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LA CLOSERIE DES LILAS | EDICIÓN 2ª (JUNIO 2019)

ÍNDICE DE AUTORES

Evaristo Cadenas

Francisco Delgado-Iribarren Cruz

Ana Galán

Ana García Briones

Ana Garrido

Enrique Gracia Trinidad

Alfredo Piquer

Antonio Tello

* Haz click en el nombre de los autores para ver sus poemas!

Evaristo Cadenas

Villaquejida (León) 1950. Estudia Bachillerato en Villablino y Magisterio en León. Viene a Madrid en 1973. Empieza a escribir poesía y relatos de forma habitual en 2001. Ha colaborado, como tertuliano y presentador, en programas de radio y televisión en emisoras locales.

Le han publicado poemas, relatos, y dibujos en diferentes revistas literarias y libros de poesía colectivos. Algunos de sus micro relatos han sido leídos en el programa “Todos somos sospechosos” de Radio 3 de R. N. E. Es miembro de la Junta Directiva de Versos Pintados del Café Gijón y de la tertulia Aula de Encuentros del Círculo de Bellas Artes. Finalista del Premio de Poesía del C. B. A., en 2006, un premio de micro relato en Radio 3 de R. N. E. y el 30 de Noviembre de 2011 le han concedido el XII Premio de Poesía del C. B. A.

Escribe artículos sobre cine, cuando el tiempo se lo permite, en la revista digital Proverso, dirigida por la poeta Inma J. Ferrero. Desde Octubre 2016 dirige y coordina la Tertulia Poética y Literaria de Retiro “Poesía y amigos en Pacífico”, en el Centro Sociocultural Clara Campoamor.

NUDO EN LA GARGANTA

Soy el que comienza a no existir
y el que solloza todavía.
Antonio Gamoneda

Pocas veces me habréis oído hablar del mar.
En mi paisaje de nacimiento las únicas olas
eran las de las cebadas junto a los tesos.
El cimbrear de los tallos
humedecía los ojos de las espigas.

Mi madre me ponía el abrigo viejo
para acostarme bajo la encina
mientras segaba la mies con la hoz.
Dormía entre la hojarasca
habitado de sueños con cuchillos
que asesinaban insectos para los pájaros.

Pocas veces hablo del mar.
A las cinco de la tarde continuaba
el trabajo en la era, y la trilla
esparcía esporas de insolación.
Cuídate, hijo, de la fiera
que acecha tras las parvas.

Nunca hablo del mar.
Mis manos cogen la herramienta
con la que domesticar a la bestia del frío
que corrompe la serenidad de la nieve.
Mi madre hervía una sopa
en la cocina de carbón. Toma hijo, no llores.

¿Para qué hablar de lo que no sé?
Aquí, a la brigada de los hondones,
me encuentro a salvo del huracán
y de la noche en la que aúllan los perros.
No existo más allá de la memoria,
y mi madre hace mucho que murió.

Me he propuesto invertir en ángeles guardianes
que vigilen éste inhóspito nudo en la garganta.

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Francisco Delgado-Iribarren Cruz

Nació en Valencia en 1985, aunque desde los 2 años vive en Madrid con su familia. Su pasión por la Literatura empieza desde muy niño, devorando los libros de Los Cinco, los clásicos de aventuras y las colecciones del Barco de Vapor. Durante muchos años lee todo lo que se le pone a la vista: periódicos, revistas, libros de entretenimiento y libros de estudio. Sus autores preferidos son Arturo Pérez-Reverte, Gabriel García Márquez y Camilo José Cela, entre otros. Desde los 16 años empieza a escribir algunos poemas, epigramas, palíndromos y más tarde greguerías. Es licenciado en Derecho y diplomado en Relaciones Internacionales por la Universidad Pontificia Comillas (ICADE), donde también hizo dos cursos de Administración y Dirección de Empresas. Durante esta etapa colabora en la revista universitaria Glasnost, con artículos y poemas que encuentran una gran acogida entre la comunidad universitaria.

Francisco ha publicado un total de 9 libros, todos ellos con la Editorial Círculo Rojo: Artes Marciales (2011), Ficcionario (2011), Versos dispersos (2012), Viaja a Santa Fe (2015), Tiempos difíciles (2016), La gran boda medieval de Sébastien y Camille (2016), Namasté Katmandú (2017), El crimen de Archidona (2018) y 35 días en Tailandia (2018).

SIN TI

Sin ti te estoy pensando a todas horas,
te elevo a las regiones más etéreas,
te mezo, subo y bajo y doy la vuelta,
te sueño del ocaso hasta la aurora…

Sin ti te estoy penando sin descanso,
te llevo en los bombeos de mi sangre,
te siento en huesos, alma, mente y carne,
te busco entre las palmas de mis manos…

Sin ti vuelco hacia ti toda mi vida,
y te convierto en una obra de arte.
Sin ti yo sólo vivo para amarte.
Contigo… Yo no sé lo que te haría.

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Ana Galán

Ana Galán Vigo nació en A Coruña. Licenciada en Psicología y Diplomada en Magisterio ha dedicado toda su vida profesional a la enseñanza, como maestra en E. Primaria y como orientadora en la E. Secundaria. Es autora de los poemarios Celdas de luz (2014), Detrás de la sonrisa (2016), Desnudez del hilo (2018) con la editorial Lastura. Tiene poemas editados en varias antologías y en revistas como Calicanto, Piedra del Molino, Álora, Cuadernos del Matemático, Luces y Sombras, Frontera D, La hoja azul en blanco… Premio Círculo de Bellas Artes 2015 y finalista en el premio Soledad Escassi del CBA 2015. Ha participado en numerosos recitales y certámenes poéticos y desde el año 2006 frecuenta tertulias como, Taller de Enrique Gracia Trinidad, Gerardo Diego (Café de Oriente) y el Aula de encuentros del Círculo de Bellas Artes donde continúa. Ha dirigido el programa semanal de poesía Contrapartida en Radio Círculo.

http://anagalan2.blogspot.com/

A VELA

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años…

Konstantin Kavafis

La vida es un velero en alta mar.
Crecerás siendo tú mismo
si de esa isla no pierdes la visión.
Es necesario audaz sabiduría:
cuándo ir a toda vela,
cuándo el placer del agua.

Tensar cabos no es fácil,
debes atar y desatar sin miedo.
Tal vez se rompan contra ti,
la piel abierta,
sin nada que cubra la herida.
Sal y sol formarán cicatriz en el olvido.

Ordena cada rumbo,
capea temporales
resistiendo a la furia de las olas.
Que no te importen los naufragios,
el reto es continuar con otras velas,
que los astros alarguen tu destino.

Mas si nunca alcanzaras Ítaca
tenla siempre en el corazón.
Y no lo dudes,
recoge en el cuaderno de bitácora
el prodigioso hilo azul,
marino de experiencias.
Desnuda tu palabra ante el papel.

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Ana García Briones

Natural de Baños de la Encina ( Jaén ) dónde transcurre su infancia entre calles de piedra y el olor a geranios y lilas de los patios de sus abuelas , lo recuerda como un lluvia fresca que baña todos sus anhelos. Actualmente reside en Linares (Jaén).

Tiene publicados los libros Partos de luz, Anida en mi ser y junto al poeta de Huelva Pedro Javier Martín Pedrós Violines sin música. Sus versos han sido incluidos en diferentes antologías, colabora en blogs y revistas literarias, así como en distintos proyectos solidarios. Es coordinadora del blog literario Siempre Poesía.

http://ana-siemprepoesia.blogspot.com.es/

Para Ana la expresión SIEMPRE POESÍA es un llamamiento a estar siempre vivos , a no quedarnos indiferentes ante la belleza que pasa delante nuestra , ante el sufrimiento o ante los interrogantes en la búsqueda de nosotros mismos. Es un llamamiento a abrir el corazón, a sentir ese relámpago que nos estremece. Por eso cree que es necesaria compartirla y tenerla presente en nuestro día a día.

DAME TU VOZ

Ayer soñé contigo
y tu sonrisa era amplia
como las alas de un pájaro.
Tú creías que la vida
era otra cosa,
pero una nace a veces así, torpe
y todo cuanto toca
se va convirtiendo en cenizas.
A veces, es tarde para rectificar toda una vida
y no acostumbrarse a envejecer
detrás de los cristales.
Yo te dije que apenas ayer mismo,
eras una muchacha
con calcetines blancos
y hoy, te miras al espejo
encogida de hombros,
avanzando insegura entre las sombras.
Levanta tu mirada
y respira toda el agua del cielo,
recuerda siempre la primavera en las calles
el perfume de los besos, a cada paso.
No te quedes desnuda como el desierto.
Dame tu voz
que es mi propia voz,
el canto de un ave aturdida, cruzando el aire
consumida de sueños y tristeza.

¿EN QUÉ PAISAJE RESPIRAN LOS SUEÑOS?

¿En qué paisaje
respiran los sueños?

Un cielo sin aves
es parecido
a una tristeza
en los ojos,
a un poeta sin tinta
arrastrado a la dimensión
de los cuerdos.
No te quedes como
un árbol sin hojas,
sin viento,
ausente de brotes,
como una carta
sin noticias dulces,
como una ausencia de aire
en la sangre.
Allí, en los silencios del alma,
escucha la música
que cantan las estrellas.

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Ana Garrido

Actualmente preside a la Asociación Literaria Verbo Azul, desde la que realiza una constante labor de difusión de la poesía como forma de vida, como afirmación de la propia existencia, y codirige junto a Juan José Alcolea su revista “La hoja azul en blanco”. Su obra literaria se ha visto reconocida en varios certámenes entre los que podemos destacar las XLIII Justas Poéticas de la Ciudad de Dueñas (Palencia), el XVI Concurso Internacional de Poesía “Palomar Teresiano de Gotarrendura” (Ávila), el Premio de Poesía “Pedro Marcelino Quintana” de Arucas (Gran Canaria) por el poemario “Traigo en vilo los ojos y las ganas”, el XXI Premio Nacional de Poesía “Poeta Mario López” de Bujalance (Córdoba) por el poemario “Noticia del Asombro”, el XVI Premio Internacional de Poesía “Luis Feria” de la Universidad de la Laguna. el Premio “Flor de Jara” de la Diputación de Cáceres, en su edición de 2017, por “Acaso el espejismo” o el Premio Barcarola de Poesía 2018, por “El ruido transparente”. De corte fundamentalmente intimista, reflexivo, su poesía ha evolucionado hacia la esencialidad, hacia la búsqueda del conocimiento exterior en la indagación de la propia identidad.

LLEGARON DE LA LUZ

LLEGARON DE LA LUZ, desposeídos
de su antiguo lenguaje.
Consagraron las piedras al abrigo del día.

Desoyeron los gritos de los héroes.

En un claro del bosque escogieron la noche
y un lugar junto al fuego.

En esta tierra triste
anterior a la tierra,

se reúnen a veces para rezar a solas.

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Enrique Gracia Trinidad

(Madrid, España, 1950). Autor de más de cuarenta publicaciones, veintiséis de ellas de poesía. Muestras de su obra han sido traducidas a nueve idiomas y figura en antologías o publicaciones de quince países.

Tiene en su haber una docena de reconocimientos literarios por distintos libros, además del Vicente Gerbasi por el conjunto de su obra.

Se dedica a la divulgación cultural (conferencias, cursos, talleres literarios teatro de voz, recitales, radio, etc.). Biografía completa en wikipedia.

HABRÁ QUE TRABAJAR
(Homenaje a Gabriel Celaya)

Era un arma cargada de futuro, pero ahora no es más que un tirachinas, una honda con poca precisión, una regla de escuela convertida en espada, una simple correa con vocación de látigo y el palo de una escoba que quisiera ser lanza.

Era el aire que a veces respiramos, pero ahora se asfixia, tose y respira con dificultad, enferma del pulmón de su conciencia, fatigada y a punto del desahucio.

Era tan necesaria como el pan de cada día, pero la han puesto a régimen sin gluten, medio vegetariana y medio torpe, ni maneja el cuchillo ni rebaña la salsa; siempre se queda hambrienta y sin consuelo.

Fue poesía-herramienta y ahora sirve de poco, lujo sin trabajar en los aceros, cultural vanidad, torpe grito con muy poco futuro, que ni mira de frente ni dice las terribles y bárbaras verdades.

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Alfredo Piquer

Madrid 1951. Licenciado en Filosofía y Letras, especialidad de Historia Antigua, en la U.C.M., Graduado en Artes Aplicadas y Oficios Artísticos (Escuela nº 10 Madrid), en 1985. En 1998 obtiene el grado de Doctor en Bellas Artes por la U.C.M. Desde 1985 y hasta 1999 ha sido profesor numerario de las Escuelas de Artes Aplicadas. Desde 1999 y hasta la actualidad es ‘Profesor Titular de Universidad’ de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Realiza numerosas exposiciones individuales y colectivas nacionales e internacionales de su obra plástica y obtiene diversos premios. Es desde 2005 Coordinador del Grupo de Poesía del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Organiza y coordina numerosos recitales, así como programas de radio en el Círculo de Bellas Artes. También varios recitales en la red de Bibliotecas de la Comunidad. Desde 2011 y hasta 2016 ha organizado, coordinado y presentado el Ciclo de poesía y música ODISEA en “Libertad 8” en Madrid. Ha publicado sus poemas en varias Antologías y revistas literarias. Asimismo ha realizado lecturas individuales en diversos ámbitos poéticos como la Tertulia Rafael Montesinos, la Asociación Prometeo, la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, etc. En 2002 fue Premio de Poesía del Círculo de Bellas Artes y en 2010 finalista del “Ciudad de Mérida”. En 2009 publica el poemario “Paleografías”, y en 2012 publica “Mar sobre este altar”, ambos de Ediciones Vitruvio; También en 2012 publica “Memoria de Naufragios” de Legados (Netwriters) Ed. En 2016 publica “Tu oscuro nombre” en Ed. “Cuadernos del Laberinto”. En 2017 edita “Circe” y “Museo”, ambos en “Línea de Sombra” Ediciones.

MÁS ANTIGUA TODAVÍA TU BELLEZA EXTRAÑA…

“Dime, dime el secreto de tu corazón virgen,
Dime el secreto de tu cuerpo bajo tierra…”

Vicente Aleixandre

“Pero quien sabría por dónde entrar en su corazón”
Saint John Perse

“Ojalá que la espera no desgaste mis sueños”
Marilyn Monrae

Más antigua todavía tu belleza extraña
tu belleza triste, oh gacela, oh torre,
tu única mirada que contempla el vacío,
la eternidad oscura de tus ojos
sobre las tristes sábanas y la inyección letal
en tus venas azules.
Te he visto fugazmente, cercenado pájaro
del olvido; los flashes de las cámaras
disparando sus efímeras luces
cada vez que apareces. Te he visto
asesinada sobre un lecho de sábanas
revueltas en el apartamento de Manhatan.
No te toca el viento ni la lluvia
sino el ardiente hálito del dios único
que calcina la arena azul en el poniente
donde la carne espera la nueva luz del día;
sino el amor y el fuego del desierto y el légamo del río
y la frescura de la brisa que sopla entre las cañas
de papiro. Hembra sagrada, mujer, triste tu pecho,
triste e invisible tu sexo, que aún suenan como arpas
y sistros. Triste tu piel, que el lino transparente
proclama como olas en el silencio de la orilla.
Pero se alzan jubilosos los ibis y los ánades
cuando acaso transita sobre el agua
la germinal llamada de tu pasión sin límite
y se detiene el disco del sol en su transcurso
y derrama sus manos infinitas;
¡Si el mismo rey envidia tu pecho, y tu piel
y tu sexo, quizá oscuro, como la historia
mítica y milenaria de tu nombre.
En tu mirada, a un lado, el tiempo y el vacío
la lóbrega ebriedad imparable de los días
como el sacral silencio de lo eterno;
al otro la añoranza de un rio inacabable,
de una patria lejana y lacerada.
Quizá quieras volver a casa, tan lejos
en esa oscuridad donde las voces bárbaras
de ignominiosos guardias y esta bruma, esta lluvia,
aherrojan tu libertad ardiente de hembra regia
y el asesino a sueldo de la CIA o el FBI
confiesa el crimen execrable en su lecho de muerte
cuando ya ha prescrito y nada le amenaza.
Dime dónde descansa tu cuerpo embalsamado
resérvame un lugar a tu lado en la tumba
oculta en otra tumba en Westwood Village,
bajo la arena de poniente donde yaces.
Reina de todas las reinas de la tierra,
navío de la luz, bella esposa del tiempo.
No pueden las palabras describir la inocencia
ni tu ausencia absoluta, la beldad terrible
de la muerte. El oro de tu piel y el escondido brillo
de tu secreto persistente amor, ya transgredidas
todas las falsas puertas, ya quebrada la arcilla
con el sello que guardaba tu nombre por los siglos.
Madre admirable, purísima belleza
poderosa, clemente, torre de oro,
y lapislázuli, vaso fiel de placer, tú luminaria
del alba, casa digna de veneración,
inspiración de todos los escribas,
vencedora de la Duat y del Amenti
inmarcesible símbolo de Manhatan,
rubia solar, princesa de Mittani
¡Oh Norma Jean , Nefer, silente herida en Hollywood
en Brooklyn y El Amarna, tú la más bella
entre todas las bellas!

(Alfredo Piquer. Museo. 2016)

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Antonio Tello

Poeta, narrador y ensayista. En 1975, dos años después publicar El día en que el pueblo reventó de angustia, que lo revela como uno de los creadores más originales de la literatura argentina del interior, se exilia con su familia a París y luego a Barcelona, tras ser amenazado de muerte por la Alianza Anticomunista Argentina.

En España desarrolla casi toda su obra literaria. Su poesía – Conjeturas acerca del tiempo el amor y otras apariencias, Sílabas de arena, Nadadores de altura, O las estaciones, Lecciones de tiempo, En la noche yerma, etc.- es valorada por la musicalidad, la precisión y su hondura metafísica. Igualmente ha experimentado con la Poesía visual, serie de imágenes que Unaria Ediciones publicó en 2013 en una edición numerada.

En diciembre de 2015, el Gobierno de Córdoba (Argentina) le concedió el Premio Reconocimiento al Mérito Artístico por el conjunto de su obra y su defensa de la libertad de conciencia y de los derechos de autor. Actualmente es Coordinador del Área de Literatura y Pensamiento de la Agencia Córdoba Cultura y Director del suplemento cultural El Corredor Mediterráneo.

ASTEROIDES

Un niño llama con su lengua sucia, me llama
y lo sigo, camino tras él, amigo, voy tras
él por montañas y hondonadas de basura,
pisando la inmundicia, cruzando riachuelos
corrompidos.
En el cielo de los desdichados
no hay cometas. En el cielo de los desdichados
los ángeles planean en círculo como algunos
pájaros. La noche capital. El tiempo quieto.
Ya no vivo aquí, no puedo seguirte, le digo,
creo decirle, pero lo sigo y desde la cima
descubro la ciudad, la nación que generales
y gerentes crearon en el basural, guardada
por cancerberos albinos.
Me hablas con tu lengua
viciada. Sé que la visión te duele, amigo,
insistes, y, aunque ya no viva aquí, te sigo,
no puedo irme, todavía sigo en este lugar,
cerca de ti, donde late el dolor.
El dolor es
real, me dijiste cuando los perros nos mordieron.
Me hiero para sentir, pero el dolor ya murió.
Está muerto. La luz se apaga, amigo. Veo la
oscuridad. He esperado, quizás aún espero,
pero ahora, llegado el momento, pregunto
¿queda algo ? ¿además del dolor queda algo?


Una nota suena en el aire y la luz del alba
empuja la noche hacia su derrota.
Nada, nadie, dirá, podrá decir, que el día
no sucedió, que la existencia es un
espejismo o el sueño de un extraño.
No hay moral ni inteligencia en el existir.
La razón, acaso la única razón
del día, ajena a toda justicia, es
aproximar el hombre, esa pulsión de
sangre en el corazón de las sombras,
al latido y la visión de la eternidad.
La violencia, el hambre, el destierro y
el amor, todo ocurre en el día y al fin,
una nota tiembla en el aire, la luz decae,
la tarde se agota y el sol, con un rubor
de sombras, deja en el horizonte
la arrebolada estela de su naufragio.

….
sabrás, amigo, que la sangre llegará
al ocaso y a esa playa, donde boquean
los peces que alguna vez fueron hombres,
habitantes de las ciudades, pecios de
civilización hundidos en el fondo
de mares hace tiempo muertos.
Entonces,
volcarás el vino en la mesa, sobre
la espalda tus sueños cargarás y huirás
del dolor. Marcharás. Te irás. Caminarás
hasta que al atardecer de un día cualquiera
mirarás atrás y, flotando en el polvo,
antes de que el aire o la última luz del
día se los lleve, verás el temblor de los
espejismos.
En ese instante, hermano,
en la greda del camino también verás
más breves y hondas tus huellas, aunque la
bolsa de los sueños ya esté vacía.

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UN POEMA DE JAVIER DEL PRADO BIEZMA

Por: Javier del Prado Biezma. (Poeta entre profesor y crítico).


LEYENDA,
EN FORMA DE SONATA,
DE LA LUNA VIOLADA

I

La luna se ha empeñado
en negarnos su seno,
ese gran seno blanco de Polifemo hembra
que amamanta los sueños
de los poetas niños, cuando duermen,
infundiendo en sus mentes
la enfermedad extraña del anhelo..

Aparece una noche sobre el Arca…
un gajo de afilado bordes
y dura unos minutos
su consistencia de leche cuajada.
antes de sumergirse,
moderna Casta Diva,
en el pozo escondido de la ría de Noia.

Puede que sea sólo
algún trozo de vela blanquecina
que el viento le ha arrancado a los veleros
que duermen en la paz de de la Ensenada,
negra, de La Merced.

II

Unos días despés,
se alza desde la Pobra,
alumbra el Arenal, ya sin sus juncos,
pero en cuanto las olas reciben sus reflejos,
ya crecida en el cielo,
inicia una deriva que la lleva
a caerse de bruce por los tajos
del Pedràs, oro negro.
con reflejos aún de primavera.

Por un momento,
parece un cascarón de nuez gigante,
fruto de leche, aún,
a punto de verter su melodía
por las piedras rodadas del torrente
que lleva nombre de doncella intacta
(Lérez, la enamorada
del loco de Ángel Guerra
en la novela río de Galdós)

III

Una semana tarda
en estar casi llena
redondos sus dos pechos,
el visible y el que se esconde
tras el velo de niebla de su propio fulgor.

Se desprende del Puerto de la Cruz,
cruza de cabo a rabo la anchura de la Ría,
se expande unos instantes,
belleza adolescente,
entre el gran chopo oscuro
y el macizo oloroso de eucaliptos
que reparten la ría en tres partes iguales
y sueñas que mañana
y pasado mañana
y tal vez otra noche,
dos mil noches…
mientras velas sus despertares turbios
de joven que se come
la noche y se emborracha
de espumas y de algas que vuelan invisibles
por los vientos que nacen de las olas,
engañando al viajero,
se posará a tu lado, como antaño,
indolente y en forma de gran nube,
indefinida y blanca.

(Mis delirios son tus delirios, madre
delirios ancestrales
de todo aquel que lleva
la sangre de tu sueño en leyendas perdidas).

IV

Mañana, cuando llegue
el esplendor de su melancolía,
en la sazón de un fruto de noches tropicales,
podrás verla, desnuda,
como la gran matrona
que atesora la luz, en carne pura,
de todos los desnudos renacientes,
la hermosa y envolvente amiga del temor de Leopardi,
ramera o diosa del Ticiano
podrás decirle que,
Incluso violada
por tanto enamorado de sus vacuas
palideces,
la quieres.

Pero mañana se alzará,
más allá de Rianxo,
perdida en las colinas absurdas del Salnés,
donde no crecen sueños
y si alguno germina
se pierde por las aguas condenadas
a la muerte de un mar repartido en parcelas
por los viveros de almejas de Carril.

Será plena,
para otros.
Será blanca, con la blancura
de la perfecta plenitud
de la INTOCADA,
será redonda
con esa perfección de círculo
que trazan,
al morir
los escorpiones.

Te quedarás mirando,
más allá de la silva que rodea tu casa;
por encima de cerros
cubiertos de eucaliptos
que perfuman la fronda con sus vahos salubres;
y esperarás que la tierra se raje
para poder cogerla
cuando atraviese, tímida,
su grieta, de puntillas.

Y te irás a llorar
(a tus años, aún lloras
y seguirás llorando
por mucho que los médicos que digan
que los ojos te escuecen
porque lloras en seco,
al tener agotado el lagrimal),
mirando hacia ese punto de la isla de Sálvora
donde la ría es mar
y el mar es una nota,
como un bajo continuo que durase
hasta las costas, que lees en los libros,
de los mares del sur, verdimorados,
donde el barco de un niño
de crines rubicundas
y pupilas cargadas de veneno
se embriagó de ternura desolada.

V

Gime Malher,
en su Canto a la tierra;
muy bajo, tan bajito
que los peces, allí, justo en la línea
en que mis ojos beben
la plenitud del mar,
se ponen de puntillas para oírlo,
para oírme.

NOTA

Tras años de huir del poema largo, con argumento, siguiendo los consejos de Mallarmé y del gran Juan Ramón Jiménez, el poeta, en esta ocasión se ha dejado llevar por el ímpetu de su palabra (y de su experiencia nocturna de la vida) en pos de esa luna amada por los poetas caducos y añorantes (Leopardi, Verlaine, Laforgue) de la era esplendorosa de la luna (de finales del XVIII a comienzos del veinte) y le ha salido este poema largo, a modo de leyenda oscura, fragmentada y diseminada por los claroscuros de la Ria de Arousa.

El poeta se alegra de haber cedido a esta tentación. Piensa que ya es hora de que la poesía occidental, olvidando la filosofía y la herencia del poema puro que parte de Poe y culmina en el JRJ que va de 1915 a 1920, vuelva a la composición, a la organización formal de un material más rico y complejo y no se contente con esos escupitajos líricos o esos lagrimones elegiacos asentados en el purismo, el odio, el miedo o la incapacidad de enfrentarse, cara a cara, con forma, sin la cual ningún ser tiene evidencia..
Enfrentarse a la forma, a la composición, como su hermano en abstracciones, el músico o su antagonista de la materia plástica, el pintor.

Que la poesía vuelva a ser un arte – en plenitud de la palabra. Que el poeta componga su poema como el pintor compone su ‘sonata’ y el pintor su cuadro.

En esta composición el poeta no necesita recurrir a los andamiajes condenados por Juan Ramón en su prologo al poema Espacio; condena compleja y enigmática, que le viene, antes de haber afirmado de manera muy explícita su deseo de componer un “poema seguido” de la misma manera que Mozart o Prokofeff (sic) componen su música.

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ANTONIO TELLO | EN LA NOCHE YERMA

La noche en verso

Por: Isabel Rezmo


EN LA NOCHE YERMA
El poema tiene treinta cantos.
Antonio Tello
Páginas: 46.
Formato: 14×21 cm.
Encuadernación: Rústica.
Idioma: Español.
ISBN: 9788494945724.

El lenguaje no tiene únicamente la finalidad de comunicar. Creo firmemente que tiene un alto componente de compromiso. Es un elemento utilizado con bastante frecuencia y devaluado en su totalidad. Fraguado en la respuesta fácil, en el éxito efímero y en la pobre elocuencia de aquellos que miran el océano antes de mirar sus gotas. El ser y el parecer se diluye en una profunda contradicción alimentado por una sociedad que no da respuesta ni a sus necesidades. La sociedad se ha devaluado y sus integrantes están movidos por el tedio, la incomprensión, la necedad.

La existencia se reduce a pasar las 24h que tiene el día, y el hombre, no tiene compasión sí ni de sí mismo y mucho menos a los demás. Esa es una evidencia que extraemos y convivimos con ella.

El ser humano no solo vive de certezas, de sus miedos o de sus demonios. Necesita respuestas, respuestas concretas que avalen su forma de vida, sus elecciones o sus miedos. Necesita a veces atender a sus demandas. Entender los sucesos que le aterran o le acompañan. Porque en el fondo es un animal primitivo, un animal que se desvive por sus apetencias, por sus deseos aunque de vez en cuando, un rayo traspase su corazón y encuentre sentido a vivir y a luchar. Y el lenguaje es la marca que acentúa, discrepa, argumenta todo estos elementos.

Y el poeta como el profeta, previene, y predice por el mismo compromiso que conlleva su estatus, y por el mismo afán de mostrar la realidad que ve ante sus ojos. Está más allá de lo que está ocurriendo en este momento; rompe la línea temporal de aquí y ahora, y manifiesta como un visionario, las consecuencias de esta irrealidad que tiene demasiadas coincidencias con el espacio real que le rodea.

Estas sensaciones me ha venido tras la lectura del nuevo trabajo de Antonio Tello “En La Noche Yerma” publicado por Vaso Roto Ediciones.

Poema dividido en 46 cantos, es una visión apocalíptica de la sociedad actual y del ser humano. Sus necesidades, sus certezas, sus demonios, su existencia. La voz es definida de distintas maneras para hablar del inmigrante, del desterrado, del oprimido, de la sociedad de consumo, del exilio o del populismo. ¿Pero no es realmente lo que está ocurriendo?¿No es verídico el trasfondo que encontramos en este libro?

Un Poema extraordinario, febril, mítico que camina entre lo mágico, lo irreal; un submundo anunciando algo que está por venir y de lo que sólo él tiene la clave. Ofrece una visión cósmica, oscura y luminosa sobre el individuo o las relaciones humanas. A veces tengo la sensación de vértigo, de correr bajo la niebla; de abrirse paso a todo un código secreto que se va desvelando a lo largo del libro.

La Noche Yerma es una fábula sobre Babel y su Torre: El lenguaje se ha convertido en un instrumento de poder y de abandono; hay multitud de lenguas, que hablan y hablan y no dicen nada. No saben a nada. El poeta coge testigo de esa manipulación: Canto II: “El lenguaje de las bestias devora el nombre de la cosas…”

Canto X: “la voz carnívora se alimenta de todo lo que muere con ella…” Una revelación apocalíptica que parte de una visión confusa del universo, y de sus lagunas; de la mediocridad del hombre en busca de la verdad universal, muy bien posicionada y encerrada en el poeta, en el lenguaje , en el verbo. Fijémonos en el canto I y el Canto II El poeta se enfrenta al caos y al desorden producido en el mundo, y ensalza su figura como el único capaz de apaciguar a la mismísima Pandora .

Como en la Divina Comedia de Dante el poeta desfila, pasea por esta devastación irremediable: un paseo eclíptico, infernal y devastado, profundo para llegar a la luz. El poeta está solo, solo ante sus miedos, ante sus intrigas, ante la intriga del mundo. Casi oigo la séptima trompeta del relato del apocalipsis. Casi percibo el combate espiritual entre el bien y el mal. El propio poeta, el lector no escapa de esa realidad, si no que al vivir de ella, es inevitable su muerte, una muerte poética y simbólica, como el único medio para poner cordura ante tanto maleficio. Podríamos hablar incluso de una crucifixión, de un suicidio personal, como único argumento para construir un mundo nuevo a través de la convicción y el compromiso. Reflexionar sobre nuestras carencias y de nuestras posibilidades.

Termino esta reseña recordando a Soren Kierkegaard en su libro Temor o Temblor: El poeta es el genio de la evocación, no puede hacer otra cosa sino recordar lo que ya se hizo y admirarlo; no toma nada de sí mismo, pero custodia con celo lo que se le confió…

Eso es La Noche Yerma. Y eso es el principio de la desconstrucción y por qué no, de su salvación.

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CIEN MIL GOTAS DE LLUVIA | LOURDES PÁEZ MORALES, TOMÁS SÁNCHEZ RUBIO

Aquel sillón de cuadros

Por: Inma J. Ferrero


CIEN MIL GOTAS DE LLUVIA
Autores: Lourdes Páez y Tomás Sánchez
Editorial: ReadBOOK
ISBN: 9788494935237

Decía Francisco Umbral que «Escribir es la manera más profunda de leer la vida», y esto es lo que han conseguido magistralmente Lourdes Páez Morales y Tomás Sánchez en su libro “Cien mil gotas de lluvia” publicado por READBOOK. En una primera lectura del libro, me ha llamado la atención la asombrosa capacidad narrativa de estos dos escritores. Que, a través de un lenguaje sencillo y cercano, alejado de expresiones complicadas y de difícil comprensión nos sorprenderán, y harán de la lectura de este libro un viaje fantástico del cual no querremos regresar por mucho tiempo. Podemos decir que este libro nos habla del vivir, de la maravilla que la vida encierra a pesar de sus sinsabores pasajeros y el lector, por ello, irá haciendo suya cada palabra. Al leerlas, al pensarlas, al pronunciarlas ya que nos sentiremos totalmente identificados en algunas de las situaciones que se narran en este libro. “¿Eres una tía? – gritó Adelina…” “Mati iba a misa con su toquilla y su pañuelo…” Y es que estos relatos tienen algo difícil de definir que te atrapa desde las primeras líneas, algo que te seduce y te sumerge en cada una de las historias.

Lourdes Páez Morales y Tomás Sánchez nos aportan una visión real y cotidiana sobre el mundo que nos rodea, alejándose de la idealización de este. Nos hace una disertación de las relaciones humanas, alejada de los cuentos de hadas que nos contaban en la niñez, en los que el mundo aparece como algo etéreo y en algunos casos totalmente ajeno a nosotros. “Laura entró en el cuarto y vio a su hija sentada al borde de la cama, mirando hacia la ventana. La besó en la frente…” “Cien mil gotas de lluvia”, es un conjunto de historias reales que entretienen, sorprenden, provocan, y que nos retan a plantearnos algunas de las ideas preconcebidas que tenemos sobre lo que nos rodea. Todo ello logra hacernos reflexionar sobre el núcleo central de la vida, en todas sus facetas. Nos sentiremos en muchos casos invadidos por la sensación de haber tenido esas mismas vivencias, incluso conoceremos a alguien que posiblemente ha pasado por esas mismas vicisitudes. “A veces su marido la colmaba de vestidos y zapatos que compraba en la ciudad y aquellos regalos, lejos de acercarlos, los alejaban aún más…” Lo que puedo garantizar es que la lectura de estas historias, independientes las unas de las otras y unidas por la temática de lo cotidiano, no dejarán a ningún lector indiferente, ya que narran situaciones actuales, situaciones vividas ávidamente. “- La vieja esa… Parece que no se da cuenta d ellos años que gasta. Maquillada como una vulgar ramera…”

Los personajes de estas historias se entrelazan hablándonos de si mismos, contando sus historias, sus pensamientos más íntimos, sus deseos, sus decepciones, las esperanzas que hacen la monotonía más vivible, trazando así, el mapa único del que saborea cada segundo del vivir tan efímero. “Es una pobre chica Don José. Vino a España engañada” Son historias cortas, entretenidas y con mucho movimiento. A medida que avanzas en su lectura te vas acostumbrando y te apetece detenerte a releer aquellos párrafos, de vaivén emocional, aquellas descripciones que son fotografías en sepia, tal vez, de nuestra vida cotidiana.

Los narradores utilizan en numerosas historias la primera persona, es el personaje principal de la historia quien la cuenta, siendo él mismo el eje de la narración. “No puedo verte, pero siempre sé cuándo has llegado…” Se convierte en una voz, en una persona que nos habla directamente, lo que hace que sea más real para el lector. “De niña me daba mucho miedo la soledad. Mi padre un día se fue de casa por la mañana y ya no volvió…” Con esto consiguen que empaticemos o rechacemos al personaje que nos cuenta su vivencia. El lector deja de ser un mero espectador de lo que ocurre, para formar parte de la acción y tomar partido a favor o en contra de lo que nos cuenta el personaje principal.

También son numerosas las historias contadas en tercera persona, convirtiéndose ambos autores en narradores omniscientes, cuyo conocimiento de los hechos es total y absoluto. Ellos saben lo que piensan y sienten los personajes: sus sentimientos, sensaciones, intenciones, planes… Como narradores solo muestran lo que ven, lo que pueden observar, de modo parecido a como lo hace una cámara de cine. Y de igual modo, nos dirigen, nos dan su percepción sobre el personaje, no dejando a nuestro albedrío la opinión que sobre ellos debemos tener, sin dejarnos por ello, un atisbo de libertad. En esta ocasión los autores nos tienen en sus manos. “Sean como sean, los amores verdaderos, con final feliz o no, vecen cualquier revés que presente el camino de la vida”

Los diálogos de los personajes son fluidos, dinámicos, concisos y emplean un lenguaje sencillo. Lo que hará que la lectura sea agradable para el lector, que no se saltará ninguna coma, ni dejará la lectura de ninguno de los relatos, “Madre ¿Cuándo seré feliz?” También añade cortes, preguntas y comentarios para hacer la conversación más fluida. “- La pequeña Nayaraq pensó que su madre había augurado con aquella respuesta su eterna infelicidad”

Les invito a leer CIEN MIL GOTAS DE LLUVIA y a dejarse invadir por cierto desasosiego ante el arte del vivir. Unas historias sin trampa ni cartón, que nos sumen en la cotidianidad de los días, en nuestra propia imperfección que hace maravilloso el pulso diario de nuestro viaje vital.

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PREPARADOS PARA EL VI ENCUENTRO INTERNACIONAL DE POESÍA, CIUDAD DE ÚBEDA

Por: Isabel Rezmo


Un año más Úbeda se prepara para el verso.

Para recibir a todos los poetas que han respondido a la llamada de la poesía. Vamos por la  VI Edición, ilusionados y felices de volver a dar cabida un año más en esta tierra, a poetas, artistas y amigos que quieren venir y que quieren asentarla definitivamente. Si miramos hacia atrás el recorrido ha sido fantástico y muy difícil.  Pero ha valido la pena.

Jaén más que nunca está convirtiéndose en una de las provincias más activas en eventos poéticos y culturales. Falta sobre todo que las instituciones nos apoyen y nos respalden, puesto que es con su protección y ayuda como cualquier proyecto sale adelante.

Por nuestra parte podemos decir con orgullo que nuestro festival, está plenamente reconocido y que ya es sin duda una cita obligada en Junio. Cada año nos esforzamos para que las actividades sean diferentes, amenas; profundizar en el conocimiento y aprendizaje de la poesía siendo los mismos compañeros que participen activamente en su organización y en el desarrollo de las actividades, para que siga estando el encuentro en manos de los propios participantes. Este año vendrán poetas de Úbeda, Linares, Baeza,  Jaén, Sevilla, Dos Hermanas, Málaga, Córdoba, Montilla, Granada, Almería, Extremadura, Madrid, Pamplona, Pontevedra,  Salamanca, Colombia, República Dominicana, Italia, El Cairo, Perú. Artistas de Granada, Baeza y Écija.

Los días fijados son del 14 al 16 de junio del 2019

Iniciaremos el encuentro con el tradicional recital dentro de la Sinagoga del Agua el viernes día 14 de junio.

Este año tenemos el aliciente de organizar el encuentro en torno a la figura del poeta Antonio Machado. Ya que estamos en el 80 aniversario de su muerte. Por ese motivo la jornada del día 15 de junio nos trasladaremos a Baeza donde el poeta residió durante un tiempo después de  la muerte de su esposa Leonor, dando clases de francés en la antigua Universidad, hoy reconvertida en el IES Santísima Trinidad, dentro de la cual se ha recreado el aula de Machado  que  visitaremos; posteriormente tendremos el recital dentro del Paraninfo de la antigua Universidad.

Ya a la tarde tendremos ocasión de asistir a una charla conferencia sobre el Haiku de nuestra compañera la poeta cordobesa Yolanda Martínez y a continuación  un espectáculo con cuencos tibetanos a cargo del poeta californiano Richard Clarke en una de las plazas más emblemáticas de Úbeda: La Plaza Juan de Valencia.  Seguirá la cena de gala en el Hotel Rosaleda.

El domingo 16 despediremos el encuentro con un recital en el centro de interpretación Andrés de Vandelvira.

La Revista Proverso participa en la organización y coordinación de actividades siendo el colectivo Úbeda Encuentro Poético el encargado de la convocatoria de esta VI Edición. Colectivo que iniciará su camino de forma autónoma e independiente a partir del 2020.

De entre las  asociaciones que han colaborado en la difusión y han aportado miembros vinculados a las actividades y que podamos destacar son: La Asociación de Escritores de Madrid (AEM), La Academia Norteamericana de Literatura Moderna-Capítulo de España con su presidenta Ivonne Sánchez Barea quien acudirá como participante y que agradecemos el apoyo, el interés y la ilusión demostrada.

Vienen compañeros de tierras muy lejanas. Esa motivación a querer estar nos motiva. La poesía se aleja de la pose, del ego, de la frontera porque no tiene distancias, ni mira con doble rasero. Si te atrapa estás perdido.

Sin duda, acércate a Úbeda. El verbo está esperando en cada esquina.

Tenemos la necesidad de encontrarnos con él y disfrutarlo.

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A PESAR DE SUS OJOS | JAVIER EGEA

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato



A PESAR DE SUS OJOS
Número de páginas: 152
Editorial: ESDRUJULA
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN:9788416485475
Año de edición: 2016

 

 

 

 

 


SINOPSIS:

La obra del poeta granadino Javier Egea (1952-1999) empieza a recuperar por fin el lugar privilegiado que merece dentro de la poesía española contemporánea, tras años de incomprensible y vergonzoso silenciamiento historiográfico y bibliográfico que acabó arrinconándola en un segundo plano de la escena literaria. La presente antología pretende sumarse a la recuperación y reivindicación de su figura seleccionando los cincuenta poemas más representativos de su autor, desde sus libros juveniles hasta sus poemarios de madurez, sin olvidar una pequeña muestra del conjunto de poemas inéditos publicados tras su muerte. Se trata de un poeta incómodo e inclasificable que sin duda retará a los buenos lectores por su dominio de la escritura poética, la coherencia de su trayectoria personal y la lección imperecedera de sus versos.

Fuente: http://www.esdrujula.es/libro/a-pesar-de-sus-ojos/

COMENTARIO SOBRE LA OBRA

 

Javier Egea será recordado. Su figura sigue viva, a pesar de todo. Su poesía fue ciertamente incómoda, radical, claramente marxista, disonante, quizá inclasificable frente a la estandarización cultural dominante de aquellos años. No obstante, todos esos elementos, ajenos a una justa clasificación histórico-literaria, no son suficientes para determinar la muerte artística de un autor: no hay una explicación creíble que pueda descartar la posibilidad (tan evidente) de una marginación literaria. Su obra fue «antes reconocida que conocida» como recuerda en el prólogo Jairo García Jaramillo.

Solamente en los últimos años, por su calidad y magnitud, Javier Egea está adquiriendo el peso que merece. Sus textos más importantes y su trabajo inédito, de hecho, se han presentado últimamente en numerosas ediciones bajo el cuidado de distintas editoriales. En 2014, quince años después de su fallecimiento, se estrenó, además, un documental dedicado a su memoria y a su testimonio irrepetible (https://www.youtube.com/watch?v=6D93hu39R_I).

Trayectoria ideológica y legado

Tras sus poemas juveniles, algunos presentados en esta antología, el compromiso ideológico de Javier Egea se afianza hacia una poesía “otra”, hacia una postura firme y persistente en el mundo cultural que le dejará, más adelante, en la más completa soledad. Su poesía materialista, rompedora pero coherente, fue el resultado de una evolución personal que forjó sus bases en el movimiento estudiantil granadino de los años 70, un movimiento cercano al pensamiento marxista y que vino a llamarse, años después, La Otra Sentimentalidad. Su recorrido, artístico e ideológico, abrazó esta escuela de pensamiento hasta que el poeta se alejó de ella, tiempo después, en el intento de lograr una “nueva manera de decir”, una poesía “otra”. Su discurso, cada vez más radical y aislado, se enfrentó a la poesía “normalizada”, institucionalizada. Fue su forma de resistir.

De toda su vida artística podemos hallar un mensaje básico: la ideología del poeta debe reproducirse en el interior del poema, no en el texto sino en su lógica. Su coherencia fue evidente: su compromiso se mantuvo firme, a pesar de enfrentarse a la lógica mercantilista del mundo cultural y pese a las derrotas dolorosas del mundo comunista. Aquellos años de crisis política y sus altibajos emocionales fueron clave para que el autor emprendiera un camino distinto, la elección de una ruptura, la poesía “otra”.

La concepción del amor, meta alcanzable en los poemas juveniles, cambió también. El amor se convirtió en una mujer inalcanzable, en una utopía, dolorosa y distante.

Según el poeta, esta sensación de vacío puede hallarse en cada ser humano y, por consiguiente, cada individuo debe considerarse como colectividad, con sus vivencias, esperanzas y desilusiones. Por ello, la poesía debe cambiar, ser “poesía otra”, entrar en lo cotidiano, en la «épica de lo cotidiano» (el tema ideológico penetra en lo íntimo; se supera la supuesta autonomía de la literatura frente a la historia y, de la misma manera, la también engañosa dialéctica entre lo privado y lo público), en la batalla diaria que vive cada ser humano (con sus contradicciones). El escenario poético es ahora solitario, vacío. Ya no existe un nosotros contra ellos. Toda la humanidad está unida por el mismo dolor, siente la misma ausencia: la sociedad es en un conjunto de soledades aisladas que tienen en común la explotación y la miseria.

La esperanza es una realidad soñada, simbólica, convertida en instrumento de resistencia («Hay cosas en la vida / que sólo se resuelven junto a un cuerpo que ama»), en un diálogo que se alimenta de un deseo irracional, el de una utopía revolucionaria basada en una contradicción insalvable: perseguir la esperanza a pesar de ser inalcanzable. La esperanza del amor es la única vía, a pesar de ser material, corporal, efímera, momentánea, sedante. Su espectro ha de verse solamente con los ojos del frío, a través de la conciencia de la derrota, desde la distancia («aunque fuimos viviendo el mismo frío, / la misma explotación, / el mismo compromiso de seguir adelante / a pesar del dolor»). La mirada es también el único instrumento que nos queda para oponerse a la tristeza.

Javier Egea se nos presenta finalmente como un gran poeta que se situó al margen de los patrones de un contexto cultural hegemónico, en una trama de comercialización y mercantilismo en los que decidió no integrarse.

“Quisquete” se hacía llamar.

[1] Ángeles Mora

BIOGRAFÍA DEL AUTOR

Poeta español nacido en Granada en 1952. Formó parte de la corriente poética La Otra Sentimentalidad, junto con Luis García Montero y Álvaro Salvador.  Considerado como uno de los más destacados poetas de su generación, participó en numerosas actividades culturales conservando siempre su interés en el campo social y político. Su admiración por el poeta Rafael Alberti, lo llevó a escribir con García Montero el Manifiesto albertista en 1982. Fue autor de las siguientes publicaciones poéticas: “Serena luz del viento” 1974, “A boca de parir” 1976, “Troppo Mare” 1980, “Paseo de los tristes” 1982, “La otra sentimentalidad” 1983, y “Raro de Luna” 1990. Fue galardonado con los premios Antonio González de Lama con su libro “Troppo Mare”, y el Premio Internacional de Poesía Juan Ramón Jiménez. Falleció en Granada el 29 de julio de 1999 a causa de una profunda depresión.  Tras suicidarse, dejó incompleto un libro que fue publicado en 2006 bajo el título “Los sonetos del diente de oro”.

Fuente: http://amediavoz.com/egea.htm


POEMAS

POÉTICA

A Aurora de Albornoz

Mas se fue desnudando. Y yo le sonreía.
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Vino primera frívola –yo niño con ojeras–
y nos puso en los dedos un sueño de esperanza
o alguna perversión: sus velos y su danza
le ceñían las sílabas, los ritmos, las caderas.

Mas quisimos su cuerpo sobre las escombreras
porque también manchase su ropa en la tardanza
de luz y libertad: esa tierna venganza
de llevarla por calles y lunas prisioneras.

Luego nos visitaba con extraños abrigos,
mas se fue desnudando, y yo le sonreía
con la sonrisa nueva de la complicidad.

Porque a pesar de todo nos hicimos amigos
y me mantengo firme gracias a ti, poesía,
pequeño pueblo en armas contra la soledad.

DOS AÑOS YA

En la primera página de todos los diarios
el interrogatorio
la tortura
la cárcel
el aire que temblaba
caudillo del terror
imitador de los grandes imperios del miedo
cobarde
acobardado
terriblemente ciego
asesino y enano
la firma de la muerte rubricando el dolor
la sangre decidiendo
la casa ya vacía
la tapia ya temblando
el polvo en el camino levantando miseria
y los fusilamientos
la cuerda grande al cuello
desesperado
solo
patriarca en otoño
los pantanos del miedo
ley de fugas
todo un pueblo en ruinas
barranco
cal
escombro
desertor
la frontera
lo que quedaba atrás irremediablemente
tantos hombres vencidos
los ojos
y los ojos cortados
los brazos para ti
desesperadamente trabajando
el odio
la razón
las palabras luchando
la clandestinidad
un murmullo escondido
el grito de la calle
mano a mano
los papeles corriendo por las fábricas
la conciencia en las manos
las letras clandestinas
la voz tomando sitio
y ya tú te caías del pedestal
armado
pero ya derruido
la polilla llegando al capital
general
para no volver más
cobarde
y tu fotografía
han pasado dos años
de muerto muerto muerto
en la primera página de todos los diarios.

DE LA MUERTE

De la muerte,
de la parte de fuego que tuve entre los brazos,
de la vida,
del pedazo de historia que sufro en el costado,
del silencio,
de la guitarra torpe que arrebujó su canto,
de mi cuerpo,
del arma que de tanto soñar murió soñando,
del camino,
de la reja que puse en la mitad del llano,
de la escuela,
de lo que aún me queda del sueño del verano,
de mi casa,
de la ausencia que llama a mi puerta sangrando,
de mi nombre,
de las letras que el aire reclama y va borrando,
del abismo,
del lugar que presiento como un enorme salto,
de la altura,
de un alero vacío y un grito en el tejado,
de mis ojos,
de una oscura mirada sobre la luz del campo,
de mi frente,
de un bando de palomas y un cazador lejano,
de mi sueño,
de una cintura grande donde dormir cantando.


ENLACES DE INTERÉS

http://javieregea.com/

https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Egea

https://javieregea.com/otros-poemas/

http://javieregea.com/category/grabaciones/

https://www.youtube.com/watch?v=mIdt_KehJdA&feature=youtu.be

http://www.esdrujula.es/libro/a-pesar-de-sus-ojos/

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LA DEGENERACIÓN DEL DISCURSO POLÍTICO

Por Antonio Tello


El malestar de la cultura, frase con la que Sigmund Freud tituló un interesante opúsculo, es hoy, fundamentalmente, el malestar de una ciudadanía incomunicada y excluida de una verdadera acción política. Tal aislamiento se alimenta de la gran confusión del pensamiento y del proceso de alienación social ejercida desde los centros de poder para establecer un amplio control y hegemonía sobre la clase trabajadora.

El italiano Antonio Gramsci al enunciar su teoría de la hegemonía política describió cómo “la clase dominante utiliza el poder económico y ejerce el control del aparato ideológico del Estado para dar la apariencia de consenso civil y evitar o atenuar la necesidad de coerción  física que caracteriza a la dictadura. De modo que hemos de inferir que la democracia, adulterada por los intereses, sería el sistema ideal para ejercer dicho control y hegemonía de forma “natural”.

Hemos de entender que la “hegemonía no es algo estático sino un proceso dinámico de experiencias, relaciones y actividades cambiantes, que es permanentemente renovado y modificado por la clase dominante para hacer frente y asimilar las acciones que atentan contra ella. En este sentido, la hegemonía comprende las relaciones de dominación y subordinación asimiladas como conciencia práctica que afecta no sólo a la acción política y económica sino a todos los órdenes de la actividad humana”.  De modo que el dominio de las clases dominantes sobre las subordinadas no procede tanto en la violencia explícita que aquéllas pueden ejercer desde el Estado, como de la hegemonía del poder cultural. Este poder cultural se ejerce a través del sistema educativo, las organizaciones religiosas y los medios de comunicación para sancionar y naturalizar la supremacía intelectual y moral de las clases dominantes y neutralizar hasta la posibilidad de cualquier forma de rebelión contra el poder establecido.

Desde su nacimiento en el siglo XIX, los medios de comunicación de masas se constituyeron en el principal vehículo de las políticas hegemónicas. Sin embargo, fue a partir de la posguerra de la Segunda Guerra Mundial y, sobre todo, a partir de 1962, con el lanzamiento del “Telstar”, el primer satélite de comunicaciones, que la influencia de los medios se hizo global. Veintiocho años más tarde fue el uso público de internet y la WWW (World, Wide, Web), un fondo de documentación informático, lo que permitió un nuevo salto cualitativo. Para entonces, en este soberbio proceso, los medios de comunicación de masas ya habían desplazado del mensaje la importancia de los contenidos en favor de las formas, fenómeno que Marshall McLuhan enunció con la frase –título a su vez del libro publicado en 1969- “el medio es el mensaje”.

La influencia de los medios sobre las masas y su capacidad para modelar la opinión pública se reveló también como un poderoso factor de control y condicionamiento de la acción de gobierno y del discurso de los políticos, que tendió a ser más simple y esquemático al mismo tiempo que el discurso económico ocupaba el espacio central y se valía de su complejidad técnica para excluir al ciudadano de la comprensión de la realidad y, consecuentemente, invalidarlo para la actividad política.

Esta situación no sólo abrió la puerta del espacio político a los tecnócratas y mercaderes, que han ido desplazando a la mayoría de los políticos profesionales, sino que cambió y contaminó el modo de concebir la política como agente de gestión del bienestar ciudadano. Fruto de esta contaminación es que ahora la clase dirigente farfulla una jerga degradada por los tópicos y la simpleza; una jerga vaciada de argumentos razonables que se vale de frases hechas, eslóganes sin contenidos, insultos y descalificaciones al adversario que apelan a la visceralidad y al instinto de las masas antes que a la inteligencia de los individuos.

El motivo por el que esta tendencia hacia un lenguaje primario y elemental se haya incrementado en la última década es, según recientes estudios sociológicos, la preferencia de las mayorías sociales a oír de los políticos mensajes comprensibles y directos. Investigadores de las universidades de Princeton y Texas afirman que las tendencias observadas en su investigación “sugieren que los votantes se siente atraídos por líderes políticos que convierten problemas complejos y difíciles en fáciles de entender con respuestas intuitivas y seguras”. Esto explica que personajes de lengua torpe y primaria, incapaces de distinguir el Estado de la empresa de la que provienen, hayan accedido a los gobiernos de los países, convirtiéndolos en escenarios de sus fantasías y de sus falsedades.

Mientras tanto los ciudadanos, bloqueado su pensamiento y secuestrada su imaginación, se ven impotentes para entender y participar activamente en beneficio de la comunidad.


Las citas corresponden a “Diccionario político. Voces y locuciones”, Antonio Tello – Viejo Topo, Barcelona, 2012.

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ALGERNON BLACKWOOD | TERROR AL OTRO LADO DE LA LÍNEA TELEFÓNICA

Por: Tomás Sánchez Rubio


El sábado 27 de febrero de 1909, una semana después de que el diario parisino Le Figaro publicara el Manifiesto Futurista del escritor italiano Filippo Tommaso Marinetti, salió a la luz, en las páginas del periódico británico The Westminster Gazette, el relato corto “You May Telephone From Here” (“Puedes telefonear desde aquí”), de Algernon Blackwood.

The Westminster Gazette, un influyente diario liberal con sede en Londres, fue fundado el 31 de enero de 1893, y se mantuvo independiente hasta comienzos de 1928, cuando se fusionó con su principal rival, el Daily News. En sus treinta cinco años de existencia, incluyó en sus páginas, como era propio de los diarios de la época a un lado y otro del Atlántico, bocetos, humor gráfico y cuentos. En él aparecieron, por ejemplo, los primeros trabajos del autor norteamericano de novela negra Raymond Chandler, de Anthony Hope, o bien de D.H. Lawrence. También se dieron a conocer la escritora de origen neozelandés Katherine Mansfield, o Hector Hugh Munro -más conocido por su seudónimo literario Saki-. Allí reveló el joven y arrebatador poeta Rupert Brooke sus diarios de viaje por Estados Unidos y Canadá, mientras un maduro, pero chispeante Francis Carruthers Gould ofrecía sus ingeniosas caricaturas sobre todo de carácter político.

Poco después de su publicación en The Westminster Gazette, el relato de terror “You May Telephone From Here”, volvió a reeditarse en una antología de 1914, la sexta de su autor, titulada Cuentos de diez minutos (Ten Minute Stories): veintinueve narraciones fantásticas e inquietantes sacadas a la luz por Edward Payson Dutton and Company, de Nueva York. Además del relato mencionado, aparecen en el libro otros inquietantes títulos como “Allanamiento de sueños” (“Dream Trespass”), “La casa del pasado” (“The House of the Past”), “Los que susurran” (“The Whisperers”) o “La extraña desaparición de una baronesa” (“Strange Disappearance of a Baronet”). Efectivamente, Cuentos de diez minutos incluye algunos de los mejores relatos de Algernon Blackwood, convertidos luego en verdaderos clásicos del género, y con la particularidad de que las cinco o seis páginas de que consta la mayoría de ellos pueden leerse efectivamente en menos de un cuarto de hora. Tal es el caso realmente del cuento que nos ocupa. Sin querer destripar el final, si bien lo más importante es su ambientación, admirablemente conseguida en tan breve espacio, y esa desazón que pronto comienza a provocar en el lector, diremos que la acción se desarrolla en una casa de North Kensington, Londres, Una mujer angustiada le pide a su prima que pase un par de noches con ella tras la partida de su marido en tren a París. Con el paso de las horas ambas notan que el teléfono suena repetidas veces y nadie responde del otro lado, así que deciden desconectar la línea telefónica. Sin embargo, de madrugada el aparato suena inesperadamente. La esposa responde: es su marido que tiene que hacerle una importante, digamos, “confesión” …

De carácter paranormal, “Puedes telefonear desde aquí” ofrece como novedad, frente al terror tradicional, la introducción de un avance tecnológico como es el teléfono transformado en vehículo de lo sobrenatural. A este respecto, debemos reparar en el detalle de que “solo” hacía treinta y tres años que el teléfono había sido patentado como invento por el científico británico Alexander Graham Bell -la interesante polémica sobre el descubrimiento o no por parte de Antonio Meucci, veintidós años antes, la dejaremos para otra ocasión… -, en enero de 1876 en Nueva York. Tan revolucionario y popular como necesario en un mundo en expansión, en menos de veinticinco años una de cada cincuenta personas tenía ya teléfono en Estados Unidos, pasando a Europa y a otras partes del mundo con relativa rapidez. Tras posibilitar en 1884 la compañía Bell las llamadas a larga distancia, un empresario de pompas fúnebres de Kansas City, Almon S. Strowger, después de descubrir que su principal competidor en el negocio, que se trataba casualmente del marido de la telefonista local, conseguía sospechosamente más encargos, ideó en 1889 las centrales telefónicas automáticas, es decir, las llamadas sin intermediario, si bien es verdad que tardarían aún en implantarse de modo general.

Lo cierto es que el tema de los mensajes del más allá a través del hilo -o la radiofrecuencia- del teléfono ha sido un tópico de la literatura y el cine de terror constante a partir de Blackwood. Leyendas urbanas como la del “teléfono negro” o la prolífica serie de películas de “llamadas perdidas” en el cine oriental y occidental son prueba de ello…

Respecto a nuestro autor, Algernon Blackwood, diremos que nació el 14 de marzo de 1869 en Shooter’s Hill (una localidad que forma hoy parte de Londres, pero que pertenecía entonces al condado de Kent). Es ese el año en que también nace nuestra Concha Espina, Premio Nacional de Literatura en 1927, y se publican en el mundo La educación sentimental de Flaubert, Guerra y paz, de Tolstoi, o Veinte mil leguas de viaje submarino, de Julio Verne. Con ochenta y dos años, Blackwood sufre una trombosis cerebral que le provoca la muerte el 10 de diciembre de 1951. Al cabo de unas semanas su sobrino llevó las cenizas desde Londres al puerto de Saanenmöser, en el cantón suizo de Berna. Ese mismo año se había publicado La colmena, de C. J. Cela, así como El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger, o Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar.

Algernon Blackwood se caracterizó por sus obras fantásticas y por su gran afición al ocultismo. Publicó unas diez antologías de cuentos y escribió catorce novelas, la mayor parte de las cuales quedaron inéditas. Su narrativa busca, al igual que tantas obras del género de terror psicológico, provocar el asombro y el desosiego en el lector más que el horror o el miedo. Sus historias, perfectamente hiladas y ambientadas, buscan y logran sugerir más que mostrar.

Aparte de escritor, fue periodista y narrador de radio. Sus obras son consideradas, por diversos críticos, como las mejores de la literatura del horror y de lo extraño junto con las de sus contemporáneos, considerados clásicos del género, Lord Dunsany, autor de Cuentos de los tres hemisferios, o Arthur Machen, a quien debemos la magistral novela corta El gran dios Pan.

A lo largo de su vida, desempeñó oficios muy variados: granjero en Canadá, minero en Alaska, reportero en Nueva York… De vuelta a Inglaterra, comenzó a escribir sus relatos de terror con gran éxito. Al igual que a otros escritores británicos del género -como es el caso del mencionado Arthur Machen- se le relaciona con la Golden Dawn, organización secreta cuyas enseñanzas pudieron haber influido en la peculiar atmósfera mágica de sus cuentos. Su obra es citada como una de las principales influencias de H. P. Lovecraft; de hecho, el célebre relato La llamada de Cthulhu lo inicia el narrador de Providence con una cita de Blackwood.

En los años 40 y 50 participó a menudo en radio y televisión narrando sus propios cuentos de terror. Amaba apasionadamente la naturaleza, y muchas de sus historias dan fe de ello. Escribió también una autobiografía centrada en sus primeros años, Episodios antes de los treinta (1923).

No obstante lo dicho hasta ahora, a pesar de mi admiración por “You May Telephone From Here”, no puedo dejar de mencionar el relato “The Wendig” (“El Wendigo”), aparecido por primera vez en The Lost Valley and Other Stories (1910), y muy diferente al anterior. Tal vez -junto a “The Willows” (“Los sauces”), de 1908, o “The Sacrifice” (“El sacrificio”), de 1914-, es el cuento más conocido de Algernon Blackwood; sobre todo después de que su criatura acabara incluida en el panteón de los dioses lovecraftianos por August Derleth, antologista estadounidense, primer editor de los escritos de H. P. Lovecraft y fundador de la editorial Arkham House. Fue precisamente ese relato, traducido muy pronto al castellano, el primero que leí de su autor en esa edad en que ya se dibujaba en mí el inquietante gusto por el género sobrenatural… ¿Y qué es el Wendigo? No es fácil de definir. Podemos decir que se trata de una de esas leyendas – ¿vivientes? – en las que siguen creyendo pueblos y tribus ancestrales: mitad hombre, mitad animal, mitad inmortal, que se desplaza con grandes saltos y que corre por encima de los árboles llevando a sus presas. Su velocidad es tal, que la fricción con el aire de la noche acaba quemando los pies de las víctimas… El ser humano se encuentra con algo que está muy por encima de su naturaleza, y que, además, habita el mundo desde mucho antes que él, mucho… Solo con pensarlo da vértigo. Os lo digo yo.

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ALDA MERINI | VIVIR AL BORDE DE LA SOMBRA

El Atelier

Por: Inma J. Ferrero


Me pregunto que esconde la sombra en su perfil más triste, si yo soy la responsable última del llanto o si tal vez me empujan las palabras que gobiernan mi abecedario caído en desuso.

Me tambaleo entre la conciencia de mi ser herido y la sutil sonrisa escondida en el margen zurdo de mi costado. Soy yo, soy así, que nadie intente juzgarme.

Y en una noche de extrañeza leí tus versos Alda, a partir de ese instante comprendí que la soledad debía ser vivida con fortaleza, sin miedo. Porque toda vivencia es fuente, es fruto y hemos nacido para saborearla con la intensidad de toda una vida concentrada en un instante.

Alda Merini nace en Milán el 21 de marzo de 1931. Poeta y narradora es autora de una breve pero intensa obra poética, en la que ahonda con lúcido patetismo en la ausencia del amor como causa de todas las neurosis y en el tema de la locura. Su obra poética ha adquirido un reconocimiento tardío que la sitúa entre las mejores poetas del siglo XX. Ha obtenido las distinciones más prestigiosas de su país, y ha sido candidata para el nobel de Literatura.

Desde su juventud más temprana se ve inclinada hacia la creación poética, a la edad de diecinueve años (1950) figura ya entre los creadores incluidos por Giacinto Spagnoletti en su reconocida Antologia della poesia italiana. 1909-1949. Pero su libertad respecto a las corrientes literarias imperantes en la lírica italiana del momento y sus problemas de salud mental, hicieron que la poeta fuera apartada pronto de las preferencias de la crítica y de los lectores. Alda Merini siempre fue ajena a los dictados de la moda literaria de su tiempo y dedicó sus versos al amor (sobre todo a los efectos devastadores de la ausencia de la pasión amorosa), llegando de este modo una voz poética única e intima que sobre sale sobre las demás voces poéticas de su tiempo.

En el año 1953 irrumpe en la escena literaria italiana con la publicación de “La presenza di Orfeo”, opera prima de gran calidad a la que se sumaron en 1955 “Paura di Dio” y “Nozze romane” Alda Merini se consolida a partir de aquí como una de las más prometedoras voces poéticas del momento en la poesía italiana. En 1961 ve la luz su poemario “Tu sei Pietro”, y es en este momento dónde cae en un profundo silencio creativo que se acentúa por sus largas convalecencias en diferentes sanatorios mentales. A comienzo de la década de los ochenta, vuelve a reaparecer sorprendiendo gratamente a los críticos y lectores con el poemario “Destinati a morire” (1980), aparece ahora como una voz literaria profunda y atormentada pero enriquecida por su propia experiencia trágica derivada de su lucha con los demonios de la demencia.

Pronto añadió a su obra títulos como “La Tierra Santa” (1983), “La Terra Santa e altre poesie” (1984), En este último se pueden leer poemas tan profundos e inquietantes como “L’ucello di fuoco”.

Entre su obra poética se encuentran “Fogli Bianchi” (1987), “Testamento” (1988), “Vuoto d’amore” (1991), “La presenza di Orfeo” (1993), antología que recoge sus colecciones de versos anteriores a su largo período de silencio y “Ballate no pagate” (1995). Ha publicado, asimismo, numerosos poemas en revistas literarias, en los que la locura sigue presentándose como el eje temático central de su creación, cuando no como su auténtica fuente de inspiración, conocimiento e interpretación del mundo.

Al igual que su poesía en sus textos poético es reveladora la avasalladora presencia de la insania y sus efectos. En su obra titulada “L’altra veritá. Diario di una diversa” (1986) palpar con mayor nitidez esta característica esencial de su obra, en ella la poeta milanesa, narra su dramático deambular de sanatorio en sanatorio, el horror y el dolor que siente ante la contemplación de los demás enfermos, su rechazo firme ante la psiquiatría moderna. Otras obras en prosa son: “Delirio amoroso” (1989) ), “Il tormento delle figure” (1990), “Le parole di Alda Merini” (1991), “La piazza della porta accanto” (1995) y “La vita facile” (1996).

En 2000 aparece “Superba è la notte” conjunto de poemas escritos entre 1996 y 1999. Al no ser posible ordenarlos cronológicamente debido a que ninguno de ellos tiene fecha de escritura, los editores decidieron publicarlos por afinidad temática y estilística.

La obra de Merini deriva a partir de estos años hacia una profunda religiosidad de carácter místico, alentada por su trato con Arnoldo Mosca Mondadori, quien editó los versos que pertenecen al poemario “L’anima innamorata” (2000) le siguen otros libros con este carácter, “Corpo d’amore” (2004), “Poema della croce” (2005) y “Francesco, canto di una creatura” (2007).

En 2002 se publica “Folle, folle, folle d’amore per te” y “Magnificat, un incontro con Maria” (2002) libro acompañado de las ilustraciones de Ugo Nespolo, “La carne degli Angeli” (2002). Este mismo año recibe Orden al Mérito de la República Italiana con categoría de comendadora.

En el año 2003 publica “Più bella della poesía è stata la mia vita” y “Clínica dell’abbandono”, este último con introducción de Ambrogio Borsani y un texto de Vincenzo Mollica.

En febrero de 2004 Alda Merini ingresa en el Hospital San Paolo de Milán. Su precaria situación económica hace que los amigos de la poeta hagan una petición pública de ayuda y reciben apoyo de toda Italia. A finales de 2005 publica “Nel cerchio di un pensiero” y “Le briglie d’oro” que recoge su obra poética comprendida entre 1984 – 2004. En 2006 escribe la novela “La nera novella”. En 2007 junto al escritor Sabatino Scia escribe “Alda e io: Favole”, con el que ganan el premio Elsa Morante Ragazzi. Fue nombrada doctora honoris causa por la Universidad de Mesina en octubre de 2007.

Alda Merini muere el 1 de noviembre de 2009 en su ciudad natal Milán, en el hospital de San Pablo debido a un cáncer.


POEMAS:

Un amigo

¿Qué es un amigo?
Una masa de carne
adentro con un hilo de alma
que te mira con miles de ojos
y te sientes perseguido.
No es amor solamente,
es uno que ha comprendido
que el verdadero enemigo del hombre es la vida
y la quiere estrangular,
y te mata también a ti,
por confusión de amor.

Huida de loba

A quien me pregunta
cuántos amores he tenido
le respondo que mire
en los bosques para ver
en cuántas trampas ha quedado
mi pelo.

Ahora que veis a Dios

Si tú callas
más allá del mar
si tú conoces
el ala del Ángel
si tú dejas la madre tierra
que te ha devastado tanto
ahora puedes decir
que está la tierra del pobre
la tierra del poeta
toda ensangrentada por la soledad
y ahora que ves a Dios
reconoces en ti mismo
la flor de su lengua.

El beso

Qué flor me nace sobre la boca
apenas me miras
y temes ser despedazado.
Inundaciones imprevistas
son tus ojos ardientes
pero la flor no quiere morir
se queda allí sin carne
a esperar la muerte.

El rostro

Vieras el rostro de mi alma
cuando te veo y tiemblo
y se vuelve hoja de escucha.
Vieras el dedo de mi corazón
que te indica caminos desconocidos.
Vieras mi amor
que es tierno hijo
que crece sin padre.


BIBLIOGRAFÍA:

ZENDA
Wikipedia

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LITERATURA DE CORDEL

Aquel sillón de cuadros

Por: Inma J. Ferrero


Hace un año leí un artículo que llamó mucho mi atención, hablaba sobre la llamada “Literatura de cordel” en él se hablaba de sus orígenes y se detallaban los lugares dónde este tipo de género literario había sido importado. Siendo como soy una apasionada de la literatura medieval y renacentista, no puede hacer otra cosa que investigar más a fondo sobre el tema. Espero que os parezca tan interesante como a mí me lo pareció y me lo parece.

La literatura de cordel es un género de carácter popular escrito en verso, su origen es tanto oral como escrito. Este tipo de literatura era distribuida a través de los llamados “pliegos de cordel”, que eran unos cuadernillos impresos que no estaban encuadernados y eran exhibidos en unos tendederos de cuerdas para ser vendidos, de ahí su nombre. Su origen se fija en la península ibérica (España y Portugal) y se importa a las colonias de ambos países, siendo en Brasil dónde adquiere su mayor importancia. Los temas que narran son de carácter popular (Sucesos cotidianos, episodios históricos, legendarios o religiosos). Por todo lo anterior podemos decir que se trata de un tipo de literatura cercana al romance o las coplas de ciego.

En cuanto a su forma, podemos decir que están escritos siguiendo el estilo del romance y en muchas ocasiones acompañadas de xilografías. Las estrofas más utilizadas son de dos, seis o diez versos. Lo que favorecía su memorización por parte de los vendedores que los reciban o cantaban en las plazas y en las ferias. Este tipo de literatura al igual que los romances, eran acompañados por instrumentos como la zanfona, el violín, la vihuela, etc. Solían ser vendidos por mendigos o invidentes.

Como ya hemos citado el origen de este tipo de literatura es luso-español, y se sitúa dentro el ámbito histórico de la lírica cancioneril y del romancero del Prerrenacimiento, como se percibe en la obra del renacentista Gil Vicente, situándose por lo tanto en el mismo contesto que la lírica germanesca y las narraciones de aventuras. La literatura de cordel se extiende al teatro del Siglo de Oro. En Portugal y Galicia, por su modo de comercialización recibe el nombre de “Folhetos”. Su expansión a las colonias se realiza a través del comercio marítimo. Pero no solo a las colonias sudamericanas sino también a los reinos de Nápoles y Sicilia, donde este tipo de literatura fue muy apreciado.

Miguel de Unamuno en uno de sus escritos, define este tipo de literatura del siguiente modo:

“Aquellos pliegos encerraban la flor de la fantasía popular y de la historia; los había de historia sagrada, de cuentos orientales, de epopeyas medievales del ciclo carolingio, de libros de caballerías, (…) de hazañas de bandidos, y de la guerra civil de los siete años. Eran el sedimento poético de los siglos, que después de haber nutrido los cantos y relatos que han consolado de la vida a tantas generaciones, rodando de boda en oído y de oído en boca, contados al amor de la lumbre, viven, por ministerio de los ciegos callejeros, en la fantasía, siempre verde, del pueblo.”

Parece comprobado que en España los poetas de tradición culta no fueron partidarios de la divulgación de sus poemas en pliegos sueltos, sin embargo, en Portugal fue el medio tradicional e incluso preferido por vates como Gil Vicente, Baltasar Dias, o Nicolás y Antonio José da Silva. Y así queda referido que los «folhetos» de estos y otros autores se vendían en los tenderetes de las escaleras del Hospital de Todos los Santos de Lisboa y, aun después, en el Arsenal y en la arcada Norte del Terreiro do Paço. Asimismo, en el Cancionero General publicado en 1516 y 1517,3 que recopiló García de Resende recogiendo la obra de 280 autores, aparece ya una clara influencia de la literatura de cordel en la poesía culta y viceversa.


BIBLIOGRAFÍA:

Palabras para el pueblo. Vol. I – Edición: Luis Díaz Vian (ISBN: 978-84-00-07911-6 / Editorial Consejo Superior de Investigaciones Científicas)

Los sefardíes y la poesía tradicional hispánica del siglo XVIII: el Cancionero de Abraham Israel (Gibraltar, 1761-1770) – Paloma Díaz-Mas; María Sánchez Pérez (ISBN: 978-84-00-09670-0 / Editorial Consejo Superior de Investigaciones Científicas)

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