Tag : literatura

post image

JULIO CORTÁZAR | NACER IMPAR

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero


Cuando llega la oscuridad, deshilo el abecedario oculto en mis manos. Contemplo tacto a tacto la geografía del pasillo que respira su penumbra, y se sumerge en el pequeño cuarto de intimidad esquiva, donde cuatro paredes parecen más universo, por ser más cercanas a la vista, y tal vez al lamento esbozado por los labios.

Despacio… Regresa a mí, el vértigo de cerrar los ojos y presentir la noche que se acerca erizando mi costado. Soy impar en la nostalgia que me resguarda del frío; Impar en el letargo de las horas que me susurran quedamente que siempre estaré sola, porque al fin y al cabo como tú dijiste “En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas” – Julio Cortázar.

Julio Cortázar nace el 26 de agosto de 1914, (Ixelles, Bélgica) de padres argentinos, forma parte del llamado “boom” de escritores de la literatura hispanoamericana, y que durante 1960 dio una merecida proyección internacional a los narradores del continente.

Emparentado con Borges como inteligente cultivador del cuento fantástico, los relatos breves de Cortázar se apartaron sin embargo de la alegoría metafísica para indagar en las facetas inquietantes y enigmáticas de lo cotidiano, en una búsqueda de la autenticidad y del sentido profundo de lo real que halló siempre lejos del encorsetamiento de las creencias, patrones y rutinas establecidas. Su afán renovador se manifiesta sobre todo en el estilo y en la subversión de los géneros que se verifica en muchos de sus libros, de entre los cuales la novela Rayuela (1963), con sus dos posibles órdenes de lectura, sobresale como su obra maestra.

Hijo de un funcionario asignado a la embajada argentina en Bélgica, su nacimiento coincidió con el inicio de la Primera Guerra Mundial, por lo que sus padres permanecieron más de lo previsto en Europa. En 1918, a los cuatro años de edad, Julio Cortázar se desplazó con ellos a Argentina, para radicarse en el suburbio bonaerense de Banfield.

Tras completar sus estudios primarios, siguió los de magisterio y letras y durante cinco años fue maestro rural. Pasó más tarde a Buenos Aires, y en 1951 viajó a París con una beca. Concluida ésta, su trabajo como traductor de la UNESCO le permitió afincarse definitivamente en la capital francesa. Por entonces Julio Cortázar ya había publicado en Buenos Aires el poemario Presencia con el seudónimo de «Julio Denis», el poema dramático Los reyes y la primera de sus series de relatos breves, Bestiario, en la que se advierte la profunda influencia de Jorge Luis Borges.

En la década de 1960, Julio Cortázar se convirtió en una de las principales figuras del llamado «boom» de la literatura hispanoamericana y disfrutó del reconocimiento internacional. Su nombre se colocó al mismo nivel que el de los grandes protagonistas del «boom»: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, los mexicanos Juan Rulfo y Carlos Fuentes, los uruguayos Juan Carlos Onetti y Mario Benedetti o sus compatriotas Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato, entre otros. A diferencia de Borges, Cortázar sumó a su sensibilidad artística su preocupación social: se identificó con las clases marginadas y estuvo muy cerca de los movimientos de izquierdas.

En este sentido, su viaje a la Cuba de Fidel Castro en 1962 constituyó una experiencia decisiva en su vida y el detonante de un radical cambio de actitud que influiría profundamente en su vida y en su obra: el intelectual introvertido que había sido hasta entonces devendrá activista político. Merced a su concienciación social y política, en 1970 se desplazó a Chile para asistir a la ceremonia de toma de posesión como presidente de Salvador Allende y, más tarde, a Nicaragua para apoyar al movimiento sandinista. Como personaje público, Julio Cortázar intervino con firmeza en la defensa de los derechos humanos, y fue uno de los promotores y miembros más activos del Tribunal Russell.

Como parte de este compromiso escribió numerosos artículos y libros, entre ellos Dossier Chile: el libro negro, sobre los excesos del régimen del general Pinochet, y Nicaragua, tan violentamente dulce, testimonio de la lucha sandinista contra la dictadura de Anastasio Somoza, en el que incluyó el cuento Apocalipsis en Solentiname y el poema Noticias para viajeros. Tres años antes de morir adoptó la nacionalidad francesa, aunque sin renunciar a la argentina. Murió el 12 de febrero de 1984 a causa de una leucemia que posteriormente se dijo que fue provocada por el sida, contraído por el escritor durante una transfusión de sangre en Francia., poco después de enviudar de su segunda mujer, Carol Dunlop.

La literatura de Cortázar parte de un cuestionamiento vital, cercano a los planteamientos existencialistas en la medida en que puede caracterizarse como una búsqueda de la autenticidad, del sentido profundo de la vida y del mundo. Tal temática se expresó en ocasiones en obras de marcado carácter experimental, que lo convierten en uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa en lengua castellana.

Como en Jorge Luis Borges, sus relatos ahondan en lo fantástico, aunque sin abandonar por ello el referente de la realidad cotidiana: de hecho, la aparición de lo fantástico en la vida cotidiana muestra precisamente la abismal complejidad de lo «real». Para Cortázar, la realidad inmediata significa una vía de acceso a otros registros de lo real, donde la plenitud de la vida alcanza múltiples formulaciones. De ahí que su narrativa constituya un permanente cuestionamiento de la razón y de los esquemas convencionales de pensamiento.

En la obra de Cortázar, el instinto, el azar, el goce de los sentidos, el humor y el juego terminan por identificarse con la escritura, que es a su vez la formulación del existir en el mundo. Las rupturas de los órdenes cronológico y espacial sacan al lector de su punto de vista convencional, proponiéndole diferentes posibilidades de participación, de modo que el acto de la lectura es llamado a completar el universo narrativo. Tales propuestas alcanzaron sus más acabadas expresiones en las novelas, especialmente en Rayuela, considerada una de las obras fundamentales de la literatura de lengua castellana, y en sus relatos breves, donde, pese a su originalísimo estilo y su dominio inigualable del ritmo narrativo, se mantuvo más cercano a las convenciones del género. Cabe destacar, entre otros muchos cuentos, Casa tomada o Las babas del diablo, ambos llevados al cine, y El perseguidor, cuyo protagonista evoca la figura del saxofonista negro Charlie Parker.

Aunque su primer libro fueron los poemas de Presencia (1938, firmados con el seudónimo de «Julio Denis»), seguidos por Los reyes, una reconstrucción igualmente poética del mito del Minotauro, esta etapa se considera en general la prehistoria cortazariana, y suelen darse como inicio de su bibliografía los relatos que integraron Bestiario (1951), publicados en la misma fecha en la que inició su exilio. A esta tardía iniciación (se acercaba por entonces a los cuarenta años) suele atribuirse la perfección de su obra, que desde esa entrega no contendrá un solo texto que pueda considerarse menor.

Cabe señalar, además, una singularidad inaugurada en simultáneo con esa entrega: las sucesivas recopilaciones de relatos de Cortázar conservarían esa especie de perfección estructural casi clasicista, dentro de los cánones del género. El resto de su producción (novelas extraordinariamente rupturistas y textos misceláneos) se aleja hasta tal punto de las convenciones genéricas que es difícilmente clasificable. De hecho, buena parte de la crítica aprecia más su faceta de cuentista impecable que la de prosista subversivo.

En el ámbito del cuento, Julio Cortázar es un exquisito cultivador del género fantástico, con una singular capacidad para fusionar en sus relatos los mundos de la imaginación y de lo cotidiano, obteniendo como resultado un producto altamente inquietante. Ilustración de ello es, en Bestiario (1951), un cuento como «Casa tomada», en el que una pareja de hermanos percibe cómo, diariamente, su amplio caserón va siendo ocupado por presencias extrañas e indefinibles que terminan provocando, primero, su confinamiento dentro de la propia casa, y, más tarde, su expulsión definitiva.

Lo mismo podría decirse a propósito de Las armas secretas (1959), entre cuyos cuentos destaca «El perseguidor», que tiene por protagonista a un crítico de jazz que ha escrito un libro sobre un célebre saxofonista borracho y drogadicto. Cuando se dispone a preparar la segunda edición del mismo, Jonnhy, el saxofonista, quiere exponerle sus opiniones acerca de su propia música y el libro, pero, en realidad, no le cuenta nada; no parece que tenga nada profundo que decir, como tampoco lo tiene el autor del libro, por lo que, muerto Jonnhy, la segunda edición únicamente se diferencia de la primera por el añadido de una necrológica.

En los cuentos de Final del juego (1964), encontramos algunas de las descripciones más crueles de Cortázar, como por ejemplo «Las ménades», una auténtica pesadilla; pero también hay sátiras, como ocurre en «La banda», en el que su protagonista, cansado del sistema imperante en su país (clara alusión al peronismo), se destierra voluntariamente, como Cortázar hizo a París en 1951. En «Axolotl», tras contemplar diaria y obsesivamente un ejemplar de estos anfibios en un acuario, el narrador del cuento se ve convertido en uno más de ellos, recuperando de tal manera el tema del viejo mito azteca.

De Todos los fuegos el fuego (1966), compuesto por otros ocho relatos, hay que destacar «La autopista del Sur», historia de un amor nacido durante un embotellamiento, cuyos protagonistas, que no se han dicho sus nombres, son arrastrados por la riada de vehículos cuando el atasco se deshace y no vuelven ya nunca a encontrarse. Impresionante es asimismo el cuento que da título a la colección, en el que se mezclan admirablemente una historia actual con otra ocurrida cientos de años atrás.

En los también ocho cuentos de Octaedro (1974), lo fantástico vuelve a mezclarse con la vida de los hombres, casi siempre en el momento más inesperado de su existencia. Más cercanas a lo cotidiano y abiertas a la normalidad son sus tres últimas colecciones de relatos, Alguien que anda por ahí (1977), Queremos tanto a Glenda y otros relatos (1980) y Deshoras (1982), sin que por ello dejen de estar presentes los temas y motivos que caracterizan su producción.

Pero es precisamente lejos del relato corto donde reside la huella revolucionaria e irrepetible que Julio Cortázar dejó en la literatura en lengua española, desde su novela inicial (Los premios, 1960) hasta la amorosa despedida textual de Nicaragua, tan violentamente dulce (1984). El momento álgido de esta propuesta innovadora que aniquilaba las convenciones genéricas fue la escritura de Rayuela (1963).

Protagonizada por un álter ego de Cortázar, Horacio Oliveira, Rayuela narra el itinerario de un intelectual argentino en París (primera parte) y luego en Argentina (segunda parte), para agregar, en la tercera parte y al modo de misceláneas, una serie de anotaciones, recortes periodísticos, poemas y citas que pueden intercalarse en la lectura de las dos primeras, según el recorrido que decida el lector, a partir de los dos que propone el autor.

Las desavenencias amorosas entre La Maga y Horacio Oliveira, los conflictos intelectuales de Horacio, una amplia red de referencias culturales, con el jazz en posición preferente, y la invitación a la participación del lector como coautor de esa obra abierta, encontraron en el clima de efervescencia cultural de la década de 1960 su perfecto campo de desarrollo. Rayuela ha quedado así como uno de los emblemas imprescindibles de la cultura argentina de ese momento, en el que la novela de Julio Cortázar ocupó un lugar central y fue objeto de toda clase de asedios y comentarios críticos.

Algunas de las sucesivas novelas de Cortazar fueron un intento de avanzar en la dirección de Rayuela: así, la titulada 62. Modelo para armar (1968) es un excelente comentario en paralelo, extraído de una propuesta sugerida en el capítulo 62 de su obra maestra. En el Libro de Manuel (1973), el experimentalismo deja paso a un intento de explicar la difícil convivencia entre el compromiso político y la libertad individual.

Por lo que respecta al género de los «almanaques», esa combinación específicamente cortazariana de todos los géneros en ninguno, es imprescindible referirse a títulos como La vuelta al día en ochenta mundos (1967) o Último round (1969). Tales volúmenes, de difícil clasificación, alternan el cuento con el ensayo, el poema y el fragmento narrativo o crítico. En este apartado merecen mención aparte las inefables Historias de cronopios y de famas (1962), graciosos y complejos personajes simbólicos con singulares actitudes frente a la vida, Un tal Lucas (1979), irónico retrato de un personaje de extraña coherencia, y el casi póstumo Los autonautas de la cosmopista (1983), irrepetible mezcla de diario de viaje y testamento de amor.


POESÍA

El breve amor

Con qué tersa dulzura
me levanta del lecho en que soñaba
profundas plantaciones perfumadas,

me pasea los dedos por la piel y me dibuja
en el espacio, en vilo, hasta que el beso
se posa curvo y recurrente,

para que a fuego lento empiece
la danza cadenciosa de la hoguera
tejiéndose en ráfagas, en hélices,
ir y venir de un huracán de humo…

¿Por qué, después,
lo que queda de mí
es sólo un anegarse entre las cenizas
sin un adiós, sin nada más que el gesto
de liberar las manos?

Esta ternura

Esta ternura y estas manos libres,
¿a quién darlas bajo el viento ? Tanto arroz
para la zorra, y en medio del llamado
la ansiedad de esa puerta abierta para nadie.
Hicimos pan tan blanco
para bocas ya muertas que aceptaban
solamente una luna de colmillo, el té
frío de la vela la alba.
Tocamos instrumentos para la ciega cólera
de sombras y sombreros olvidados. Nos quedamos
con los presentes ordenados en una mesa inútil,
y fue preciso beber la sidra caliente
en la vergüenza de la medianoche.
Entonces, ¿nadie quiere esto,
nadie?

La lenta máquina del desamor…

La lenta máquina del desamor,
los engranajes del reflujo,
los cuerpos que abandonan las almohadas,
las sábanas, los besos,
y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo,
ya no mirándose entre ellos,
ya no desnudos para el otro,
ya no te amo,
mi amor.

No me des tregua, no me perdones nunca…

No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre,
que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil,
no seas caricia ni guante;
tálame como un sílex, desespérame.

Siempre empezó a llover…

Siempre empezó a llover
en la mitad de la película,
la flor que te llevé tenía
una araña esperando entre los pétalos.

Creo que lo sabías
y que favoreciste la desgracia.
Siempre olvidé el paraguas
antes de ir a buscarte,
el restaurante estaba lleno
y voceaban la guerra en las esquinas.

Fui una letra de tango
para tu indiferente melodía.


BIBLIOGRAFÍA

Wikipedia

A media voz

 

post image

ALEJANDRO VICO : «LA POESÍA ES LA FUENTE DONDE DEBERÍA BEBER, TODA LA GENTE QUE ASPIRA A GOBERNAR.»

Por: Isabel Rezmo


Hay personas que realizan una labor poética, en silencio, inmensa y carente de precios o de intereses creados. Personas que van únicamente por y para la cultura. Que ayudan y ofrecen su espacio, su tiempo de manera desinteresada. Hay algunos hombres en definitiva, que salvan a la poesía de su fórmula más fría y desvirtuada.

Hoy nuestra revista se abre a una conversación pausada, tranquila, para acercarnos a una forma de entender la poesía de una manera mucho más humana, cercana.

Hoy entrevistamos a Alejandro Vico Alonso. Una entrevista diferente, amena y distendida.

Alejandro ama su pueblo, La Carolina. Ama su historia, Su pasado minero. Lo muestra agradecido.

Alejandro nació en La Carolina. De él podemos destacar que es autor de numerosas poesías y varias trilogías, relatos cortos entre ellos “Años 74”. Coautor del CD. a beneficio de la lucha contra el Alzheimer de La Carolina. Coautor de la antología poética 2017 de poetas de Sierra Morena. Miembro de la asociación Nacional de escritores españoles. Miembro de la asociación Anduxar. Miembro de la Asociación poetas de Sierra Morena.

RP: ¿Cómo se define Alejandro Vico Alonso?

AV: Como un abuelo, como una persona apacible, tratando de buscar los troqueles que me puedan permitir, ser una máquina de impartir paz, igualdad y amistad.

RP: ¿Cuándo comenzó en moverse en ti,  el interés por la cultura, poesía?

AV: Siempre,,  Tener en cuenta, que pese a lo dramático de mi vida,  he vivido en un ambiente de cultura,, trabajando y estudiando con un Maestro que fue  alumno de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, hasta  después de estar casado.

RP: ¿Qué es lo que más te aporta?  ¿Qué autores te gustan más?

AV: Me aporta una estabilidad emocional generosa, ya que me permite sacar todo lo que a lo largo de los años se han ido acumulando. Tengo muchos autores pero por ser escueto; entre los que ya no están, me encanta la sencillez de Eulogio Muñoz Navarrete, Miguel Ángel Buesa, el poeta eternamente enamorado, Antonio Machado por sus dotes de impartir y de hacer camino, Sor Juana Inés de la Cruz y Gloria Fuertes ,  pero sobre todo dos…  por su lucha y dramatismo:  Miguel Hernández y Federico García Lorca.   Y de los que aún tenemos entre nosotros, sin duda el argentino: Carlos Alberto Boaglio ,  José María Lopera, junto a mi amiga Nana Schmith.   

RP: Una pregunta difícil: ¿Qué es  para ti la poesía?

AV: Para mí la poesía es la fuente donde deberían beber, toda la gente que aspira a gobernar. La poesía, es el reflejo de lo que ocurre en nuestras vidas y por tanto, lo que deben de entender todos aquellos que gritan Libertad y nunca acuden a un Recital.

RP: Eres miembro activo de la Asociación  de `poetas de Sierra Morena, te mueves en otras asociaciones y colectivos. ¿Cuál es el motor de toda esta actividad? ¿Cuándo comenzaste?

AV: Poetas de Sierra Morena era un grupo de Facebook, actualmente ya es una Asociación cultural de la que participo en la organización de la antología poética y el concurso internacional  José María Lopera  (Olivo mítico). También participo en ACMICA (asociación cultural minera carolinense), (asociación de familiares del alzhéimer) Felipa Delgado, ASAM (asociación social de ayuda al mayor), la asociación multicultural ANDUXAR y otros colectivos con los que participo de manera puntual como la asociación Vecinal del Centenillo, Asociación de Párkinson, también soy presidente de la asociación cultural ornitológica de las nuevas poblaciones.

El motor fundamental, es tener la experiencia de la vida vivida y tratar de cumplir con el compromiso que todo ser humano debería tener como objetivo, dejar este mundo cuando me marche un poco mejor que me lo encontré cuando llegue.

Comencé muy jovencito, aunque sin ser consciente de ello, hacía de correo entre los 5 o 6 personas de izquierdas. Después en la clandestinidad tuve una actividad frenética, formando Agrupaciones Locales  y en las primeras elecciones Sindicales,  a raíz de esto trabajé de manera decidida en el Asociacionismo y Cooperativismo, junto con los Informativos de la Televisión Local, donde ya comienzo a dar a conocer algo de mi trabajo en el mundo de la poesía. Aunque de manera definitiva,,  sería con el nacimiento de ACMICA y su Concurso de Cante de las Minas, cuando decido hacerlo con mi incorporación a la Unión Nacional de Escritores Españoles.

RP: ¿Cómo ves los colectivos que te rodean, el mundo cultural de ahora?

AV: Veo los colectivos que me rodean con muchas ganas de hacer cosas.  De darle alas a la Cultura, con iniciativas que cuestan sudores y lágrimas hacer entender a los políticos, será tal vez!!  que cuando se ostenta cargo político se necesita ignorancia para tener clientelismo, decía Santa Teresa de Jesús, “Sí sabes leer y escribir, gobernaras tu vida,  si no sabes hacerlo, otros la gobernaran por ti”. Otro problema tal vez, es como digo en un poema, El puto ego de cada persona y la falta de agrupación de actividades, no terminamos de entender que un palillo de dientes solo  se rompe con toda facilidad,,  pero muchos palillos juntos…  Es casi imposible romperlos,,.  Tendemos a tratar de ser elitistas sin tener en cuenta, que el trabajo de base para generaciones venideras,  es mucho más importante,  ya que los mayores más o menos estamos formados, pero a la mayoría de la Juventud,   le suena a chino la Literatura y la Poesía.

RP: En tus actividades, siempre hay una palabra, un gesto, una voz a favor de los mineros. Linares, Guarromán, Carboneros, La Carolina ….el poblado de El Centenillo -Baños de la Encina. Una realidad patrimonial tan relevante como la vinculada con la actividad minera en Andalucía. ¿Qué queda en la zona de La Carolina de su pasado minero?

AV: Queda mucha historia,  mucha memoria en familiares para los cuales,  los mineros eran sus héroes.  Queda rabia y sentimiento,  al recordar su manera de entregarse y de mirar cada día cara a cara la muerte.  Entregaban sus vidas y eran la locomotora de la economía. Quedan mineros y amigos que están haciendo recreaciones mineras en un aula de La Carolina con ACMICA y las publicaciones del colectivo Arrayanes de Linares.

Quedan Minas Pre Romanas  que pueden ser el motor de una economía Turística, pero la miopía,,  a veces clamorosa  de los mandatarios ,, que prefieren encerrarse  en despachos y reuniones interminables,, no viendo más hayá  de una plataforma para vivir de la política. Perdiendo de vista la realidad  Social.

RP: Ahora cuando la plenitud de la vida, nos envuelve, y nos pide más tranquilidad; mirarnos más a nosotros mismos. Conocer nuestras posibilidades…¿Qué le pides a la vida? ¿A la poesía? ¿A la gente que te rodea?

AV: A la vida le pido que el aprendizaje que aún me queda, sea más sosegado que hasta ahora, y humildad,  para transmitir la experiencia acumulada.

A la poesía le pido, que el jardín donde florece entre palabras los versos, ningún/a  poeta permita que se seque, cuidándolas  con todos sus esmeros, ya que son muchas las palabras  y para cuidarlas,   muy  pocos  los Jardineros.

Y  la gente que me rodea,  le pido paciencia para aguantarme cuando se abren los infiernos del sentimiento y me sitúan fuera del contexto familiar y de amistad,  ya que es cuando,  me encierro en el lado oscuro de mis pensamientos y mi historia pasada

RP: Muchísimas gracias por acompañarnos.

AV: Gracias a todos los que hacéis la revista,  especialmente,  a Isabel Rezmo por ofrecerme con esta entrevista. Y la posibilidad,  de que lo/as  lectores  conozcan un poco más este Minero aficionado a las letras.

 

 

 

post image

LO MISMO ES CULPA NUESTRA, POETAS

Por: Enrique Gracia Trinidad


El otro día, estuvo en mi casa un amigo, hombre de carrera, preparado, sensible. Sobre la mesa del salón estaba el número 55 de la magnífica revista literaria «Cuadernos del Matemático», que dirige el poeta Ezequías Blanco. En la cubierta y contracubierta, a sangre, sendos dibujos del famoso grafitero portoriqueño Sen2, de sus series pop. Realmente llamativos y actuales.

Mi amigo la observaba con atención.
—Es una de las revistas literarias mejores de España —le dije—, si no la mejor:
relatos, artículos y mucha poesía.
—¿Poesía —se extrañó—, pues yo hubiera dicho que era algo de moda, de
videojuegos o algo así.
—¿Es que por llevar poesía —le pregunté— debería tener en la portada flores, un
paisaje brumoso o ser de color crema con títulos en caligrafía inglesa?
—Pues no sé, claro… es que me sorprende así tan moderna tan… no sé.
Sonreímos ambos

Y es que la gente normal, sencilla o complicada, los «de fichar» que dijo una vez el poeta Fernando Beltrán, los que andan en la brega diaria, fichen en un trabajo o no, sin pararse en versos o cualquier otro aspecto artístico, tienen una opinión del asunto poético bastante deformada: suelen identificar a los poetas con gente lánguida, proclives a las florituras verbales y al suspiro, fuera de la realidad y anclados en tiempos remotos.

Se trata de un error generado en la etapa romántica y agrandado en nuestra época que tiene del Romanticismo una idea equivocada pensando que sólo es sinónimo de enamoramiento, ojos en blanco, suicidios y tuberculosis galopante. Ni el romanticismo es literalmente eso —recuérdese el lema Sturm und Drang (tormenta e ímpetu)— ni la poesía tiene que deambular por territorios trasnochados, ensoñaciones irreales y paisajes desmayados.

La culpa sin duda es de la ignorancia general, pero también de los poetas que le damos más al lloriqueo amoroso que a otros temas (Homero se cabrearía) y andamos creyendo que lo nuestro es canela fina y exclusiva y que nuestras torres siguen siendo cristal etéreo y quebradizo en vez de buena piedra sillar que alterne las vidrieras luminosas con robustos muros.

Somos culpables de que muchos, alejados de su lectura, imaginen que la poesía es adorno decadente y superfluo, en vez de un elemento literario de primer orden y un arte destinado a promover la emoción, agitar las conciencias, remover el mundo y ofrecer la visión más intensa, hermosa, solidaria, simbólica y precisa del ser humano y del mundo que compartimos.

No es que debamos ponernos antipáticos, pero sí firmes y dejar alto el pabellón de la sensatez y la buena literatura poética, más allá de poses melifluas, palabrería pretenciosa, escapes de la realidad y exquisiteces de salón.

Algo estamos haciendo francamente mal para contribuir a la mala gestión poética de nuestro sistema educativo y al alejamiento popular de la poesía. Si a los recitales de poetas acuden sólo los poetas y poco más es como para cambiar de estrategia o dedicarnos a otra cosa. Me pongo a ello.

post image

TONI MORRISON Y LA NIÑA QUE QUERÍA TENER LOS OJOS AZULES.

Por: Tomás Sánchez Rubio


Pecola Breedlove piensa que es una niña fea. Tiene unos once años y es afroamericana en una sociedad que asocia la belleza con un prototipo de mujer muy diferente a ella. Es una niña pobre y solitaria, de carácter aparentemente tranquilo y resignado y no muy estimada por quienes la rodean. Quiere ser como Shirley Temple y tener unos ojos azules -los más azules que pueda…- Para ello recurrirá incluso a una especie de curandero que le hará creer que sus ojos se han tornado de ese color.

Pecola vive en Lorain, Ohio, estado situado en la región Medio Oeste de Estados Unidos. Ha sido temporalmente adoptada por los MacTeer. Con ella viven las hermanas Claudia, de nueve años, y Frieda, de diez, hijas del matrimonio; también se aloja allí un inquilino llamado Mr. Henry. Los padres biológicos de Pecola son Cholly y Pauline. Cholly, alcohólico, violento e inestable ha acabado incendiando su propia casa; con anterioridad, ha sometido a abusos a su propia hija. Ella se queda embarazada.

Claudia y Frieda son las dos únicas personas en la comunidad que esperan que el hijo de Pecola sobreviva en los próximos meses. En consecuencia, renuncian al dinero que habían estado ahorrando para comprar una bicicleta; en su lugar deciden plantar semillas de caléndula bajo la creencia supersticiosa de que, si estas florecen, el bebé  sobrevivirá. Las caléndulas no llegan nunca a florecer, y el hijo de Pecola, que nace prematuramente, muere.

Pecola Breedlove es la protagonista de The Bluest Eye, primera novela escrita por Toni Morrison, publicada por Holt, Rinehart y Winston en 1970.  La acción transcurre en 1941. En España, el libro se conocerá bajo el título Ojos azules.

La niña Claudia MacTeer narra la mayor parte de la novela y también es una joven negra. No solo es la hermana adoptiva de Pecola, sino que se considera su amiga. Se trata de una niña de nueve años, independiente, despierta, madura y apasionada en un mundo especialmente conflictivo socialmente. Ella es uno de los pocos personajes, si es que existe alguno más, que siente simpatía por Pecola. No obstante, Claudia aparece como el polo opuesto: en el primer capítulo, ella destruye sus muñecas blancas por un odio interiorizado hacia las personas con ese color de piel. Por el contrario, Pecola actúa constantemente con el deseo de alcanzar los estándares de belleza blanca. Es de señalar que Claudia se crio en un hogar estable y estructurado, aspecto que se revela en la seguridad en sí misma frente a los que le rodean, así como en su alto grado de autoestima. En un momento del libro, Pecola le pregunta: “¿Cómo lo haces? Quiero decir, ¿cómo consigues que alguien te quiera?”

Toni Morrison nace en Lorain (Ohio) -como Pecola-, el 18 de febrero de 1931.  Muere en Nueva York el 5 de agosto de 2019. Si bien comenzó a publicar más bien tarde, consiguió el Premio Pulitzer de ficción en 1988 y el Nobel en 1993, siendo la primera mujer de su raza en conseguir este galardón. Autora de otras obras de éxito como Beloved (1987) y Jazz (1992), Chloe Anthony Wofford tomará como seudónimo literario el apodo familiar y el apellido de su esposo, el arquitecto Harold Morrison.

Toni vio la luz en el seno de una familia negra de clase trabajadora. Cursó estudios secundarios y en 1949 ingresó en la Howard University de Washington, una institución para personas negras, donde, después de graduarse en filología inglesa, comenzó a ejercer como profesora. Allí conoció a Morrison, con quien tuvo dos hijos.

En 1964, tras separarse de su marido, dejó la enseñanza para trabajar en Nueva York, primero como editora de libros de texto y después como asesora literaria en la prestigiosa Random House. En 1973 apareció su segunda obra: Sula, y en 1977 la tercera, Song of Salomon, galardonada con el Premio Nacional de la Crítica norteamericana en 1978, y cuyo éxito, comercial y de crítica, le permitió dejar su trabajo en la editorial para dedicarse de lleno a la literatura.         En 1981 publicó Tar baby, en la que, a diferencia de las anteriores, protagonizadas enteramente por negros, figuran también personajes blancos. En 1987 llegó Beloved, una novela de gran fuerza, donde se narra la historia de una esclava fugitiva que, ante su inminente captura, mata a su hija para evitar que viva en la esclavitud.

Volviendo a la novela The Bluest Eye, su argumento es duro, crudo, terrible en su planteamiento; sin embargo, también es real, muy real. Se ha escrito mucho sobre el segregacionismo en Estados Unidos, sobre la marginación y el aislamiento social que ha padecido -y sigue sufriendo en determinados órdenes- el colectivo afroamericano en ese país. Esa realidad indiscutible ha sido reflejada repetidamente, con mayor o menor fortuna, en la literatura y el cine. Tales obras hacen referencia no solo a la crónica periodística de determinados hechos acaecidos, sino también a la intrahistoria de los ámbitos tanto rural como de los barrios de las grandes ciudades estadounidenses. Si nos atenemos al marco estrictamente legal, la segregación racial fue practicada hasta mediados del siglo XX; sin embargo, como resultado de la lucha por el Movimiento por los derechos civiles y del apoyo del Presidente John F. Kennedy y de Lyndon B. Johnson, se firma la Ley de Derechos Civiles en 1964, donde se prohíbe la aplicación desigual de los requisitos del registro de votantes y la separación racial en las escuelas, en el lugar de trabajo y en instalaciones que sirviesen al público en general («lugares públicos»). En 1965 entra en vigor la Ley de derecho al voto. No obstante, en relación a la convivencia, la marginación económica y social, la situación es compleja.

En relación a lo dicho, me ha venido a la cabeza repetidamente a partir de la lectura de la novela de Morrison, salvando las distancias y el tratamiento del tema, la reconocida película Precious (2009), adaptación cinematográfica de Push (1996), primera novela de Ramona Lofton escrita bajo el pseudónimo “Sapphire”, donde se narra la vida de Claireece «Precious» Jones, una adolescente obesa y analfabeta, víctima de abusos por parte de su padre.  La mayor diferencia es que, en comparación la historia de Pecola, el final de Precious (Push) resulta ciertamente esperanzador…

Debido a sus temas controvertidos de racismo, incesto y abuso de menores, surgieron numerosos intentos de prohibición, así como el rechazo de la novela en las escuelas y bibliotecas: desde Oregon a Maryland, pasando por New Hampshire, no fueron pocas las comunidades donde las asociaciones de padres vetaron su lectura…

Hay dos aspectos de The Bluest Eye que me han impresionado especialmente: por una parte, la descripción de las actitudes racistas, a veces “de baja intensidad”, de quienes rodean a esta niña “insignificante”; una aversión silenciosa, un cruel vacío que, a pesar de su edad, no le pasan desapercibidos. Tal es el caso de Yacobowsky, inmigrante blanco, dueño de una pequeña tienda de golosinas en la calle Garden, donde precisamente la niña compra sus dulces Mary Jane, cuya etiqueta representa también a una niña rubia y feliz… Por otro lado, es llamativo el uso, en la novela, de la analepsis -flashback en inglés- donde se exploran los años más jóvenes de los padres de Pecola, Cholly y Pauline, y su lucha como afroamericanos en una comunidad protestante anglosajona en gran parte blanca. La marginación, el desamparo y el aislamiento entre ellos mismos marca unas pautas de comportamiento que les hace huir desesperadamente de la realidad a cualquier precio.

 

Fue en enero de 1988, un grupo de intelectuales negros publicó una carta abierta en el New York Times Book Review en la que protestaban porque Toni Morrison no hubiera sido propuesta hasta entonces para ninguno de los premios literarios de prestigio. Cuatro meses más tarde recibía el Premio Pulitzer lo que supuso su consagración entre el gran público.

En 1992, Morrison publicó su sexta novela, Jazz, así como un ensayo en el que defendía a Anita Hill, la joven negra que denunció por acoso sexual al juez Clarence Thomas. El 7 de octubre de 1993 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura, dotado con 6,7 millones de coronas suecas. La Academia sueca destacó la «fuerza visionaria» y el «peso poético» de su obra.

La escritora siguió escribiendo libros después del Nobel, también junto a su hijo Slade Morrison, con el que se adentró en la literatura infantil. Exploró otros géneros, como las letras de Four Songs para el compositor André Previn, o el libreto de ópera Margaret Garner para Richard Danielpour.

Además de las novelas citadas, Toni Morrison fue autora de un drama teatral y varios libros de ensayo. La construcción de los personajes, negros y especialmente mujeres, así como el lenguaje, son lo principal para ella por encima del argumento, del que ha dicho que es como «el armario donde vas colocando vestidos y vestidos que son los personajes, quienes de verdad me interesan».

Admiraba al presidente Bill Clinton, de quien alababa una «negritud» procedente, según Morrison, de un «hogar monoparental, de un origen humilde y de su afición a tocar el saxo». En 1996, fue honrada con la Medalla de Contribución Distinguida de la Fundación Nacional del Libro a las Letras Estadounidenses. En 2012, el presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad y en 2016 recibió el Premio PEN/Saul Bellow por su contribución al género de ficción en Estados Unidos.

Su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura en 1993 empezó de este modo: «Érase una vez una anciana. Ciega. Sabia. La mujer es hija de esclavos, de raza negra, norteamericana, y vive sola en una casita a las afueras del pueblo…»

Así, de nuevo, Toni Morrison aludía a una mirada, a una raza… Como cuando Pecola marcó el inicio de su tardía carrera literaria -a los cuarenta años-, deseando tener, siendo una niña negra y pobre, el color de ojos de las muñecas blancas.

 

post image

Ángeles Mora | La sal sobre la nieve

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


La sal sobre la nieve
Ángeles Mora
Antología 1982-2017
Tapa blanda: 244 páginas
Editorial Renacimiento
Edición, mayo de 2017
ISBN-10: 8416981477
ISBN-13: 978-8416981472
Precio 11.30 euros

Este mes he podido leer unos poemas inéditos de Ángeles Mora (podéis encontrarlos en el último número de la revista Quimera, https://www.revistaquimera.com/)  y he decidido recuperar su última antología para reseñarla.

Ángeles Mora, clase 1952, profesora y poeta reconocida con los premios más prestigiosos, es uno de los nombres fundamentales de la poesía hispanohablante actual. En LA SAL SOBRE LA NIEVE hallamos el trayecto vital, nómada, de una dama que entiende la poesía como búsqueda, como camino. Un poema es una ficción, una aventura con la que la artista se pierde para después reencontrarse transformada (lo real y lo ficticio son parte de la misma verdad). La escritura, por tanto, es una manera de ser y de encontrarse, la construcción de un lugar, el reflejo y refugio de una identidad cambiante («he vuelto del viaje y sin embargo, no regresé del todo»), es el cuento, simbólico y cotidiano, de una realidad que transmuta (“¿Quién vive aquí conmigo, / pero sin mí, / igual que si una sombra me habitara, / de mujer a mujer / sin que pueda tocarla / llenando de preguntas / mis largas noches de respuestas?”).

La lírica no se hace, te hace: se produce a través de un inconsciente que te encuentra («cuando escribo me escriben»), no es un producto de la vida (no una consecuencia ni una imitación), sino la propia vida. La piel es un papel y el papel escrito es un camino, la formación de una costra, la historia de una cicatriz, la investigación que redescubre nuestras propias derrotas.  La autora medita, investiga, reflexiona sobre sí misma, penetra en su propio ser y se descubre alejándose de los textos académicos: construye paulatinamente una nueva identidad («un espejo / en el que no me reconozco, / empaña tus ojos, / como una niebla gris»).

Los poemas ayudan a comprender el mundo, son el viaje de quien huye quedándose: sed o «vicio que nunca se detiene». El arte es la forma de habitar nuestra identidad («Mi nombre es el desierto donde vivo»): escribir calma la sed de un alma llena de lluvia, enfrenta las incertidumbres, nos acerca a la niebla de la vida. Escribir es asimismo la propia niebla («las palabras en lo que callan hablan»), es la forma de encontrarnos «a pecho descubierto», de resolver las contradicciones («haciendo me deshago») a partir de nosotros mismos («Cuando escribo me escriben, en su tela me enredo»), de reivindicarse («La mujer no es poesía, sino poeta») a través de unos textos de sujetos y no de objetos.

En definitiva: recomiendo la lectura de esta obra, ya sea a través de este poemario (la antología reúne sus mejores poemas y la edición es muy cuidada) o a través de los innumerables enlaces que circulan por la red de redes.

Enlaces

http://amediavoz.com/mora.htm

http://www.esdrujula.es/autores/angeles-mora/

https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngeles_Mora

http://www.cervantesvirtual.com/portales/angeles_mora/obra-visor/antologia-poetica–57/html/

http://www.cervantesvirtual.com/portales/angeles_mora/semblanza/

http://www.cervantesvirtual.com/portales/angeles_mora/bibliografia/

 

Poemas elegidos:  

  1. A DESTIEMPO
  2. PARA HABLAR CONTIGO
  3. DE POÉTICA Y NIEBLA

 

  1. A DESTIEMPO

Nací una noche vieja
del frío de diciembre.
Nervios, carreras en la casa,
vapor de agua caliente,
prisas, lágrimas, gritos,
susurros y pañales.

Las luces de aquel cuarto
se fueron apagando con mi llanto
mientras crecía
el bullir de la gente por las calles.

Calma adentro y afuera algarabía,
recordaba mi madre como un sueño.
En aquel desajuste
–todo un presagio-
he vivido por siempre.

Fuera del mundo yo,
aquella habitación, aquellos brazos,
aquella cuna.
Llegué muy tarde al año que se iba
y el que venía me encontró dormida.

 

  1. PARA HABLAR CONTIGO

De aquellos borradores que perdí
o que olvidé
o que se fueron,
qué parte de mí misma se salvó,
cuánto dejé de ser
escapando al abismo de unos versos.

Hasta dónde pudieron conducirme
tantos caminos inexplorados,
tantas lianas rotas en un bosque
cargado de silencios.

Y de tantas palabras que busqué,
la sola condición de mi existencia,
cuáles no confluyeron
en esta oscuridad de luna nueva
y estrellas que se fugan por el cielo.

La tierra es un lugar para vivir
pero los versos son la propia vida.
Sé que soy yo
pues me escribí en lo negro de tus ojos.

                                                           Contradicciones, pájaros, 2001.

 

  1. DE POÉTICA Y NIEBLA

                                                           tan lejos de uno mismo —hoy—

Aunque en las noches la busco,
sé que no existe,
que el hueco donde late,
dentro de mí, no es mi refugio,
ese hueco donde estoy y no estoy,
donde está y no está
—sin paz— la poesía,
no existe,
es solo —siempre— la pregunta
que me arrastra el poema.

El poema es lo que tengo:
a veces —lo sabemos de sobra— es dócil
como un cachorro que nos sigue
adonde vamos. Otras, es el cabo
de las tormentas,
indómito, intratable,
golpeando la niebla de mi pecho.

Paciente en cierto modo,
desciendo a la colmena de la ciudad dormida:
soy la abeja
atrapada en la celda
por el hilo
de su boca obsesiva.
Haciendo me deshago.
El poema es veneno
que bebo en mis labios.
¿Del fondo de qué abismo
asoman las palabras
pegajosas de vida
o de muerte?

En la sombra devano la madeja
que he llamado mi historia,
sílabas desnudas como miradas
que me corroen
o me alimentan.

El poema no es un juego,
no es un jeroglífico.
Pero hay que darle la vuelta
a las palabras, saber
que viven entrelíneas,
que se muerden la lengua
para decirnos:
en lo que callan
me hablan.

Escribir es niebla.
Para mí quiero
todas las palabras.

Cuando escribo me escriben.
En su tela me enredo.
Bajo la alfombra, 2008

 

post image

EL SISTEMA PERIÓDICO DE PRIMO LEVI

Por: Pilar Alcalá García


La Asamblea General de las Naciones Unidas, a propuesta de la UNESCO, ha proclamado el año 2019 como “International Year of the Periodic Table of Chemical Elements”. Ello se debe a que en este año se cumple el 150 aniversario de la propuesta que realizó Dimitri Mendeleiev en 1869 sobre la ordenación periódica de los elementos químicos que hoy conocemos como Tabla Periódica, el alfabeto del universo. La Tabla Periódica es un pilar de la Ciencia en general y de la Química en particular. Como el 2019 está cercano a su fin no quiero dejar escapar la ocasión de hablar de esta cuestión que, aunque no lo parezca, tiene sus relaciones con la literatura y la poesía. Numerosos son los químicos que se han dedicado a la escritura: Juan Gelman, Elías Canetti, el premio Nobel de Química Roald Hoffmann, pero si un autor merece el puesto de honor ese es el italiano Primo Levi que en 1975, tres décadas después de abandonar un campo de concentración, escribió un libro de prosa poética titulado “Il sistema periodico”, cuya traducción al español hizo Carmen Martín Gaite.

El 19 de octubre de 2006 la Royal Institution del Reino Unido eligió esta obra como el mejor libro de ciencia jamás escrito. Se da además la circunstancia de que este año se ha cumplido un siglo del nacimiento de Levi, fue el 31 de julio de 1919 en Torino, en el seno de una familia liberal judía en una casa del Corso Re Umberto. Levi consiguió los premios más prestigiosos de Italia: Strega, Bagutta, Campiello (dos veces), Viareggio, Prato y Sirmione-Catullo.

Primo Levi, de origen hebreo, será un superviviente de Auschwitz gracias a la química. En el instituto durante algunos meses tiene como profesor a Cesare Pavese. En 1941 se licencia y se doctora en química, aunque las leyes raciales prohibían estudiar a los hebreos, se les concedía a los ya inscritos. En 1942 se marcha a Milano y se inscribe en el Partito d’Azione Clandestino, pero los nazis ya han invadido Italia y en 1943 se refugia en las montañas, cerca de Aosta, donde luchará como partisano, aunque enseguida es capturado por los nazis; en el interrogatorio se declara hebreo, de haberse declarado partisano habría sido fusilado de inmediato. Un año más tarde será internado en el campo de concentración de Fossoli y después es deportado a Auschwitz donde llegó el 22 de febrero de 1944, allí fue marcado con el número 174517. Es liberado el 27 de enero de 1945 con la llegada de los rusos al campo de Buna-Monowitz, pero no volverá a Italia hasta octubre. De los 650 hebreos que llegaron a Auschwitz con Levi solamente veinte sobrevivieron. Esta horrible experiencia la contará en su libro “Se questo è un uomo”, libro publicado en 1947, año en el que se casó con Lucia Morpurgo.

Si en 1947 publicó “Se questo è un uomo”, para narrar la experiencia en el campo de concentración y, donde como apunta el propio Levi, nada de lo escrito es una invención, en 1963 publica “La tregua”, por el que recibió el Premio Campiello, crónica del regreso a casa después de la liberación, atravesando Europa. El capítulo X de “Se questo è un uomo” se titula “Examen de química”, después de pasar esta prueba con el profesor Pannwitz, Primo Levi es admitido en el laboratorio y esto significó una garantía para poder sobrevivir en el lager. Se habla de la química como salvación. Y así fue, porque su trabajo en el laboratorio dedicado a producir goma Buma le permitió evitar los trabajos forzados y el frío escalofriante de Polonia. Además, le permitió robar cuarenta cilindros de cerio, de los que se podían sacar tres piedras de mechero acabadas. “Una piedrecita de mechero se cotizaba lo mismo que una ración de pan, es decir valía tanto como un día de vida. En total, ciento veinte piedrecitas, dos meses de vida para mí y dos para Alberto. Y en dos meses los rusos habrían llegado y nos liberarían. O sea, que nos habría liberado el cerio, elemento acerca del cual no sabía nada”.

En 1975, treinta años después de abandonar el campo de concentración, Levi publica “Il sistema periódico”, libro en prosa poética compuesto por veintiún capítulos dedicados a otros tantos elementos de la tabla periódica y por el que se le concedió el “Premio Prato per la Resistenza”. En él Levi establece similitudes entre los elementos químicos y personas decisivas en su vida. El argón, un gas noble, cuyo nombre significa “inactivo”, le sirve para describir a sus antepasados, capaces de soportar presiones extremas. El potasio lo pone en guardia contra el efecto nocivo que las cosas nimias pueden tener sobre otras sustancias y por tanto, sobre las personas. El hidrógeno, sin embargo, es el amigo cómplice, la ligereza que enriquece a alguien taciturno como era Levi. El plomo, material cansado, estimula búsquedas insaciables que se transmiten de generación en generación y representa el peso de la herencia. El níquel, escondido en el fondo de una mina, nos hace comprender que la riqueza es un bien recóndito y que su tenue brillo puede resplandecer incluso entre la basura. El inerte mercurio parece que no tiene utilidad por sí solo, debe unirse para encontrar su personalidad. ¿Y el carbono? Se encuentra en toda las cosas, organiza el universo y “une estas líneas a la mano que las escribe”. Con el carbono hace que nuestra fantasía vuele literalmente. El cerio, que pertenece a las tierras raras, parece una “mercancía secreta”. Y esto lo dice porque gracias a este elemento, como ya dijimos, Primo Levi sobrevivió en el campo de exterminio haciendo contrabando a cambio de comida. También le ayudó su rudimentario conocimiento del alemán. El campo de Buna-Monowitz estaba cerca de Buna Werke que era uno de los establecimientos químicos más grandes de Europa, el campo había sido construido allí para utilizar a los presos como mano de obra. Siendo Levi químico, obtiene un puesto como especialista de laboratorio y esto le permite tener condiciones de vida menos penosas. La prisión duró un año aproximadamente, hasta enero de 1945, cuando los rusos llegaron al campo de concentración; antes, cuando su llegada era inminente, los alemanes decidieron evacuar el campo y obligaron a los detenidos a empezar la “marcha de la muerte” en la que muchos prisioneros perdieron la vida. En ese momento Primo Levi estaba ingresado en la enfermería porque tenía la escarlatina y así se libró de la trágica marcha.

En una entrevista Levi contó a Tullio Regge que sin la química no habría existido el escritor; la química le dio las palabras y el estilo y sobre todo un surtido de metáforas y términos. Dice Levi que para él palabras como “claro”, “pesado”, “ligero”, “azul”, tienen una gama de significados muy amplia; para él el azul no es sólo el del cielo, tiene cinco o seis azules que puede utilizar. En “Il sistema periódico” nos ofrece una imagen poética de la química, lo que la ha convertido en algo muy cercano a los lectores, especialmente a los estudiantes de las facultades de ciencias.

Levi confesó que estaba dispuesto a perdonar a sus verdugos y que no sentía rencor. Lo que le importaba era dejar un testimonio directo para que tanto horror no volviera a repetirse. Muere el 11 de abril de 1987, todo apunta al suicidio pero hay quienes no lo aceptan. “Estaba cansado de la vida”, declararía a la prensa ese mismo día la viuda de Primo Levi. No dejó ninguna nota, pero se sabe que llevaba un tiempo medicándose contra la depresión. No era el primer episodio de estas características. El juez dictaminó que esa caída de tres pisos por el hueco de la escalera fue suicidio. Algunos de sus íntimos lo niegan. Minutos antes, había hablado cordialmente con la portera, que le entregó la correspondencia como cada mañana. Para sus biógrafos, es otro episodio oscuro en la vida de Levi. Hay quienes argumentan que el método elegido para quitarse la vida quizá no fuera el más adecuado para alguien que posee conocimientos de química. Todavía se desconoce si fue realmente un suicidio. Lo que importa es la verdad de sus palabras:

Hidrógeno (H)

“… para mí la química representaba una nube indefinida de posibilidades futuras, que nimbaba mi porvenir de negras volutas heridas por resplandores de fuego. Esperaba, como Moisés, que de aquella nube descendiera mi ley y el orden en torno mío, dentro de mí y para el mundo”.

Zinc (Zn)

“Para que la rueda dé vueltas, para que la vida sea vivida, hacen falta las impurezas, y las impurezas de las impurezas; y pasa igual con el terreno, como es bien sabido, si se quiere que sea fértil. Hace falta la disensión, la diversidad, el grano de sal y de mostaza. El fascismo no quiere estas cosas, las prohíbe, y por eso no eres fascista tú; quiere que todo el mundo sea igual, y tú no eres igual”.

Hierro (Fe)

“Que la nobleza del Hombre, adquirida tras cien siglos de tentativas y errores, consistía en hacerse dueño de la materia, y que yo me había matriculado en Química porque me quería mantener fiel a esta nobleza. Que dominar la materia es comprenderla, y comprender la materia es preciso para conocer el Universo y conocernos a nosotros mismos, y que, por lo tanto, el Sistema Periódico de Mendeleiev, que precisamente por aquellas semanas estábamos aprendiendo a desentrañar, era un poema, más elevado y solemne que todos los poemas que nos hacían tragar en clase; pensándolo bien hasta rima tenía”.

Nitrógeno (N)

“El nitrógeno es el nitrógeno, pasa divinamente del aire a las plantas, de éstas a los animales y de los animales a nosotros; cuando su función en nuestro cuerpo se agota, lo eliminamos, pero sigue siendo nitrógeno, aséptico e inocente”.

Sólo quien es capaz de ver y encontrar en el sistema periódico de Mendeleiev una poesía más elevada y solemne que todas las poesías, puede expresarse con una pasión tan lúcida y puede transmitir con tanta sensibilidad el amor por la materia, por la naturaleza, por el Hombre. Años más tarde, en 1984, Levi publicó un poemario donde recogía toda su obra poética “Ad ora incerta”. La poesía de Primo Levi está, como el resto de su obra, marcada por las experiencias del campo de concentración y de sus años posteriores. El compositor español Luis de Pablo admiró la «terrible» belleza de la obra poética de Levi y utilizando textos de la misma, compuso la obra “Passio” en 2006.

Me gustaría dar las gracias, por su asesoramiento, a Agustín Galindo del Pozo, mi marido y catedrático de Química Inorgánica de la Universidad de Sevilla, a quien dedico este texto, porque química y poesía son compatibles, ya lo demostró G. A. Bécquer en su Rima X cuando dijo: “Los invisibles átomos de aire en derredor palpitan y se inflaman…”. Acabemos con palabras de Levi, del capítulo 21 de “Il sistema periodico”, dedicado al carbono, a los átomos de carbono: “El número de los átomos es tan grande que siempre se podría encontrar uno cuya historia coincidiese con una historia cualquiera inventada al azar.

Podría contar historias y no acabar nunca, de átomos de carbono que se convierten en color y perfume de las flores; de otros que, desde algas minúsculas a pequeños crustáceos y a peces cada vez más gordos, devuelven anhídrido carbónico al agua del mar, en un perpetuo y espantoso carrusel de vida y de muerte, en el cual cada devorador resulta inmediatamente devorado; de otros que alcanzan en cambio una decente semieternidad en las páginas amarillentas de algún documento de archivo, o en el lienzo de un pintor famoso; de aquellos a los cuales les tocó el privilegio de entrar a formar parte de un grano de polen y dejaron su impronta fósil en las rocas para despertar nuestra curiosidad; de otros, en fin, que bajaron a integrarse entre los misteriosos mensajeros que dan consistencia al semen humano y participaron en el sutil proceso de escisión, duplicidad y fusión del que cada uno de nosotros ha nacido”.

 

post image

LA CLOSERIE DES LILAS | EDICIÓN 3ª (NOVIEMBRE 2019)

ÍNDICE DE AUTORES

Nicola Foti

Consuelo Jiménez

Alberto Morate

Debora Pol

Silvia Ramos

* Haz click en el nombre de los autores para ver sus poemas!

Nicola Foti

Nicola Foti, nace y vive en Roma, completa sus estudios clásicos en liceo Orazio, Licenciado en Medicina y Cirugía en la Universidad Sapienza de Roma, se especializó en Radiología y Ciencias de la Imagen en la Universidad Católica del Sagrado Corazón – Policlínico A. Gemelli – Roma. Trabaja en el hospital como radiólogo desde hace apróximadamente 29 años, la mayoría de los cuales en el hospital de Orvieto, a unos 100 km de distancia de Roma.

Es miembro de las reuniones del Caffè Gijón en Madrid. Actualmente es Director de Proverso Ediciones.

Con Intermedia Edizioni ya ha publicado, en 2018, los silogos oéticos «Vivere di Sbieco» y “La Penombra dell’anima». Con Proverso Ediciones ya ha publicado en el año actual «Allí donde las luciérnagas duermen: Là, dove le lucciole dormono” junto con la Poeta Inma J. Ferrero, “L’Orizzonte Purpureo: El Horizonte Purpúreo” junto con la Poeta Inma J. Ferrero, «Tertium (non) datur» y “I Colori Nella Notte»., » La quiete dell’uragano.» junto con la Poeta Inma J. Ferrero.

Ha participado en lecturas poéticas en Roma, Madrid, Orvieto, Florencia. Participó en los Encuentros Poéticos de Úbeda (Jaén) en el año 2019.

COMO UNA INSINUANTE PLEGARIA

Resuena en mi mente
tu nombre
como una insinuante plegaria.

Perfumas de incienso
la llama que derrite la cera
sobre la frente perlada de sangre
de Jesucristo.
Y en él encuentras el refugio
que desde tanto tiempo implorabas.

Como a una virgen negra
te venero desde la sombra.
Abres los húmedos labios;
purpúrea puerta
donde la vida se hacer carne
y grita desde lo más profundo.

Madre exenta de toda mácula,
ofrece a tu hijo al mundo
libre del pecado
que la fe redime.

Si amarte es pecado
arderé eternamente;
moriré mil veces
como el toro muere
por la espada amada
y que el corazón le quiebra.

Impregnaré de rojo
tus jóvenes pechos
donde dulcemente se encuentra la muerte;
Y el otoño cuajado de silencio
por la coloreada lluvia
encharca los caminos
donde el alma yace.

Volver al índice


Consuelo Jiménez

Consuelo Jiménez Martín (Barcelona 1961). Cursó estudios de magisterio.

En el año 2014 publica su primer poemario “La Huella de tu Olvido” de la Editorial Sunya.

En el año 2016 publica su segundo poemario “Palabra duende sin final” de la Editorial Sunya.

En el año 2017 colabora con su poesía en la publicación del libro «Cantos para el viento»
de la Editorial Poesía eres Tú (Recreación de diez poetas del siglo XX).

En el año 2017 colabora con varios de sus poemas en la Antología “Nueva Poesía y Narrativa Hispanoamericana del siglo XXI” de Lord Byron Ediciones.

Ha participado en la Antología Poética “Sueños Compartidos” de la Asociación de Poetas de Cornellá.

Colabora asiduamente en diversas revistas literarias digitales.

Han sido publicadas reseñas sobre su Poesía, en la Revista GUKA-Argentina, y en la Revista MISREPOELAS-Relatos, poemas y novelas

PERO ESCRIBO

Parece que todas las cosas guardan
la justa distancia para no tropezar conmigo.
Me complace observarlas carentes de flujo.
Percibir su quietud desafía la celeridad
de mi pensamiento.
Pero escribo, las palabras captan
el ir y venir de miembros cotidianos:
piernas callejeras, brazos de torpe titubeo,
entumecidas manos de uñas hincadas
al desasosiego,
es con la mandíbula oprimida que morder
la calma, urge.
Pero escribo, se ralentiza el minuto,
se alarga el segundo, crece erecto sin llegar a eyacular, sonrío.
Se cruzan ausencias, agotadas vías, deseo de tiernos brotes, nada importa.
Pero escribo, la fuente mana flemáticos acordes que suenan dulces,
el zumbido de la mosca queda fuera del cristal, el espacio subyace en el poema,
sólo la palabra tiene recorrido.

Volver al índice


Alberto Morate

El poeta y dramaturgo madrileño Alberto Morate fue con A franquear en destino (Editorial Bubok 2005), ganador del XIV concurso de textos teatrales de la Escuela Navarra de Teatro. Ha publicado con la editorial CCS, Voces Unidas (2006), Juan quiere tener miedo (2007), Alegorías (2009), El avión de papel (2012), y con la editorial don Bosco, Por amor a la vida (2001).

Alberto Morate combina la docencia y la dirección dramática con una ininterrumpida producción poética. Ha colaborado en diferentes antologías poéticas y obtenido diferentes reconocimientos como el 1er premio en el I Concurso de Poesía Internacional “Versos que calan” (2012) o el Primer Premio en el III Certamen Internacional de Poesía Maribel Sansano (2019). Es el organizador del Domingo Poético en la Casa de Córdoba en Madrid. Participa en numerosos Encuentros y Recitales de Poesía en toda España. Combina sus actividades teatrales con la de crítico de escena (blogdeentradas.com)

En poesía ha publicado: Palabras sin título (Editorial AMS 1980) y, posteriormente, Del Haz y del Envés (Editorial Poesía Eres tú 2016), Diosas Cotidianas (Autoedición 2017). Poseía Poesía (Ediciones Alféizar 2017). Epigramas de la luna desnuda (Círculo Rojo 2018). He llamado hacia nunca (Grupo Tierra Trivium, 2019) Amplexos, buces, zalemas y lamentos (Editorial Chiado, 2019) En un momento (2019) Pendiente de publicación Distancias y Ausencias con la Editorial Nueva Luz 21 (Colombia) En formato digital con la editorial Bubok, tiene un relato corto titulado La estatua de Lope de Vega.

LA BARCA

1.

La barca esperaba tranquila a que su dueño viniera a rescatarla de la sequedad de la melancolía.
Recordaba.
Recordaba las olas que atraían con benevolencia una bella espuma blanca
de abrazos y caricias,
de ternura y sonrisas inquietas.
Y después reían.
Reían de felicidad y de cosquillas de sentir a la barca en su cresta.
Y olían en la distancia cercana como quien saluda con su hola desde por la mañana…
Y yo te huelo y te presiento en el aire de una noche de tormenta.
Y en el anochecer brumoso, lluvioso y húmedo diviso tu estela y me postro ante tu clarividencia.
En ese rayo que cae como una sonrisa.
En el relámpago que centellea a tu alrededor pidiendo perdón por no llegar a tu candescencia.
En la tormenta primaveral de un día no tan casual… porque buscaba tu presencia.
Y el relámpago no debe pedir perdón porque su luz embelesa y me dice dónde estás…
Y nos une la lluvia en estos momentos de noche negra.
Y me señala el punto exacto de choque en esa tierra hermosa de la que tú formas parte como un árbol arraigado de promesas.
Y yo formo parte del viento,
ese céfiro suave que te acaricia en la noche susurrando poemas,
y gritando con sus estridentes truenos salvajes para sentirte en mi presencia.

2.

Vayámonos a sentirnos de nuevo entre ola y ola abrazándonos sumidos entre tanta cautivadora y arrolladora tentación.
Vayámonos a las sábanas de nuestros abrazos, entre hola y hola, sin adiós.
¡Vayámonos! Y fundámonos en nuestros cuerpos
con afecto y pasión…
con toda la ternura y la paz de mi sentimiento,
con caricias y amor.

3.

La barca espera a la lluvia.
La lluvia que arrastra las pasiones y las desemboca en la mar.
La lluvia que desbarata los sentimientos y emociones porque no quiere dejar de lagrimear.
La lluvia que se funde con la noche.
La lluvia que te espera.
La lluvia que golpea en los cristales rotos del alma y no los puede más que acariciar.
La lluvia en que cada gota es un beso de tu boca.
La lluvia que me hace temblar cuando tú no estás.
La lluvia que hace florecer una nueva primavera.
La lluvia que te acompaña en tu paseo.
La lluvia que cobija.
La lluvia que limpia y que hace que nazca el olor a sal, a mar, a hierbabuena, a paz.
La lluvia que me hace abrazarte.
La lluvia que cobija entre tanta lágrima de amor y de cielo nublado.
La lluvia que nos acerca.
La lluvia que hará navegar la barca que nos llevará a la línea del horizonte perdido donde se funden agua y cielo,
dos cuerpos de tormenta en el mar.

Volver al índice


Debora Pol

Debora Pol, nacida en Madrid 1985, Poeta, dibujante, dramaturga , actriz y coordinadora cultural. A participado con sus versos en diferentes tertulias,recitales poéticos, y en programas de radio Y ha colaborado en revistas culturales como:

Relatos sin contrato nums 19 y 22 (Revista cultural Gaditana)

The crow magazine nums 1 y 3

Chispas literaria Nº5

Cool Read. (Magazzine cultural Murciano)

Cheshiere Magazzine… etc

También en diversas antologías como:

Poemas al director (2012)

Poetas andaluces de ahora III (2014)

Necesarias Palabras (Antología por Nepal 2015)

Lo que debemos decir hoy los los Poeta(Berlin 2016)

Antologia Lorquiana(abrazo al nogal de Daimuz 2016)

poetas de Toledo (Antologia 2017)

Maldita musa(2017)

Autora de los poemarios:

Cristales rotos Edebediciones (2014)

Luna de Sangre Neopatria (2015)

Corazón y óxido Ediciones Camelot (2019)

Y del drama teatral: Federico tras el espejo(2017)

@deborapoloficial(Instagram)
@deborapol (Twitter)

AMOR DE LÍRICA Y TUMBA ABIERTA

Tu.
Yo.
Y un espejo de por medio.

Las mariposas
que vuelan dentro de tu calavera.
Y el ruiseñor
que bebía sangre dulce
de mi mano abierta.

Una lagrima negra
cae de mis ojos
y gotea sobre tu tumba abierta.
Mientras tus ojos
contemplan mis pupilas.
Que son, dos mares oscuros donde se refleja
el contorno de la última luna llena.

Tocan las 12.
Tus manos descarnadas y adornadas de raíces
rozan las mías.
Que ya son,
dos alas de ángeles heridos.
Dos flores cautivas.
Y dos ruiseñores sin vida.

Un tallo de rosa surgió de pronto
rompiendo tus labios
y clavándose, como un tierno un puñal
a los míos.
Y nuestros corazones
se abrieron en racimo.

Muerte.
Vida.
Y romance oscuro.

En este paraíso, de arterias al aire
y pieles trenzadas bajo la tierra fría.

Amor mas allá del tiempo y de la vida.
Pasión lírica, tan intensa como oscura.

Volver al índice


Silvia Ramos

Silvia Ramos es psicóloga y psicoterapeuta nacida en Huelva y afincada en Madrid. Comienza a manifestar su inclinación por la escritura ya en la infancia,  escribiendo sus primeros poemas  y más tarde en la adolescencia con varios diarios escritos e inéditos de temática existencial.

Su curiosidad por el ser humano la lleva a estudiar psicología, licenciándose en la Universidad Ramón Llull de Barcelona. Mas tarde continúa con sus estudios de postgrado sobre psicoanálisis en la UCM de Madrid.

Durante su etapa como profesional de la psicoterapia se sumerge más de lleno en la escritura de poesía y relato breve, estos últimos inéditos.

En Octubre de 2018, presenta» Poemas de la Medianoche» con la editorial Libros del Mississippi. Es su primer libro publicado, suma de vivencia, poesía y ser.

Actualmente compagina su trabajo como psicóloga en Madrid con la participación activa  en radio, presentaciones, tertulias y recitales de poesía. En estos momentos se encuentra inmersa en la elaboración de un guión para cine

POEMA DE UN ATARDECER

Azul, amarillo y negro
es este atardecer,
en el que te busco
casi sin oxígeno ni sangre,
casi sin pulso,
ni latidos de corazón viviente.

Miro a lo lejos el crepúsculo
y siento esa ausencia,
como un disparo que quema
en el pecho que llora
a un sol que va muriendo,
un pecho descarnado
de herida abierta.

Vendrá la noche
Y perderé tu rastro
en el cielo opaco.

Pero mañana volveré a buscarte,
en un atardecer como este,
quizá mas brillante.

Un atardecer
donde la eternidad te encuentre,
plasmando en mi lienzo tu vuelo
de pájaro abatido,
que anhela posarse y anidar en la tierra fértil
de los frutos maduros.
Volver al índice

post image

LUCIO BATTISTI | EL ACENTO INQUIETO

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero

Con el asesoramiento de Nicola Foti


Contemplo el frágil pétalo que se arrulla suavemente en envés del espejo, allí donde la voz se modula en el silencio de las palabras. Cierro los ojos. Acaricio el diapasón que marca mi cadencia… El pulso de los relojes hace ya tiempo que se ha parado en los olvidados meridianos, en pleno epicentro de la desnudez de mi alma; poco a poco me siento más ligera desbordada por la sombra, que da forma a mi trazo asemejándolo al tuyo… Tú… Yo… Eternidad infinita enraizada en nuestro latido… Tú… Yo… Uno…. Solo uno… Y allá a lo lejos como un beso en calma Battisti acompañando nuestros susurros.

Battisti en el festival de Sanremo 1969 con «Un’avventura»

Lucio Battisti nace en Poggio Bustone el 5 de marzo de 1943, fue y sigue siendo considerado como uno de los músicos y cantantes más influyentes de la historia de la música popular italiana. Su producción representó un cambio importante y decisivo en la escena del pop italiano a partir de finales de la década de los años 60. Es clara en él la influencia de las bandas anglosajonas de principios de los años 60, pero más es más patente aún el sonido Rhythm and Blues de Otis Redding o Ray Charles, Battisti supo conjugar como nadie la tradición melódica puramente italiana con lo mejor del R&B y las corrientes musicales anglosajonas. En su música fusiona elementos folclóricos de la música italiana con el rock y el pop después de 1970, logrando establecer un sonido innovador en aquel tiempo, y conjuntamente con bandas como Premiata Forneria Marconi, Formula 3 y Alberto Radius. Todos ellos sellaron las líneas que la música popular Italiana seguiría después de los 70 a través de trabajos que en un principio fueron mal comprendidos y severamente criticados por un sector de la audiencia, pero que el público más joven acogería con los brazos abiertos debido al poder de las ideas musicales que ofrecía.

En Milán se encontró con el apoyo de la cazatalentos francesa, Chistine Leroux, quien trabajaba para el sello discográfico Ricordi. Bajo la protección de Leroux, Battisti escribió tres hits importantes para otros artistas «Per una lira»»Dolce di giorno» para Dik Dik, y «Uno in piu» para Riki Maiocchi. Leroux también presentó a Battisti con el letrista Giulio Rapetti, más conocido como Mogol: aunque no se impresionó en primer momento con la música de Battisti, Mogol más tarde declaró haber iniciado su colaboración con él después de reconocer a Battisti como una persona humilde, decidida y deseosa de mejorar su trabajo. Mogol también impulsó a Ricordi para que Battisti cantara sus propias canciones: la voz de Battisti se convirtió en el punto central de su fuerza y originalidad. Como cantante, hizo su debut con la canción «Por Una lira» en 1966: a pesar del escaso éxito de la canción, esta le permitió comenzar a construir su carrera como cantante.

Ray Charles fue uno de los puntos de referencia para Battisti

Battisti continuó escribiendo para otros, a finales de 1960: en los EE.UU, el grupo de rock The Grass Roots se anotó un éxito con una de las composiciones de Battisti, «Balla Linda», traducido como «Bella Linda». Con la misma canción, Battisti clasificó cuarto en la Cantagiro, una entonces popular competencia de música pop italiana. 1969 vio a otra de las composiciones de Battisti, «Il Paradiso», convertido en un éxito en el Reino Unido cuando fue cubierto por el grupo Amen Corner como «(Si el paraíso es) la mitad de Niza», alcanzando el puesto número uno en las listas de singles. En el mismo período con otra banda Inglesa, The Hollies – con Graham Nash – Battisti grabó una canción en italiano, «prego no por mí «.

En el mismo año Battisti participó en el Festival de Sanremo con la canción «Un’avventura», y su popularidad comenzó a aumentar. Su primer gran éxito fue «Acqua azzurra, acqua chiara», que ganó el Festivalbar. El mismo año, Ricordi publicó el auto-titulado álbum debut de Battisti. Durante ese año de éxitos Battisti conoció Grazia Letizia Veronese, con quien después se casó y vivió hasta su muerte.

Formando un dúo fuerte y de gran éxito con el letrista Mogol, Battisti siguió publicando álbumes en solitario de forma regular a lo largo de la década de 1970: en casi todos los casos llegaron a los lugares más altos en los gráficos de su país, y son considerados como clásicos de la música pop italiana. También se convirtió en una presencia popular de la TV.

En 1970 Battisti ganó el Festivalbar por segunda vez, con la canción «Fiori rosa, fiori di pesco», y comenzó a colaborar con Mina, con quién cantaron algunas de las mejores canciones Mogol-Battisti. En diciembre, Ricordi publicó el segundo LP de Battisti, «Emozioni», que era una compilación de singles publicada previamente. Battisti se enojó bastante por esto, pues él había compuesto un álbum conceptual llamado «Amore e non amore», pero su discográfica decidió lanzar la compilación en lugar del álbum, que fue considerado como demasiado experimental y avanzado para el público italiano.
Amore e non amore fue finalmente lanzado en julio de 1971, pero a fin de preservar su libertad creativa, Battisti y Mogol crearon Número Uno, uno de los primeros sellos discográficos independientes de Italia, fundado por ellos en el otoño de 1969.
Battisti se impuso finalmente con “Il mio canto libero”, canción que rompió récords de ventas y popularidad e incluyó la fusión de los elementos de la música tradicional italiana, el rock y la corriente progresiva del rock, con la cual logró llamar la atención de músicos de todas partes del mundo. Los trabajos de Battisti y el letrista y poeta Mogol se encaminaron también a elevar el talento de otros cantantes italianos; ambos componen discos para Mina, que constituye la intensa fusión del poder vocal de la cantante, de las innovadoras melodías de Lucio Battisti, la intensa letra de Mogol y la presencia de la vanguardia y el rock sinfónico.

Dúo Battisti-Mina en Teatro 10, 23 abril 1972

Entre sus discos discos “Il nostro caro angelo” (1973), “Anima Latina” (1974) que se sumergen profundamente en la vanguardia. Cabe destacar la canción “La Machina del tempo”, Anima latina es considerada una verdadera obra maestra de la música del siglo XX, cuyo punto clave es el complejo rítmo difícil de seguir. A pesar de que se trató de un disco complejo, grabado bajo un concepto casi hermético, es considerado por la crítica como el trabajo mejor desarrollado por el dúo Battisti-Mogol. Ya a estas alturas, variedad de músicos latinoamericanos como Charly García, L.A. Spinetta, entre otros, habían visto en Italia un gran despliegue de genialidad y la inspiración a ir aún más lejos desde el rock y la balada, conjugando la lírica latinizada que se amalgamaba con las concepciones más anglosajonas de la melodía.

En 1976 aparece el single “Ancora tu”, dentro de una nueva producción que se adelantó de forma increíble a la música House y el Tecno-dance. Esta canción influye notablemente sobre el sonido de muchos cantantes italianos, españoles e ingleses. Battisti hasta entonces había hecho de la experimentación en el estudio un hogar para la producción musical, apartado de los escenarios y los conciertos y buscando adelantarse a los grandes exponentes de la música internacional, razón por la cual comienza a consagrarse como un genio creativo y reconocido internacionalmente.

Su primer álbum sin Mogol como letrista será “E già” en 1982, un disco de transición con rasgos experimentales de sonoridad electrónica, y de una indudable calidad. En este disco no se utilizan instrumentos musicales «al uso», sino que la sonoridad de los doce temas está basada en modernos teclados electrónicos y sintetizadores. Las letras las escribe su mujer bajo el seudónimo de Velezia. A partir de 1986, con el disco “Don Giovanni”, y en los siguientes cuatro discos, el poeta romano Pasquale Panella será el letrista.

Los artistas que interpretaron las canciones de Battisti-Mogol fueron Mina, Équipe 84, Dik-Dik, Bruno Lauzi, Premiata Forneria Marconi, Patty Pravo, Fórmula 3 y Adriano Pappalardo entre otros artistas.

Tras una larga enfermedad, Lucio Battisti murió en un hospital de Milán el 9 de septiembre de 1998, a la edad de 55 años.


DISCOGRAFÍA:

ITALIANA: 

Álbumes
1969 – Lucio Battisti
1970 – Emozioni
1971 – Amore e non amore
1971 – Lucio Battisti vol. 4
1972 – Il mio canto libero
1972 – Umanamente uomo: il sogno
1973 – Il nostro caro angelo
1974 – Anima latina
1976 – La batteria, il contrabbasso, eccetera
1977 – Io tu noi tutti
1978 – Una donna per amico
1980 – Una giornata uggiosa
1982 – E già
1986 – Don Giovanni
1988 – L’apparenza
1990 – La sposa occidentale
1992 – Cosa succederà alla ragazza
1994 – Hegel

Sencillos
1966 – Per una lira – Dolce di giorno
1967 – Luisa Rossi – Era
1968 – Prigioniero del mondo – Balla Linda
1968 – La mia canzone per Maria – Io vivrò (Senza te)
1969 – Un’avventura – Non è Francesca
1969 – Acqua azzurra, acqua chiara – Dieci ragazze
1969 – Mi ritorni in mente – 7 e 40
1970 – Fiori rosa, fiori di pesco – Il tempo di morire
1970 – Anna – Emozioni
1970 – Pensieri e parole – Insieme a te sto bene
1971 – Dio mio no – Era
1971 – Le tre verità – Supermarket
1971 – La canzone del sole – Anche per te
1972 – Elena no – Una
1972 – I giardini di marzo – Comunque bella
1972 – Io vorrei… non vorrei… ma se vuoi – Confusione
1972 – Il mio canto libero – Confusione
1973 – La collina dei ciliegi – Il nostro caro angelo
1976 – Ancora tu – Dove arriva quel cespuglio
1977 – Amarsi un po’ – Sì, viaggiare
1978 – Una donna per amico – Nessun dolore
1980 – Una giornata uggiosa – Con il nastro rosa
1982 – E già – Straniero

EN CASTELLANO:

Obtuvo éxito y popularidad en España y Latinoamérica gracias a las versiones en castellano de una parte de su discografía con Mogol. Exactamente fueron 23 los temas que fueron publicados en castellano entre 1974 y 1980.

1974 – Primeros sencillos en castellano
Mi libre canción (Il mio canto libero)
La colina de las cerezas (La collina dei ciliegi)
1976 – Lucio Battisti, la batteria, il contrabbasso, eccetera. Todos los temas de este álbum fueron grabados también en castellano.
De nuevo tú (Ancora tu)
Un hombre que te ama (Un uomo che ti ama)
La compañía (La compagnia)
Yo te vendería (Io ti venderei)
Donde llega aquella zarza (Dove arriva quel cespuglio)
Respirando (Respirando)
No doctor (No dottore)
El velero (Il veliero)
De nuevo tú (ripr.) (Ancora tu – coda)
1977 – Emociones. Todas las canciones de Io tu noi tutti, a excepción de Questione de cellule, pero añadiendo La canción del sol con nuevos arreglos respecto a la versión original de 1971.
Sentir amor’ (Amarsi un po)
Intérprete de un film (L’interprete di un film)
Tengo un año más (Ho un anno di più)
Todavía Elisa (Ami ancora Elisa)
Sí, viajando (Si viaggiare)
La canción del sol (La canzone del sole)
Ni un solo minuto de «no querernos» (Neanche un minuto di «non amore»)
Solos (Soli)
1978 – Una donna per amico. Álbum en italiano, excepto éstas en castellano:
Una muchacha por amigo (Una donna per amico)
Ningún dolor (Nessun dolore)
1980 – Una triste jornada – Una giornata uggiosa. Álbum en italiano, excepto éstas en castellano:
Una triste jornada (Una giornata uggiosa)
La cinta rosa (Con il nastro rosa)


VÍDEOS

post image

EL CABALLO DE TROYA EN LA DEMOCRACIA

Por Antonio Tello


¿Cuáles son los factores que impiden un desarrollo pleno de las virtudes democráticas y, consecuentemente, que la ciudadanía alcance un estado generalizado de bienestar y felicidad? ¿Cuáles son los agentes que agrandan la brecha entre ricos y pobres cuando el desarrollo tecnológico hacía presagiar un mundo socialmente más justo?

La clase política occidental ha dado por hecho que al fracaso del sistema comunista le sucedería una era de bienestar mundial patrocinado por un nuevo orden sustentado en las bases de la democracia liberal y en los principios económicos del capitalismo. Sin embargo, todo parece haber retrocedido a tiempos feudales.

El principal síntoma de la degradación del sistema democrático se verifica en la vacuidad del discurso político. Con la vergonzosa complicidad de los medios de comunicación, que contribuyen al ruido que oculta el sinsentido convirtiéndolo en espectáculo de masas, los representantes de la clase dirigente se abroquelan en su impotencia política. Nadie habla sinceramente sobre la necesidad de que el Estado recupere, tal como lo expuso Keynes, el control de la economía, hoy perdido y en manos del poder económico-financiero, y lidere la reactivación de la productividad, el consumo y el empleo.

Ningún dirigente, cualquiera sea el partido al que pertenezca, parece reaccionar al tratamiento de shock que han sufrido los políticos y que los ha convertido en zombis neoliberales que confunden las leyes de la vida con las leyes del mercado. Incluso ignoran que estas leyes son en realidad una y que la formuló Jean-Baptiste Say en ¡1803! cuando el capitalismo estaba en pañales; una ¿ley? que dice algo tan estúpidamente elemental como que «no hay demanda sin oferta» y que si hay oferta, habrá demanda y si hay demanda habrá empleo y si hay empleo habrá consumo». Pero claro, para que esta ley funcione tiene que haber libertad de mercado. Exactamente lo que dicen los jefes de gobierno   cuando aluden “a la mala herencia” recibida de sus antecesores en el cargo, y a la necesidad de un plan de choque para recuperar empleo, sin decir que la mentada libertad de mercado exige privatizar sanidad, transportes, educación, energía, etc. y “liberar el mercado de trabajo”. Algo que contradice flagrantemente su reivindicación de la «soberanía popular frente al mercado y los tecnócratas» y la  afirmación de que ha llegado «la hora de los buenos gobernantes», como otro dijo hace tiempo de que había “llegado la hora de la espada”. Esta situación revela por un lado que la clase política ha sido tomada por los tecnócratas y por otro que el pueblo ha sido reducido a la condición de elector excluido del debate político y convertido en masa productiva sin voz.

Esta ceremonia de la confusión se celebra a través de un discurso contradictorio sostenido por palabras carentes de sentido y de la fuerza que les da la coherencia ética. Lo que necesita el mundo globalizado no es un «gobierno como dios manda», es decir el mercado, sino un gobierno como manda el contrato social y el compromiso de los representantes con la ciudadanía de velar por el bienestar y la felicidad de la comunidad y no por la libertad neoliberal del mercado, porque ésta significa la libertad de unos pocos y la esclavitud de todos los demás.

De lo escrito puede inferirse de que el capitalismo es el caballo de Troya, el presente griego, que el liberalismo dejó en un territorio agotado por las  guerras y el esclavismo, cuyo propósito, con la equívoca utilización de la bandera de la libertad, era crear un perverso sistema de dominio.

Las ideas republicanas, cuyos orígenes hay que buscarlas en la antigua Grecia, impulsan el desarrollo de la democracia sobre dos pilares fundamentales: la soberanía popular y la libertad. La primera permite concebir un sistema de gobierno basado en las virtudes cívicas de los ciudadanos y el imperio de la ley como mecanismo defensivo frente al imperio de los hombres. La segunda, en el marco del imperio de la ley, surge de modo natural como principio de no dominación de los hombres por otros hombres. La libertad individual no existe por sí misma sino como expresión de la libertad colectiva que emana de las instituciones.

Sin embargo, el liberalismo, que se desarrolla como sostén ideológico del capitalismo, define a la libertad como un derecho natural del individuo a cuya voluntad no puede oponérsele impedimentos y, por lo tanto,  ha de tener patente de corso para hacer lo que quiera. Esta concepción de la libertad individual en detrimento de la libertad colectiva es la que acaba imponiéndose arrastrada por las revoluciones liberales de los siglos XVIII y XIX. La Constitución de EE.UU. y la Revolución francesa consagran la soberanía popular como fuente de todo poder político, pero también la libertad individual como bandera del progreso y el bienestar de todos en el falso supuesto de que todos tienen igualdad de oportunidades. «Libertad, igualdad y fraternidad» es el lema de los revolucionarios franceses.

De este modo tan sutil como perverso el liberalismo introdujo en el imaginario popular la idea de que todos los individuos son libres e iguales ante la ley, cuando en realidad habían abierto la puerta al dominio de una oligarquía burguesa, cuya capacidad de poder se demostraría históricamente muy superior a las oligarquías aristocráticas que, en Occidente, alcanzaron su máxima expresión en las monarquías absolutas. El soberbio poder de esta oligarquía se fundamentó desde el principio en el control acumulativo de los bienes de producción, el cual trajo consigo su hegemonía económica y cultural, y, finalmente, la reducción del concepto de libertad al de libertad de comercio y flujo de capitales en detrimento de las demás libertades civiles y de los derechos humanos.

Una vez introducido su caballo de Troya en el sistema democrático, esta oligarquía, que hoy podemos identificar con bancos y compañías multinacionales, fue vaciando de contenido las instituciones democráticas, debilitando el papel regulador del Estado, deslegitimando a la clase política al convertirla en marioneta de sus intereses y con ello reduciendo la soberanía popular a una mera ilusión, y, lo más grave, adormeciendo, mediante el consumo y la vacuidad del discurso, el impulso contestatario de los pueblos.

El resultado de este proceso natural del sistema capitalista es la alienación social, la frustración y la carencia de ilusiones en el futuro, mientras una minoría sostenida por especialistas de la violencia [la producción de la industria militar es superior a la alimenticia] goza de un dominio global y muy pocos creen que las cosas puedan cambiar. Mientras por el camino se desintegraban los principios de igualdad y fraternidad y el de libertad era canibalizado por el mercado, los gurús del posmodernismo sentenciaban el fin de las ideologías, de las utopías y el fracaso del comunismo, pero nada han dicho ni dicen de la degeneración y fracaso de la democracia. Llegado a este punto ¿qué hacer? aparece como una pregunta que vuelve a cargarse de sentido para que los pueblos den una respuesta a las agresiones del poder.

post image

ANGEL MARCELO | COMO EDITOR PREVALECE EN MI EL CONCEPTO DEL BUEN TRATAMIENTO DE LA LENGUA Y SUS FORMAS

Por: Isabel Rezmo


Hoy en día es evidente la cantidad de poesía que se edita, y la cantidad de “poetas” que escriben.   La línea que divide el hecho de publicar y ser buen poeta difiere muchísimo, puesto que la auto publicación ha sido el gran descubrimiento para que cualquier persona, cualquier escritor más o menos consagrado, más o menos bueno, tenga acceso a la posibilidad de ver su libro publicado.

Pero Proverso lejos de poner esta crítica ya de por si caliente, en el tejado de los demás o de crear polémica, intenta mostrar esa realidad,  y también la realidad de las nuevas editoriales: sus objetivos, sus logros y la ayuda que están ofreciendo a los poetas y escritores que tienen dificultad  a la hora de publicar; y además está ofreciendo nuevos servicios  y posibilidades al resto.

Pero si decimos que además de editores son poetas, la cosa cambia.   Es mucho más loable. ¿El poeta puede ser buen editor? La historia nos dice que es posible.

En la segunda mitad del siglo XX y en la primera década del siglo XXI, las condiciones materiales relativas a la divulgación de la poesía de vanguardia se convirtieron en objeto de interés para la crítica.  Los editores y los poetas apuestan por nuevas estrategias de proximidad y confianza. En una dinámica parecida a la que dio origen al poeta-crítico –teórico y a la vez practicante de su arte–, hoy día son numerosos los casos de poetas-editores que hacen de su práctica editorial un verdadero manifiesto poético.

Entre ellos hemos encontrado a un compañero en el camino, que hace muy pocos años abrió la puerta a otras posibilidades  poéticas y editoriales: Hablamos de la Editorial Tarqus; al frente de la misma encontramos al también poeta,  Angel Marcelo

Editor, poeta y periodista. Editor en Tarqus Editorial, un proyecto que busca fundamentalmente ayudar y promover al escritor independiente a ver su obra publicada y difundida. Como poeta y escritor ha participado  en todas las antologías de Poetas en Red ; en las antologías de Poesía en Microrelato Compostela de 2016 a 2017;  en el libro 22 Rincones de Valladolid editado por la Asociación Habla, en las antologías de Cien Poetas en Mayo de 2017, 2018 y 2019. A partir de 2019 se encarga de la VI Antología del Encuentro Internacional de Poesía “Ciudad de Úbeda”.

Actualmente coordina junto a Diego Horschovski el Ciclo de Poesía e Microrelato Compostela, por cuarto año consecutivo, y por segunda temporada el SLAM POETRY Compostela asociado al circuito nacional. En radio realiza y conduce  dos programas   de radio en la sintonía digital de Radio Campus Culturae  de Santiago de Compostela :

www.radiocampuscultura.org:

Tren de Medianoche. Viernes a las 23 h

Poéticamente incorrectos martes a las 20:30 h

RP: Buenas Tardes Ángel, ¿cómo surgió la Editorial Tarqus?

AM: Surge casi por necesidad aquí en España. En el año 2013 por temas de la crisis tuve que reinventarme y decidí volver a las fuentes: el diseño gráfico, la edición  y el periodismo. Desde el año 2009 ya venía realizando distintas antologías de los Encuentros de Poetas en Red y otras asociaciones y al quedarme desempleado con cincuenta y tantos, no dudé en profesionalizar esa  faceta que estaba llevando a cabo y que además, me gustaba.

RP: Hasta la fecha ¿cómo valoras la trayectoria que ha seguido la editorial? ¿Tus objetivos a corto/largo plazo?

AM: Oficialmente la editorial tiene tres años de vida, aunque la actividad hubiera comenzado antes. No puedo sentirme más satisfecho con la forma en que ha ido creciendo, teniendo en cuenta que es un proyecto hecho desde cero, sin créditos ni otro tipo de apoyo. Mis objetivos a corto plazo son que año tras año continúe creciendo tanto en la familia de autores como el en volumen de ediciones. En el largo plazo sueño con que llegue a ser un referente de las editoriales de autores independientes.

RP: Al hacerte editor, ¿Dónde queda el poeta? ¿El poeta se hace partícipe a la hora de editar; es decir,  prevalece en algún momento?

AM: La edición es un trabajo como cualquier otro. No es necesario ser escritor o poeta para llevarlo a cabo, aunque ayude estar en el meollo. Un editor, ya sea de una pequeña editorial como de una gran compañía necesita un alto grado de empatía y mucha intuición. Cuando empiezas a trabajar con un autor, antes o después acabará revelándote su vida, tal vez porque de algún modo quiere asociar su obra a su propia experiencia. Es por eso que un editor tiene que tener algo de la sensibilidad del psicólogo. Y cuando hablo de sensibilidad me refiero a la capacidad de captar el mensaje rápidamente. Como editor prevalece en mi el concepto del buen tratamiento de la lengua y sus formas, que en definitiva, es la materia prima de la escritura. Luego habrá trabajos que conmuevan a unos o a otros, pero eso ya sería tema para otra nota.

RP: También  te asomas  a la radio, a la fotografía. ¿Te queda algo por  descubrir?

AM: Bueno, la fotografía es una pasión desde la niñez casi y la radio un medio que siempre me llamó mucho la atención, porque no te olvides que soy de una generación que se crió con la radio. Entonces esa inquietud que siempre tuve sumada a la formación periodística, me llevó a meterme en ello en cuanto tuve una oportunidad, pero la realidad, es que lo hago solo por placer, así como otros van al cine, yo salgo a hacer fotos o me meto dos horas en un estudio. Me gusta la naturaleza y me quedan por descubrir los ochomiles del planeta, pero creo que a eso en esta no vida no llego.

RP: ¿Cómo ves el mundo editorial que te rodea?

AM: Es un mundo en plena expansión. Hay un nicho de mercado importante y la prueba es la gran cantidad de fusiones que se producen entre los grandes a nivel global. Por otra parte las nuevas tecnologías digitales han democratizado al sector (por usar un término tan de moda) y esto ha promovido el surgimiento de pequeños sellos editoriales por todas partes. Obviamente, como ocurre en todos los ámbitos, cuando se produce una burbuja, aparece mucha improvisación y “cantamañanismo”. Pero creo que es un camino que hay que transitar. Al final siempre quedan los que trabajan de un modo honesto y profesional.

RP: ¿Crees que hay demasiada saturación de autores? ¿Crees que la calidad queda un poco al margen, frente a lo comercial?

AM: Por lo que decía antes, las tecnologías digitales permiten hoy pequeñas tiradas a bajos costos. Hoy cualquiera puede escribir y editar un libro. La gente siempre escribió y celebro que así sea y que quede demostrado. La saturación surge justamente, porque cualquiera que escriba puede ver su obra publicada, ¿pero quién puede quitarle ese derecho a nadie? Ahora, no creo que esto haga que la calidad quede sometida a lo comercial, ya que antes cuando la escritura era una profesión de elite, también primaba lo comercial por sobre todo lo demás. Y nunca nos olvidemos que estamos en una sociedad de mercado: si algo se vende es porque alguien lo compra.

RP: ¿Cómo te acercaste al mundo de la poesía?

AM: Siempre fui un lector asiduo sin llegar al fanatismo. Hice mis pinitos de escritura en la adolescencia como casi todos, pero fue recién después de los veinticinco años que comencé a escribir pensando en compartir mis letras y experiencias. De ahí en más no paré, sobre todo porque me ayudó a crecer como persona.

RP: ¿Autores preferidos?

AM: Bueno hay muchos… ¡cómo nombrarlos a todos! Pero para no dejar la pregunta huérfana, te puedo citar a Cortázar, Benedetti, Pessoa o a Jack London, Simenon, Hemingway, Baricco, Auster.

RP: De los libros que llevas editados, ¿alguno que sea especial?

AM: Que pregunta difícil. Tal vez mi respuesta te parezca una pretensión de ser políticamente correcto, pero son todos especiales. Pero ¿sabes por qué ocurre? porque trabajo íntimamente con cada autor en cada libro. Ver un libro llegado de imprenta es una alegría inmensa; verlo en las manos del autor es ya un valor agregado.

RP:  Para finalizar algo que desees expresar.

AM: Ya que me das la oportunidad, me gustaría romper una lanza por la autoedición como camino válido de difusión y por los autores que lo eligen. Se tiende a asociarlo con precariedad y falta de autoestima pero no es asi. Decir “yo no pago por editar” o aconsejar, “no pagues por editar” es quitarse o quitar un derecho que tenemos todos. Si rascamos un poco hallaremos más oscuridad en el mundo editorial tradicional que en el mundo de la autoedición.

RP: Muchas gracias por asomarte a PROVERSO

AM: Gracias a PROVERSO, por esta oportunidad y contad conmigo y la familia Tarqus para todo lo que ayude a difundir cultura. Siempre.

This site is protected by wp-copyrightpro.com

error: Content is protected !!