahms.

Su repertorio era notablemente pequeño para un pianista con su prestigio. Debido a su obsesivo perfeccionamiento muy pocas de sus grabaciones fueron sacadas al mercado durante su vida, pero fueron aumentadas por numerosas grabaciones no autorizadas de sus conciertos en directo. Sus grabaciones autorizadas más destacadas fueron sus interpretaciones en directo en Londres del Gaspard de la Nuit de Ravel, la Sonata para piano nº2 en si bemol menor de Chopin, el Carnaval op.9 de Robert Schumann y Faschingsschwank aus Wien, Op. 26.

Benedetti Michelangeli era un gran ventilador del etnomusicologia y del estimatore de venir de la canción popular de la tradición oral, particularmente, vista su gran pasión para la montaña, del área Trentina. Los diecinueve harmonizations de las canciones populares que dedicaron al coro de la S.A.T. de Trento representan su solamente actividad como compositor: una producción pequeña, en la cual pero la elegancia inmensurable del stilistica está todo el incluido que la tiene siempre contraddistinto.

Michelangeli fue hipocondríaco y también famoso por cancelar algunos de sus recitales en el último minuto. Su último concierto fue el 7 de Mayo de 1993 en Hamburgo. Después murió tras una larga enfermedad en Lugano el 12 de Junio de 1995.

post image

SYLVIA PLATH | EL ARTE DEL PRECIPICIO

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero


El camino se disolvía alumbrado por la luz del sol, devolviéndome a la ceguera de la ruidosa calle. A veces me pregunto si la soledad habita a la sombra del gentío, y si al apurar la última de sus gotas nuestro perfil se sumerge en la oscuridad que todos llevamos dentro.

Quizá el abandono de Ted Hughes, fue el último empujón para alguien que vivía surcando precipicios. La poeta Sylvia Plath se vio abandonada, vio cómo Assia Wevill le había robado a su gran amor, cómo se había quedado con su marido. Sus últimos días fueron un péndulo entre la depresión y la euforia, la consecuencia de pastillas para dormir y píldoras para poder despertarse. Meses en los que escribió sus mejores poemas medio enferma y sin apenas dinero.

Sylvia Plath, llamada Sivvy familiarmente, nació el 27 de octubre de 1932 en Boston, Massachusetts (Estados Unidos). Era hija de los maestros Otto Emil Plath, profesor universitario de alemán y biología en la Universidad de Boston, y Aurelia Schober, profesora de inglés y alemán. Ambos eran de ascendencia alemana. Sylvia tenía un hermano menor llamado Warren, nacido en 1935. Tras el nacimiento de Warren, la familia Plath se trasladó a Withdrop, localidad costera que provocó un vital contacto con el mar para la pequeña Sylvia.

Con pocos años comenzó a escribir poesía. Era una niña frágil, sensible, inteligente e insegura, inseguridad que fue amplificada cuando en 1940 falleció su padre a causa de la diabetes. Sufrió habituales depresiones y varios desórdenes mentales desde su adolescencia. Tras la muerte de Otto, la familia Plath se mudó a Wellesley.

En el instituto publicó su primer texto, un relato corto titulado “And Summer Will Not Come Again” que vio la luz en la revista “Seventeen”.

“Sunday At The Mintons”, publicada en 1952 durante su etapa universitaria en la revista “Mademoiselle”, fue su primera historia galardonada. Dos años antes, Sylvia había ingresado en el Smith College de Northhampton. En este centro permaneció entre 1950 y 1955, período en el que se intentó suicidar por primera vez. Más tarde, tras conseguir una beca Fulbright, viajó a Inglaterra para acudir a la Universidad de Cambridge.

En 1956, y en el Reino Unido, conoció y se casó con el británico Ted Hughes (nacido en 1930). Ambos tuvieron dos hijos, Frieda, nacida en 1960, y Nicholas, nacido en 1962. Su luna de miel la pasaron en España.

El primer título publicado por Sylvia Plath fue el poemario “El Coloso” (1960). Su principal libro es su novela “La Campana De Cristal” (1963), de carácter autobiográfico y firmada con el seudónimo de Victoria Lucas. Poco tiempo después de la aparición de este libro, Sylvia, poeta y novelista de gran sensibilidad y rica imaginería que se convertió en un icono feminista, se suicidó el 11 de febrero de 1963 en Londres. Está enterrada en el cementerio de la iglesia de Santo Tomás de la localidad británica de Heptonstall. Tenía 30 años de edad en el momento de su muerte, y su depresión crónica, su inestabilidad emocional y el affaire amoroso de Hughes con Assia Guttman, la esposa del poeta David Wevill, acrecentaron una vulnerabilidad que llevó a la muerte a la joven Sylvia. Assia también se suicidó, ella en el año 1969.

De manera póstuma aparecieron los libros de poemas “Ariel” (1965), uno de los títulos clave en su bibliografía, “Cruzando El Agua” (1971) y “Árboles Invernales” (1972). En 1977 se publicó una colección de cuentos, fragmentos de sus diarios y ensayos titulada “La Caja De Los Deseos” (1977), libro titulado en su versión original “Johnny Panic And The Bible Of Dreams”.

En el año 1981 se le otorgó el Premio Pulitzer por su obra poética recogida en “Poemas Completos” y un año después aparecieron sus “Diarios” (1982). También ha sido publicado un libro de relatos titulado “Johnny Panic y La Biblia De Sueños”.

POEMAS

 

El jardín solariego

Las fuentes resecas, las rosas terminan.
Incienso de muerte. Tu día se acerca.
Las peras engordan como Budas mínimos.
Una azul neblina, rémora del lago.

Y tú vas cruzando la hora de los peces,
los siglos altivos del cerdo:
dedo, testuz, pata
surgen de la sombra. La historia alimenta
esas derrotadas acanaladuras,
aquellas coronas de acanto,
y el cuervo apacigua su ropa.

Brezo hirsuto heredas, élitros de abeja,
dos suicidios, lobos penates,
horas negras. Estrellas duras
que amarilleando van ya cielo arriba.

La araña sobre su maroma
el lago cruza. Los gusanos<
dejan sus sólitas estancias.
Las pequeñas aves convergen, convergen
con sus dones hacia difíciles lindes.

 

Lorelei

No es noche ésta de ahogarse:
luna llena, reacio
río bajo luz suave,
acuosas nieblas bajan
tupidas como redes
cuyos dueños reposan,
traduciéndose en vidrio
lúcido mientras flotan
las torres del castillo
hacia mí hiriendo el rostro
del silencio. Ascienden
sus miembros poderosos
y álgidos, pelo grave
más que mármol, y cantan
de un mundo más amable
que ninguno. Estos cantos,
hermanas, sobrepasan
al oído gastado
que aquí, en el campo, escucha
bajo el orden impuesto.

La armonía caduca
el orden que vosotras
sitiáis con vuestras voces.

Vivís entre las rocas
de oníricas promesas
de refugio. De día
bajáis de la pereza,
de altas ventanas. Peor
que vuestro enloquecido
canto o mudez. La voz
de vuestro fondo llama:
embriaguez del abismo.

Oh río, veo tu larga
y honda línea argentina,
esas diosas de paz.

Piedra, piedra, me abismas.

 

Carta de amor

No es fácil expresar lo que has cambiado.
Si ahora estoy viva entonces muerta he estado,
aunque, como una piedra, sin saberlo,
quieta en mi sitio, mi hábito siguiendo.

No me moviste un ápice, tampoco
me dejaste hacia el cielo alzar los ojos
en paz, sin esperanza, por supuesto,
de asir los astros o el azul con ellos.

No fue eso. Dormí: una serpiente
como una roca entre las rocas hiende
el intervalo del invierno blanco,
cual mis vecinos, nunca disfrutando
del millón de mejillas cinceladas
que a cada instante para fundir se alzan
las mías de basalto. Como ángeles
que lloran por la gente tonta hacen
lágrimas que se congelan. Los muertos
tenían yelmos helados. No les creo.

Me dormí como un dedo curvo yace.
Lo primero que vi fue puro aire
y gotas que se alzaban de un rocío
límpidas como espíritus. y miro
densas y mudas piedras en tomo a mí,
sin comprender. Reluzco y me deshojo
como mica que a sí misma se escancie,
igual que un líquido entre patas de ave,
entre tallos de planta. Mas no pienses
que me engañaste, eras transparente.

Árbol y piedra nítidos, sin sombras.
Mi dedo, cual cristal de luz sonora.
Yo florecía como rama en marzo:
una pierna y un brazo y otro brazo.

De piedra a nube iba yo ascendiendo.
A una especie de dios ya me asemejo,
hiende el aire la veste de mi alma
cual pura hoja de hielo. Es una dádiva.

 

Espejo

Soy de plata y exacto. Sin prejuicios.

Y cuanto veo trago sin tardanza
tal y como es, intacto de amor u odio.

No soy cruel, solamente veraz:
ojo cuadrangular de un diosecillo.

En la pared opuesta paso el tiempo
meditando: rosa, moteada. Tanto ha que la miro
que es parte de mi corazón. Pero se mueve.

Rostros y oscuridad nos separan
sin cesar. Ahora soy un lago. Ciérnese
sobre mí una mujer, busca mi alcance.

Vuélvese a esos falaces, las luciérnagas
de la luna. Su espalda veo, fielmente
la reflejo. Ella me paga con lágrimas
y ademanes. Le importa. Ella va y viene.
Su rostro con la noche sustituye
las mañanas. Me ahogó niña y vieja

 

Una vida

Tócala: no se encogerá como pupila
esta rareza oviforme, clara como una lágrima.

He aquí ayer, el año pasado: palmiforme lanza,
azucena, como flora distinta
De un tapiz en la quieta urdimbre vasta.

Toca este vaso con los dedos: sonará
como campana china al mínimo temblor del aire
aunque nadie lo note o se anime a contestar.

Los indígenas, como el corcho graves,
todos ocupadísimos para siempre jamás.

A sus pies las olas, en fila india,
no reventando nunca de irritación, se inclinan:
en el aire se atascan,
frenan, caracolean como caballos en plaza de armas.

Las nubes enarboladas y orondas, encima.

Como almohadones victorianos. Esta familia
de rostros habituales, a un coleccionista,
por auténtica, como porcelana buena, gustaría.

En otros lugares el paisaje es más franco.

Las luces mueren súbitas, cegadoramente.

Una mujer arrastra, circular, su sombra, de un calvo
platillo de hospital en torno, parece
la luna o una cuartilla de papel intacto.

Se diría que ha sufrido una particular guerra relámpago.

Vive silente.

Y sin vínculos, cual feto en frasco, la casa
anticuada, el mar, plano como una postal,
que una dimensión de más le impide penetrar.

Dolor y cólera neutralizadas,
ahora dejad la en paz.

El porvenir es una gaviota gris, charla
con voz felina de adioses, partida.

Edad y miedo, como enfermeras, la cuidan,
y un ahogado, quejándose del frío, se agazapa
saliendo a la orilla.

 

Traducción de los textos Jesús Pardo

 

Bibliografía

 

Wikipedia

La red

post image

JULIO CORTÁZAR | NACER IMPAR

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero


Cuando llega la oscuridad, deshilo el abecedario oculto en mis manos. Contemplo tacto a tacto la geografía del pasillo que respira su penumbra, y se sumerge en el pequeño cuarto de intimidad esquiva, donde cuatro paredes parecen más universo, por ser más cercanas a la vista, y tal vez al lamento esbozado por los labios.

Despacio… Regresa a mí, el vértigo de cerrar los ojos y presentir la noche que se acerca erizando mi costado. Soy impar en la nostalgia que me resguarda del frío; Impar en el letargo de las horas que me susurran quedamente que siempre estaré sola, porque al fin y al cabo como tú dijiste “En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas” – Julio Cortázar.

Julio Cortázar nace el 26 de agosto de 1914, (Ixelles, Bélgica) de padres argentinos, forma parte del llamado “boom” de escritores de la literatura hispanoamericana, y que durante 1960 dio una merecida proyección internacional a los narradores del continente.

Emparentado con Borges como inteligente cultivador del cuento fantástico, los relatos breves de Cortázar se apartaron sin embargo de la alegoría metafísica para indagar en las facetas inquietantes y enigmáticas de lo cotidiano, en una búsqueda de la autenticidad y del sentido profundo de lo real que halló siempre lejos del encorsetamiento de las creencias, patrones y rutinas establecidas. Su afán renovador se manifiesta sobre todo en el estilo y en la subversión de los géneros que se verifica en muchos de sus libros, de entre los cuales la novela Rayuela (1963), con sus dos posibles órdenes de lectura, sobresale como su obra maestra.

Hijo de un funcionario asignado a la embajada argentina en Bélgica, su nacimiento coincidió con el inicio de la Primera Guerra Mundial, por lo que sus padres permanecieron más de lo previsto en Europa. En 1918, a los cuatro años de edad, Julio Cortázar se desplazó con ellos a Argentina, para radicarse en el suburbio bonaerense de Banfield.

Tras completar sus estudios primarios, siguió los de magisterio y letras y durante cinco años fue maestro rural. Pasó más tarde a Buenos Aires, y en 1951 viajó a París con una beca. Concluida ésta, su trabajo como traductor de la UNESCO le permitió afincarse definitivamente en la capital francesa. Por entonces Julio Cortázar ya había publicado en Buenos Aires el poemario Presencia con el seudónimo de «Julio Denis», el poema dramático Los reyes y la primera de sus series de relatos breves, Bestiario, en la que se advierte la profunda influencia de Jorge Luis Borges.

En la década de 1960, Julio Cortázar se convirtió en una de las principales figuras del llamado «boom» de la literatura hispanoamericana y disfrutó del reconocimiento internacional. Su nombre se colocó al mismo nivel que el de los grandes protagonistas del «boom»: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, los mexicanos Juan Rulfo y Carlos Fuentes, los uruguayos Juan Carlos Onetti y Mario Benedetti o sus compatriotas Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato, entre otros. A diferencia de Borges, Cortázar sumó a su sensibilidad artística su preocupación social: se identificó con las clases marginadas y estuvo muy cerca de los movimientos de izquierdas.

En este sentido, su viaje a la Cuba de Fidel Castro en 1962 constituyó una experiencia decisiva en su vida y el detonante de un radical cambio de actitud que influiría profundamente en su vida y en su obra: el intelectual introvertido que había sido hasta entonces devendrá activista político. Merced a su concienciación social y política, en 1970 se desplazó a Chile para asistir a la ceremonia de toma de posesión como presidente de Salvador Allende y, más tarde, a Nicaragua para apoyar al movimiento sandinista. Como personaje público, Julio Cortázar intervino con firmeza en la defensa de los derechos humanos, y fue uno de los promotores y miembros más activos del Tribunal Russell.

Como parte de este compromiso escribió numerosos artículos y libros, entre ellos Dossier Chile: el libro negro, sobre los excesos del régimen del general Pinochet, y Nicaragua, tan violentamente dulce, testimonio de la lucha sandinista contra la dictadura de Anastasio Somoza, en el que incluyó el cuento Apocalipsis en Solentiname y el poema Noticias para viajeros. Tres años antes de morir adoptó la nacionalidad francesa, aunque sin renunciar a la argentina. Murió el 12 de febrero de 1984 a causa de una leucemia que posteriormente se dijo que fue provocada por el sida, contraído por el escritor durante una transfusión de sangre en Francia., poco después de enviudar de su segunda mujer, Carol Dunlop.

La literatura de Cortázar parte de un cuestionamiento vital, cercano a los planteamientos existencialistas en la medida en que puede caracterizarse como una búsqueda de la autenticidad, del sentido profundo de la vida y del mundo. Tal temática se expresó en ocasiones en obras de marcado carácter experimental, que lo convierten en uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa en lengua castellana.

Como en Jorge Luis Borges, sus relatos ahondan en lo fantástico, aunque sin abandonar por ello el referente de la realidad cotidiana: de hecho, la aparición de lo fantástico en la vida cotidiana muestra precisamente la abismal complejidad de lo «real». Para Cortázar, la realidad inmediata significa una vía de acceso a otros registros de lo real, donde la plenitud de la vida alcanza múltiples formulaciones. De ahí que su narrativa constituya un permanente cuestionamiento de la razón y de los esquemas convencionales de pensamiento.

En la obra de Cortázar, el instinto, el azar, el goce de los sentidos, el humor y el juego terminan por identificarse con la escritura, que es a su vez la formulación del existir en el mundo. Las rupturas de los órdenes cronológico y espacial sacan al lector de su punto de vista convencional, proponiéndole diferentes posibilidades de participación, de modo que el acto de la lectura es llamado a completar el universo narrativo. Tales propuestas alcanzaron sus más acabadas expresiones en las novelas, especialmente en Rayuela, considerada una de las obras fundamentales de la literatura de lengua castellana, y en sus relatos breves, donde, pese a su originalísimo estilo y su dominio inigualable del ritmo narrativo, se mantuvo más cercano a las convenciones del género. Cabe destacar, entre otros muchos cuentos, Casa tomada o Las babas del diablo, ambos llevados al cine, y El perseguidor, cuyo protagonista evoca la figura del saxofonista negro Charlie Parker.

Aunque su primer libro fueron los poemas de Presencia (1938, firmados con el seudónimo de «Julio Denis»), seguidos por Los reyes, una reconstrucción igualmente poética del mito del Minotauro, esta etapa se considera en general la prehistoria cortazariana, y suelen darse como inicio de su bibliografía los relatos que integraron Bestiario (1951), publicados en la misma fecha en la que inició su exilio. A esta tardía iniciación (se acercaba por entonces a los cuarenta años) suele atribuirse la perfección de su obra, que desde esa entrega no contendrá un solo texto que pueda considerarse menor.

Cabe señalar, además, una singularidad inaugurada en simultáneo con esa entrega: las sucesivas recopilaciones de relatos de Cortázar conservarían esa especie de perfección estructural casi clasicista, dentro de los cánones del género. El resto de su producción (novelas extraordinariamente rupturistas y textos misceláneos) se aleja hasta tal punto de las convenciones genéricas que es difícilmente clasificable. De hecho, buena parte de la crítica aprecia más su faceta de cuentista impecable que la de prosista subversivo.

En el ámbito del cuento, Julio Cortázar es un exquisito cultivador del género fantástico, con una singular capacidad para fusionar en sus relatos los mundos de la imaginación y de lo cotidiano, obteniendo como resultado un producto altamente inquietante. Ilustración de ello es, en Bestiario (1951), un cuento como «Casa tomada», en el que una pareja de hermanos percibe cómo, diariamente, su amplio caserón va siendo ocupado por presencias extrañas e indefinibles que terminan provocando, primero, su confinamiento dentro de la propia casa, y, más tarde, su expulsión definitiva.

Lo mismo podría decirse a propósito de Las armas secretas (1959), entre cuyos cuentos destaca «El perseguidor», que tiene por protagonista a un crítico de jazz que ha escrito un libro sobre un célebre saxofonista borracho y drogadicto. Cuando se dispone a preparar la segunda edición del mismo, Jonnhy, el saxofonista, quiere exponerle sus opiniones acerca de su propia música y el libro, pero, en realidad, no le cuenta nada; no parece que tenga nada profundo que decir, como tampoco lo tiene el autor del libro, por lo que, muerto Jonnhy, la segunda edición únicamente se diferencia de la primera por el añadido de una necrológica.

En los cuentos de Final del juego (1964), encontramos algunas de las descripciones más crueles de Cortázar, como por ejemplo «Las ménades», una auténtica pesadilla; pero también hay sátiras, como ocurre en «La banda», en el que su protagonista, cansado del sistema imperante en su país (clara alusión al peronismo), se destierra voluntariamente, como Cortázar hizo a París en 1951. En «Axolotl», tras contemplar diaria y obsesivamente un ejemplar de estos anfibios en un acuario, el narrador del cuento se ve convertido en uno más de ellos, recuperando de tal manera el tema del viejo mito azteca.

De Todos los fuegos el fuego (1966), compuesto por otros ocho relatos, hay que destacar «La autopista del Sur», historia de un amor nacido durante un embotellamiento, cuyos protagonistas, que no se han dicho sus nombres, son arrastrados por la riada de vehículos cuando el atasco se deshace y no vuelven ya nunca a encontrarse. Impresionante es asimismo el cuento que da título a la colección, en el que se mezclan admirablemente una historia actual con otra ocurrida cientos de años atrás.

En los también ocho cuentos de Octaedro (1974), lo fantástico vuelve a mezclarse con la vida de los hombres, casi siempre en el momento más inesperado de su existencia. Más cercanas a lo cotidiano y abiertas a la normalidad son sus tres últimas colecciones de relatos, Alguien que anda por ahí (1977), Queremos tanto a Glenda y otros relatos (1980) y Deshoras (1982), sin que por ello dejen de estar presentes los temas y motivos que caracterizan su producción.

Pero es precisamente lejos del relato corto donde reside la huella revolucionaria e irrepetible que Julio Cortázar dejó en la literatura en lengua española, desde su novela inicial (Los premios, 1960) hasta la amorosa despedida textual de Nicaragua, tan violentamente dulce (1984). El momento álgido de esta propuesta innovadora que aniquilaba las convenciones genéricas fue la escritura de Rayuela (1963).

Protagonizada por un álter ego de Cortázar, Horacio Oliveira, Rayuela narra el itinerario de un intelectual argentino en París (primera parte) y luego en Argentina (segunda parte), para agregar, en la tercera parte y al modo de misceláneas, una serie de anotaciones, recortes periodísticos, poemas y citas que pueden intercalarse en la lectura de las dos primeras, según el recorrido que decida el lector, a partir de los dos que propone el autor.

Las desavenencias amorosas entre La Maga y Horacio Oliveira, los conflictos intelectuales de Horacio, una amplia red de referencias culturales, con el jazz en posición preferente, y la invitación a la participación del lector como coautor de esa obra abierta, encontraron en el clima de efervescencia cultural de la década de 1960 su perfecto campo de desarrollo. Rayuela ha quedado así como uno de los emblemas imprescindibles de la cultura argentina de ese momento, en el que la novela de Julio Cortázar ocupó un lugar central y fue objeto de toda clase de asedios y comentarios críticos.

Algunas de las sucesivas novelas de Cortazar fueron un intento de avanzar en la dirección de Rayuela: así, la titulada 62. Modelo para armar (1968) es un excelente comentario en paralelo, extraído de una propuesta sugerida en el capítulo 62 de su obra maestra. En el Libro de Manuel (1973), el experimentalismo deja paso a un intento de explicar la difícil convivencia entre el compromiso político y la libertad individual.

Por lo que respecta al género de los «almanaques», esa combinación específicamente cortazariana de todos los géneros en ninguno, es imprescindible referirse a títulos como La vuelta al día en ochenta mundos (1967) o Último round (1969). Tales volúmenes, de difícil clasificación, alternan el cuento con el ensayo, el poema y el fragmento narrativo o crítico. En este apartado merecen mención aparte las inefables Historias de cronopios y de famas (1962), graciosos y complejos personajes simbólicos con singulares actitudes frente a la vida, Un tal Lucas (1979), irónico retrato de un personaje de extraña coherencia, y el casi póstumo Los autonautas de la cosmopista (1983), irrepetible mezcla de diario de viaje y testamento de amor.


POESÍA

El breve amor

Con qué tersa dulzura
me levanta del lecho en que soñaba
profundas plantaciones perfumadas,

me pasea los dedos por la piel y me dibuja
en el espacio, en vilo, hasta que el beso
se posa curvo y recurrente,

para que a fuego lento empiece
la danza cadenciosa de la hoguera
tejiéndose en ráfagas, en hélices,
ir y venir de un huracán de humo…

¿Por qué, después,
lo que queda de mí
es sólo un anegarse entre las cenizas
sin un adiós, sin nada más que el gesto
de liberar las manos?

Esta ternura

Esta ternura y estas manos libres,
¿a quién darlas bajo el viento ? Tanto arroz
para la zorra, y en medio del llamado
la ansiedad de esa puerta abierta para nadie.
Hicimos pan tan blanco
para bocas ya muertas que aceptaban
solamente una luna de colmillo, el té
frío de la vela la alba.
Tocamos instrumentos para la ciega cólera
de sombras y sombreros olvidados. Nos quedamos
con los presentes ordenados en una mesa inútil,
y fue preciso beber la sidra caliente
en la vergüenza de la medianoche.
Entonces, ¿nadie quiere esto,
nadie?

La lenta máquina del desamor…

La lenta máquina del desamor,
los engranajes del reflujo,
los cuerpos que abandonan las almohadas,
las sábanas, los besos,
y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo,
ya no mirándose entre ellos,
ya no desnudos para el otro,
ya no te amo,
mi amor.

No me des tregua, no me perdones nunca…

No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre,
que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil,
no seas caricia ni guante;
tálame como un sílex, desespérame.

Siempre empezó a llover…

Siempre empezó a llover
en la mitad de la película,
la flor que te llevé tenía
una araña esperando entre los pétalos.

Creo que lo sabías
y que favoreciste la desgracia.
Siempre olvidé el paraguas
antes de ir a buscarte,
el restaurante estaba lleno
y voceaban la guerra en las esquinas.

Fui una letra de tango
para tu indiferente melodía.


BIBLIOGRAFÍA

Wikipedia

A media voz

 

post image

LUCIO BATTISTI | EL ACENTO INQUIETO

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero

Con el asesoramiento de Nicola Foti


Contemplo el frágil pétalo que se arrulla suavemente en envés del espejo, allí donde la voz se modula en el silencio de las palabras. Cierro los ojos. Acaricio el diapasón que marca mi cadencia… El pulso de los relojes hace ya tiempo que se ha parado en los olvidados meridianos, en pleno epicentro de la desnudez de mi alma; poco a poco me siento más ligera desbordada por la sombra, que da forma a mi trazo asemejándolo al tuyo… Tú… Yo… Eternidad infinita enraizada en nuestro latido… Tú… Yo… Uno…. Solo uno… Y allá a lo lejos como un beso en calma Battisti acompañando nuestros susurros.

Battisti en el festival de Sanremo 1969 con «Un’avventura»

Lucio Battisti nace en Poggio Bustone el 5 de marzo de 1943, fue y sigue siendo considerado como uno de los músicos y cantantes más influyentes de la historia de la música popular italiana. Su producción representó un cambio importante y decisivo en la escena del pop italiano a partir de finales de la década de los años 60. Es clara en él la influencia de las bandas anglosajonas de principios de los años 60, pero más es más patente aún el sonido Rhythm and Blues de Otis Redding o Ray Charles, Battisti supo conjugar como nadie la tradición melódica puramente italiana con lo mejor del R&B y las corrientes musicales anglosajonas. En su música fusiona elementos folclóricos de la música italiana con el rock y el pop después de 1970, logrando establecer un sonido innovador en aquel tiempo, y conjuntamente con bandas como Premiata Forneria Marconi, Formula 3 y Alberto Radius. Todos ellos sellaron las líneas que la música popular Italiana seguiría después de los 70 a través de trabajos que en un principio fueron mal comprendidos y severamente criticados por un sector de la audiencia, pero que el público más joven acogería con los brazos abiertos debido al poder de las ideas musicales que ofrecía.

En Milán se encontró con el apoyo de la cazatalentos francesa, Chistine Leroux, quien trabajaba para el sello discográfico Ricordi. Bajo la protección de Leroux, Battisti escribió tres hits importantes para otros artistas «Per una lira»»Dolce di giorno» para Dik Dik, y «Uno in piu» para Riki Maiocchi. Leroux también presentó a Battisti con el letrista Giulio Rapetti, más conocido como Mogol: aunque no se impresionó en primer momento con la música de Battisti, Mogol más tarde declaró haber iniciado su colaboración con él después de reconocer a Battisti como una persona humilde, decidida y deseosa de mejorar su trabajo. Mogol también impulsó a Ricordi para que Battisti cantara sus propias canciones: la voz de Battisti se convirtió en el punto central de su fuerza y originalidad. Como cantante, hizo su debut con la canción «Por Una lira» en 1966: a pesar del escaso éxito de la canción, esta le permitió comenzar a construir su carrera como cantante.

Ray Charles fue uno de los puntos de referencia para Battisti

Battisti continuó escribiendo para otros, a finales de 1960: en los EE.UU, el grupo de rock The Grass Roots se anotó un éxito con una de las composiciones de Battisti, «Balla Linda», traducido como «Bella Linda». Con la misma canción, Battisti clasificó cuarto en la Cantagiro, una entonces popular competencia de música pop italiana. 1969 vio a otra de las composiciones de Battisti, «Il Paradiso», convertido en un éxito en el Reino Unido cuando fue cubierto por el grupo Amen Corner como «(Si el paraíso es) la mitad de Niza», alcanzando el puesto número uno en las listas de singles. En el mismo período con otra banda Inglesa, The Hollies – con Graham Nash – Battisti grabó una canción en italiano, «prego no por mí «.

En el mismo año Battisti participó en el Festival de Sanremo con la canción «Un’avventura», y su popularidad comenzó a aumentar. Su primer gran éxito fue «Acqua azzurra, acqua chiara», que ganó el Festivalbar. El mismo año, Ricordi publicó el auto-titulado álbum debut de Battisti. Durante ese año de éxitos Battisti conoció Grazia Letizia Veronese, con quien después se casó y vivió hasta su muerte.

Formando un dúo fuerte y de gran éxito con el letrista Mogol, Battisti siguió publicando álbumes en solitario de forma regular a lo largo de la década de 1970: en casi todos los casos llegaron a los lugares más altos en los gráficos de su país, y son considerados como clásicos de la música pop italiana. También se convirtió en una presencia popular de la TV.

En 1970 Battisti ganó el Festivalbar por segunda vez, con la canción «Fiori rosa, fiori di pesco», y comenzó a colaborar con Mina, con quién cantaron algunas de las mejores canciones Mogol-Battisti. En diciembre, Ricordi publicó el segundo LP de Battisti, «Emozioni», que era una compilación de singles publicada previamente. Battisti se enojó bastante por esto, pues él había compuesto un álbum conceptual llamado «Amore e non amore», pero su discográfica decidió lanzar la compilación en lugar del álbum, que fue considerado como demasiado experimental y avanzado para el público italiano.
Amore e non amore fue finalmente lanzado en julio de 1971, pero a fin de preservar su libertad creativa, Battisti y Mogol crearon Número Uno, uno de los primeros sellos discográficos independientes de Italia, fundado por ellos en el otoño de 1969.
Battisti se impuso finalmente con “Il mio canto libero”, canción que rompió récords de ventas y popularidad e incluyó la fusión de los elementos de la música tradicional italiana, el rock y la corriente progresiva del rock, con la cual logró llamar la atención de músicos de todas partes del mundo. Los trabajos de Battisti y el letrista y poeta Mogol se encaminaron también a elevar el talento de otros cantantes italianos; ambos componen discos para Mina, que constituye la intensa fusión del poder vocal de la cantante, de las innovadoras melodías de Lucio Battisti, la intensa letra de Mogol y la presencia de la vanguardia y el rock sinfónico.

Dúo Battisti-Mina en Teatro 10, 23 abril 1972

Entre sus discos discos “Il nostro caro angelo” (1973), “Anima Latina” (1974) que se sumergen profundamente en la vanguardia. Cabe destacar la canción “La Machina del tempo”, Anima latina es considerada una verdadera obra maestra de la música del siglo XX, cuyo punto clave es el complejo rítmo difícil de seguir. A pesar de que se trató de un disco complejo, grabado bajo un concepto casi hermético, es considerado por la crítica como el trabajo mejor desarrollado por el dúo Battisti-Mogol. Ya a estas alturas, variedad de músicos latinoamericanos como Charly García, L.A. Spinetta, entre otros, habían visto en Italia un gran despliegue de genialidad y la inspiración a ir aún más lejos desde el rock y la balada, conjugando la lírica latinizada que se amalgamaba con las concepciones más anglosajonas de la melodía.

En 1976 aparece el single “Ancora tu”, dentro de una nueva producción que se adelantó de forma increíble a la música House y el Tecno-dance. Esta canción influye notablemente sobre el sonido de muchos cantantes italianos, españoles e ingleses. Battisti hasta entonces había hecho de la experimentación en el estudio un hogar para la producción musical, apartado de los escenarios y los conciertos y buscando adelantarse a los grandes exponentes de la música internacional, razón por la cual comienza a consagrarse como un genio creativo y reconocido internacionalmente.

Su primer álbum sin Mogol como letrista será “E già” en 1982, un disco de transición con rasgos experimentales de sonoridad electrónica, y de una indudable calidad. En este disco no se utilizan instrumentos musicales «al uso», sino que la sonoridad de los doce temas está basada en modernos teclados electrónicos y sintetizadores. Las letras las escribe su mujer bajo el seudónimo de Velezia. A partir de 1986, con el disco “Don Giovanni”, y en los siguientes cuatro discos, el poeta romano Pasquale Panella será el letrista.

Los artistas que interpretaron las canciones de Battisti-Mogol fueron Mina, Équipe 84, Dik-Dik, Bruno Lauzi, Premiata Forneria Marconi, Patty Pravo, Fórmula 3 y Adriano Pappalardo entre otros artistas.

Tras una larga enfermedad, Lucio Battisti murió en un hospital de Milán el 9 de septiembre de 1998, a la edad de 55 años.


DISCOGRAFÍA:

ITALIANA: 

Álbumes
1969 – Lucio Battisti
1970 – Emozioni
1971 – Amore e non amore
1971 – Lucio Battisti vol. 4
1972 – Il mio canto libero
1972 – Umanamente uomo: il sogno
1973 – Il nostro caro angelo
1974 – Anima latina
1976 – La batteria, il contrabbasso, eccetera
1977 – Io tu noi tutti
1978 – Una donna per amico
1980 – Una giornata uggiosa
1982 – E già
1986 – Don Giovanni
1988 – L’apparenza
1990 – La sposa occidentale
1992 – Cosa succederà alla ragazza
1994 – Hegel

Sencillos
1966 – Per una lira – Dolce di giorno
1967 – Luisa Rossi – Era
1968 – Prigioniero del mondo – Balla Linda
1968 – La mia canzone per Maria – Io vivrò (Senza te)
1969 – Un’avventura – Non è Francesca
1969 – Acqua azzurra, acqua chiara – Dieci ragazze
1969 – Mi ritorni in mente – 7 e 40
1970 – Fiori rosa, fiori di pesco – Il tempo di morire
1970 – Anna – Emozioni
1970 – Pensieri e parole – Insieme a te sto bene
1971 – Dio mio no – Era
1971 – Le tre verità – Supermarket
1971 – La canzone del sole – Anche per te
1972 – Elena no – Una
1972 – I giardini di marzo – Comunque bella
1972 – Io vorrei… non vorrei… ma se vuoi – Confusione
1972 – Il mio canto libero – Confusione
1973 – La collina dei ciliegi – Il nostro caro angelo
1976 – Ancora tu – Dove arriva quel cespuglio
1977 – Amarsi un po’ – Sì, viaggiare
1978 – Una donna per amico – Nessun dolore
1980 – Una giornata uggiosa – Con il nastro rosa
1982 – E già – Straniero

EN CASTELLANO:

Obtuvo éxito y popularidad en España y Latinoamérica gracias a las versiones en castellano de una parte de su discografía con Mogol. Exactamente fueron 23 los temas que fueron publicados en castellano entre 1974 y 1980.

1974 – Primeros sencillos en castellano
Mi libre canción (Il mio canto libero)
La colina de las cerezas (La collina dei ciliegi)
1976 – Lucio Battisti, la batteria, il contrabbasso, eccetera. Todos los temas de este álbum fueron grabados también en castellano.
De nuevo tú (Ancora tu)
Un hombre que te ama (Un uomo che ti ama)
La compañía (La compagnia)
Yo te vendería (Io ti venderei)
Donde llega aquella zarza (Dove arriva quel cespuglio)
Respirando (Respirando)
No doctor (No dottore)
El velero (Il veliero)
De nuevo tú (ripr.) (Ancora tu – coda)
1977 – Emociones. Todas las canciones de Io tu noi tutti, a excepción de Questione de cellule, pero añadiendo La canción del sol con nuevos arreglos respecto a la versión original de 1971.
Sentir amor’ (Amarsi un po)
Intérprete de un film (L’interprete di un film)
Tengo un año más (Ho un anno di più)
Todavía Elisa (Ami ancora Elisa)
Sí, viajando (Si viaggiare)
La canción del sol (La canzone del sole)
Ni un solo minuto de «no querernos» (Neanche un minuto di «non amore»)
Solos (Soli)
1978 – Una donna per amico. Álbum en italiano, excepto éstas en castellano:
Una muchacha por amigo (Una donna per amico)
Ningún dolor (Nessun dolore)
1980 – Una triste jornada – Una giornata uggiosa. Álbum en italiano, excepto éstas en castellano:
Una triste jornada (Una giornata uggiosa)
La cinta rosa (Con il nastro rosa)


VÍDEOS

post image

FERNANDO PESSOA | EL YO CONFLICTIVO

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero


Desde las últimas lluvias, las horas escriben atentamente la transmutación oscura de su geografía de segundos, se proyecta la multitud sobre el ángulo inverso de mi escritorio, cuerpo quieto en la danza sinuosa de un tic-tac sombrío. Tú me dices desde las sombras: “Entre la vida y yo hay un cristal tenue. Por más claramente que vea y comprenda la vida, no puedo tocarla”. Me reclino entonces en la confusión vacía de este abismo creado en la resonancia de este silencio dolorosamente imperfecto. Me he extraviado de mí, de la anamnesis desvirtuada que me oprime y me repite ¿Quién es yo? ¿Qué es este intervalo que hay entre yo y yo?

Fernando Pessoa nace en Lisboa en el año 1888, pasó su infancia y juventud en la República de Sudáfrica; cursó estudios de derecho en la Universidad de El Cabo y regresó a Lisboa en 1905. Inició su obra literaria en inglés, aunque a partir de 1908 creció su interés por la lengua portuguesa.

De Pessoa, podemos decir, que es un caso único dentro del mundo literario. Su obra es una de las más originales de la literatura portuguesa y fue, junto con Mário de Sá Carneiro, uno de los introductores en su país de los movimientos de vanguardia. A partir de 1914 proyectó su obra sobre cuatro heterónimos: Ricardo Reis, Álvaro de Campos, Alberto Caeiro y Bernardo Soares para quienes inventó personalidades divergentes y estilos literarios distintos. Frente a la espontaneidad expresiva y sensual de Alberto Caeiro, Ricardo Reis trabaja minuciosamente la sintaxis y el léxico, inspirándose en los arcadistas del siglo XVIII, mientras que Álvaro de Campos evoluciona desde una estética próxima a la de Walt Whitman hasta unas preocupaciones metafísicas en la tarea de explicar la vida desde una perspectiva racional. Pero también fue Bernardo Soares, el oscuro oficinista creador de la prosa suntuosa de El libro del desasosiego.

Sobre estos desdoblamientos del poeta en varias personalidades reflejó Pessoa sus distintos yos conflictivos, a la vez que elaboraba su propia obra poética, a veces experimental, una de las más importantes del siglo XX y que en su mayor parte permaneció inédita hasta su muerte. Su poesía, que supone un intento por superar la dualidad entre razón y vida, fue recogida en los volúmenes Obras completas: I. Poesías, 1942, de Fernando Pessoa; II. Poesías, 1944, de Álvaro de Campos; III. Poemas, 1946, de Alberto Caeiro; IV. Odas, 1946, de Ricardo Reis; V. Mensagem, 1945; VI. Poemas dramáticos; VII. y VIII. Poesías inéditas, 1955-1956.

Su obra ensayística ha sido recogida en Páginas íntimas de autointerpretación (1966), Páginas de estética y de teoría y crítica literarias (1967) y Textos filosóficos (1968). En 1982 apareció el Libro del desasosiego, compendio de apuntes, aforismos, divagaciones y fragmentos del diario que Fernando Pessoa dejó al morir en 1935.


CINCO POEMAS DE FERNANDO PESSOA

Como si cada beso

Como si cada beso
Fuera de despedida,
Cloé mía, besémonos, amando.
Tal vez ya nos toque
En el hombro la mano que llama
A la barca que no viene sino vacía;
Y que en el mismo haz
Ata lo que fuimos mutuamente
Y la ajena suma universal de la vida.

Traducción de F. Gutiérrez

Cuando ella pasa

Sentado junto a la ventana,
A través de los cristales, empañados por la nieve,
Veo su adorable imagen, la de ella, mientras
Pasa… pasa… pasa de largo…

Sobre mí, la aflicción ha arrojado su velo:-
Una criatura menos en este mundo
Y un ángel más en el cielo.

Sentado junto a la Ventana,
A través de los cristales, empañados por la nieve,
Pienso que Veo su imagen, la de ella,
Que no pasa ahora que no pasa de largo

Traducción de Rafael Díaz Borbón

El viento, el viento alto

El viento, alto en su elemento
Me hace más solo -no me estoy
Lamentando, él se tiene que lamentar.

Es un sonido abstracto, insondable
venido del elusivo fin del mundo.
Profundo es su significado.

Me habla el todo inexistente en él,
Cómo la virtud no es un escudo, y
Cómo la mejor es estar en silencio.

Traducción de Rafael Díaz Borbón

Esto

Dicen que pretendo o miento
En cuanto escribo. No hay tal cosa.
Simplemente
Siento imaginando.
No uso las cuerdas del corazón.

Todo cuanto sueño o pierdo,
Que pronto cae o muere en mí,
Es como una terraza que mira
Hacia otra cosa más allá.
Esa cosa me arrastra.

Y así escribo en medio
De las cosas no junto a mis pies,
Libre de mi propia confusión,
preocupado por cuanto no es.
Sentir? Dejemos al lector sentir!

Traducción de Rafael Díaz Borbón

No quiero rosas, con tal que haya rosas

No quiero rosas, con tal que haya rosas.
Las quiero sólo cuando no las pueda haber.
¿Qué voy a hacer con las cosas
que cualquier mano puede coger?

No quiero la noche sino cuando la aurora
la hizo diluirse en oro y azul.
Lo que mi alma ignora
eso es lo que quiero poseer.

¿Para qué?… Si lo supiese, no haría
versos para decir que aún no lo sé.
Tengo el alma pobre y fría
Ah, ¿con qué limosna la calentaré?

Traducción de F. Gutiérrez

This site is protected by wp-copyrightpro.com

error: Content is protected !!