Tag : matteo-barbato

post image

Ángeles Mora | La sal sobre la nieve

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


La sal sobre la nieve
Ángeles Mora
Antología 1982-2017
Tapa blanda: 244 páginas
Editorial Renacimiento
Edición, mayo de 2017
ISBN-10: 8416981477
ISBN-13: 978-8416981472
Precio 11.30 euros

Este mes he podido leer unos poemas inéditos de Ángeles Mora (podéis encontrarlos en el último número de la revista Quimera, https://www.revistaquimera.com/)  y he decidido recuperar su última antología para reseñarla.

Ángeles Mora, clase 1952, profesora y poeta reconocida con los premios más prestigiosos, es uno de los nombres fundamentales de la poesía hispanohablante actual. En LA SAL SOBRE LA NIEVE hallamos el trayecto vital, nómada, de una dama que entiende la poesía como búsqueda, como camino. Un poema es una ficción, una aventura con la que la artista se pierde para después reencontrarse transformada (lo real y lo ficticio son parte de la misma verdad). La escritura, por tanto, es una manera de ser y de encontrarse, la construcción de un lugar, el reflejo y refugio de una identidad cambiante («he vuelto del viaje y sin embargo, no regresé del todo»), es el cuento, simbólico y cotidiano, de una realidad que transmuta (“¿Quién vive aquí conmigo, / pero sin mí, / igual que si una sombra me habitara, / de mujer a mujer / sin que pueda tocarla / llenando de preguntas / mis largas noches de respuestas?”).

La lírica no se hace, te hace: se produce a través de un inconsciente que te encuentra («cuando escribo me escriben»), no es un producto de la vida (no una consecuencia ni una imitación), sino la propia vida. La piel es un papel y el papel escrito es un camino, la formación de una costra, la historia de una cicatriz, la investigación que redescubre nuestras propias derrotas.  La autora medita, investiga, reflexiona sobre sí misma, penetra en su propio ser y se descubre alejándose de los textos académicos: construye paulatinamente una nueva identidad («un espejo / en el que no me reconozco, / empaña tus ojos, / como una niebla gris»).

Los poemas ayudan a comprender el mundo, son el viaje de quien huye quedándose: sed o «vicio que nunca se detiene». El arte es la forma de habitar nuestra identidad («Mi nombre es el desierto donde vivo»): escribir calma la sed de un alma llena de lluvia, enfrenta las incertidumbres, nos acerca a la niebla de la vida. Escribir es asimismo la propia niebla («las palabras en lo que callan hablan»), es la forma de encontrarnos «a pecho descubierto», de resolver las contradicciones («haciendo me deshago») a partir de nosotros mismos («Cuando escribo me escriben, en su tela me enredo»), de reivindicarse («La mujer no es poesía, sino poeta») a través de unos textos de sujetos y no de objetos.

En definitiva: recomiendo la lectura de esta obra, ya sea a través de este poemario (la antología reúne sus mejores poemas y la edición es muy cuidada) o a través de los innumerables enlaces que circulan por la red de redes.

Enlaces

http://amediavoz.com/mora.htm

http://www.esdrujula.es/autores/angeles-mora/

https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngeles_Mora

http://www.cervantesvirtual.com/portales/angeles_mora/obra-visor/antologia-poetica–57/html/

http://www.cervantesvirtual.com/portales/angeles_mora/semblanza/

http://www.cervantesvirtual.com/portales/angeles_mora/bibliografia/

 

Poemas elegidos:  

  1. A DESTIEMPO
  2. PARA HABLAR CONTIGO
  3. DE POÉTICA Y NIEBLA

 

  1. A DESTIEMPO

Nací una noche vieja
del frío de diciembre.
Nervios, carreras en la casa,
vapor de agua caliente,
prisas, lágrimas, gritos,
susurros y pañales.

Las luces de aquel cuarto
se fueron apagando con mi llanto
mientras crecía
el bullir de la gente por las calles.

Calma adentro y afuera algarabía,
recordaba mi madre como un sueño.
En aquel desajuste
–todo un presagio-
he vivido por siempre.

Fuera del mundo yo,
aquella habitación, aquellos brazos,
aquella cuna.
Llegué muy tarde al año que se iba
y el que venía me encontró dormida.

 

  1. PARA HABLAR CONTIGO

De aquellos borradores que perdí
o que olvidé
o que se fueron,
qué parte de mí misma se salvó,
cuánto dejé de ser
escapando al abismo de unos versos.

Hasta dónde pudieron conducirme
tantos caminos inexplorados,
tantas lianas rotas en un bosque
cargado de silencios.

Y de tantas palabras que busqué,
la sola condición de mi existencia,
cuáles no confluyeron
en esta oscuridad de luna nueva
y estrellas que se fugan por el cielo.

La tierra es un lugar para vivir
pero los versos son la propia vida.
Sé que soy yo
pues me escribí en lo negro de tus ojos.

                                                           Contradicciones, pájaros, 2001.

 

  1. DE POÉTICA Y NIEBLA

                                                           tan lejos de uno mismo —hoy—

Aunque en las noches la busco,
sé que no existe,
que el hueco donde late,
dentro de mí, no es mi refugio,
ese hueco donde estoy y no estoy,
donde está y no está
—sin paz— la poesía,
no existe,
es solo —siempre— la pregunta
que me arrastra el poema.

El poema es lo que tengo:
a veces —lo sabemos de sobra— es dócil
como un cachorro que nos sigue
adonde vamos. Otras, es el cabo
de las tormentas,
indómito, intratable,
golpeando la niebla de mi pecho.

Paciente en cierto modo,
desciendo a la colmena de la ciudad dormida:
soy la abeja
atrapada en la celda
por el hilo
de su boca obsesiva.
Haciendo me deshago.
El poema es veneno
que bebo en mis labios.
¿Del fondo de qué abismo
asoman las palabras
pegajosas de vida
o de muerte?

En la sombra devano la madeja
que he llamado mi historia,
sílabas desnudas como miradas
que me corroen
o me alimentan.

El poema no es un juego,
no es un jeroglífico.
Pero hay que darle la vuelta
a las palabras, saber
que viven entrelíneas,
que se muerden la lengua
para decirnos:
en lo que callan
me hablan.

Escribir es niebla.
Para mí quiero
todas las palabras.

Cuando escribo me escriben.
En su tela me enredo.
Bajo la alfombra, 2008

 

post image

HE HEREDADO UN NOGAL SOBRE LA TUMBA DE LOS REYES | BASILIO SÁNCHEZ

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes
Basilio Sánchez
ISBN 978-84-9895-361-9
Colección Visor de Poesía N. 1061
Edición 2019
83 páginas, 12 euros
XXXI Premio Loewe 2018

Basilio Sánchez, Cáceres 1958, llega nuevamente a las estanterías con HE HEREDADO UN NOGAL SOBRE LA TUMBA DE LOS REYES, el último trabajo de una larga trayectoria poética.

Médico de profesión, poeta desde temprana edad, Basilio Sánchez es un personaje que, por su forma de ser, me proporciona simpatía (su calidad rehúye de los circuitos literarios influyentes), interés (su refinada poesía, fiel a su voz interior, es también una búsqueda constante y continua que se aleja de las modas del momento) y admiración (su virtuosismo nos regala un conjunto de reflexiones y versos que, en mi opinión, se mantendrán en el tiempo).

Su trabajo, dicho con sus mismas palabras, es el breviario de un contemplativo y reúne las meditaciones de alguien que se muestra y se define a través de la palabra. Sus versos a su vez forman y convierten, definen y explican la realidad que le rodea.

La poesía para Basilio Sánchez es su manera de ser, su lugar en el mundo: su compromiso, la contemplación y la exploración de la realidad («la realidad es un relámpago que persiste»), se revela con el ejercicio de su arte: «la palabra es lo conocido excavando una puerta dentro de lo desconocido». Su búsqueda («Estoy buscando ahora / la pila de una fuente / y una piedra grabada, / una gota de agua en el hueco de una concha / que aún pueda reflejar el universo, / aunque ya no sea el mar») reconduce sus pasos a lo cotidiano, a lo sencillo, a lo sagrado («Acercarnos con afecto a las cosas / nos permite intimar con lo sagrado / que permanece en ellas») y la conexión primigenia con el Todo se detiene ante la belleza de lo ínfimo («He aprendido a vivir con las ruinas, / a abrir una ventana y asomarme al silencio y a la ternura/ de lo que ya no existe»).

La poesía de Sánchez establece un vínculo con el mundo a través de lo sagrado de las cosas («Acercarnos con afecto a las cosas / permite intimar con lo sagrado / que permanece en ellas») y es la naturaleza la que nos regalará las respuestas que anhelamos («En la ventana arde / la lámpara de cobre / de la que se desprenden las palabras»).

Razón y poesía, sencillez y esencia, la experiencia y lo sagrado: el lenguaje poético de Sánchez huye de grandilocuencias refugiándose en la divinidad de lo cotidiano. Muy interesante.

NOTICIAS DE INTERÉS

Perfil del autor:
http://basiliosanchez.info/index.htm
http://basiliosanchez.info/biografia.htm

Más poemas del autor:
https://www.poemas-del-alma.com/basilio-sanchez.htm

POESÍA:

AMO lo que se hace lentamente,
lo que exige atención,
lo que demanda esfuerzo.

Amo la austeridad de los que escriben
como el que excava en un pozo
o repara el esmalte de una taza.

Mi habla es un murmullo,
una simple presencia que en la noche,
en las proximidades del vacío,
se impone por sí sola contra el miedo,
contra la soledad que nos revela
lo pequeños que somos.

El poeta no ha elegido el futuro.
El poeta ha elegido descalzarse en el umbral del desierto.

post image

J. M. BARBOT | AGUA SERÁS Y LO OLVIDASTE

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


Agua serás y lo olvidaste
J. M. Barbot
Colección Alcalima de Poesía
Editorial Lastura
Primera edición: junio, 2019
N.º de páginas: 82
Formato: 148×210 mm
ISBN: 978-84-120380-2-6
Encuadernación rústica con solapas
10.00 €

J.M. Barbot, seudónimo de José María Barranco Ribot, regresa a las crónicas literarias con su tercer libro, un poemario lleno de aciertos, fruto de una travesía vital llena de hallazgos, incertidumbres y deseos (los de un poeta en busca de respuestas, los de un arqueólogo con las manos llenas de barro).

AGUA SERÁS Y LO OLVIDASTE es el resultado de este proceso: un camino de «lluvia, vapor y sueño» que tiene como denominador común el agua.

Cabe destacar la curiosa y llamativa conjunción entre el hombre, buscador de antigüedades, y el alma de un poeta que (también) excava en las profundidades de la conciencia: el polvo de las excavaciones y el agua son conceptos centrales y simbólicos. Dos lados, distintos y complementarios[1], que ayudan a entender la figura del autor a través de sus múltiples yoes: la poética de un escritor que se redescubre a través de la palabra («El barro que traemos en las manos / nos dice quiénes fuimos en las sombras»), la de un «niño que bucea en los charcos», la de un adulto que aclara sus pasos a través del rastro distorsionado de la memoria. Somos noria y estanque, manantial y marea, charco y cloaca, cristal y conciencia, visión y olvido, sed y naufragio: los seres humanos son espejo del océano.

Desde las primeras líneas, el poeta, enfrentado voluntariamente a la verdad, se desnuda: «descubro que mi rostro /es igual que la máscara, /que jamás hubo sombra en los espejos / y que las cicatrices indelebles / son como las derrotas: / tan sólo una tramoya que sustenta / este escenario gris, / esta vida que es lo que parece». Su poética es directa e informal («mis poemas son más de andar por casa, /de mirar a los ojos y hablar de lo vivido») y sus versos ahondan en el pasado, en las pieles que se fueron desgastando, en los condicionales que no fueron futuro y en hermosos paisajes a lo que «nunca supe regresar».

Sus versos se unen bellamente a la nostalgia regalándonos palabras que arañan y acarician: léxico profundo e impactante, suave y demoledor a un tiempo, al igual que el agua. Las metáforas se mezclan con los recuerdos: emergen afanes e icebergs (vértices que «muestran la punta del desastre»), lo que somos y fuimos, lo que estamos siendo como reflejo de rostros sucesivos (nuestros yoes a través del tiempo): somos sueños ya inventados, gestos y mantras que «nos trasladan al oscuro vapor de la nostalgia».

En cada poema, nos aproximamos a la lectura de un multiverso que gira en torno a las múltiples semblanzas del agua. El ser humano, a su vez compuesto por el 60% de este elemento, nunca llegará a ser polvo tal y como nos ha ilustrado la cultura judeocristiana sino es y será «arena hecha diamante»: gracias al amor y al espíritu «somos eternos, invencibles como el agua».

A pesar de perdemos en los mapas absurdos del presente (y con grietas en los ojos), a pesar de la larga travesía y de las derrotas, la poesía nos acompañará en el camino: será alivio y símbolo de una lucha compartida entre lectores y poetas hasta que todos diremos… sí… «yo también me perdí en aquellos océanos, yo también naufragué en los mismos desiertos».

En definitiva, cinco capítulos, una treintena de poemas rotundos, cuidados en cada detalle[2]: ejercicios maravillosos que forjan un libro cuyo ritmo ágil y concienzudo recorre el mismo itinerario de un río que llega al mar.

AGUA Y OLVIDO

Eres agua que casi no recuerda
lo que fue justo antes de ser gota,
lluvia y vapor y sueño,
escarcha en las entrañas
o iceberg que nos muestra la punta del desastre.

Agua que vibra
en círculos concéntricos
cuando la piedra intenta
quebrar ese momento y esa lámina
en la que vemos a Narciso.

Has sido surco, acequia y rambla,
el cañón que se abre entre la roca
y el meandro indeciso que va y viene.

Gesto de paz –agua que no se niega
ni al peor enemigo–
pero también
el más feroz guerrero,
el que se traga ejércitos compactos
y acaba con imperios invencibles
y dioses que olvidaron aprender a nadar.

Embalse, noria y balneario,
diluvio, tromba, maremoto,
manantial que susurra en los jardines
y granizo que rompe cristales e ilusiones.
Compasión y crueldad en la misma moneda.

A veces sed, otras naufragio,
y un momento después
témpano y hielo,
río que nunca se repite
y no mira hacia atrás,
glaciar que atrapa y colecciona
reliquias del pasado que ya no tienen alma.

Grieta en la roca y desconcierto,
líquido pensamiento incontenible,
clepsidra que devora los minutos.

Fuiste vaso y cazuela,
redoma, cantimplora,
cafetera y pellejo,
e incluso el cuenco de las manos,
inmemorial, efímero y sencillo.

Y de nuevo serás, cuando te toque,
estanque y nieve,
charco, fuente, cloaca
y las gotas que empañan esa tarde de octubre
en que el verano empieza a desteñirse.

Eres agua.

Agua fuiste.

Serás agua.

Lo sabes desde siempre.

Lo sigues olvidando.

J. M. Barbot

J.M. Barbot, vallisoletano nacido en Burgos en 1976, se licenció en Historia, especialidad de Arqueología, en la Universidad de Valladolid. Su formación como arqueólogo incluye excavaciones en yacimientos emblemáticos como Tiermes, Pintia, Mérida o Jerusalén. Desde 1999 ha trabajado como arqueólogo en diversas empresas. En 2003 fijó su residencia en Madrid. En su faceta literaria, en el año 2000 ganó el I Certamen Provincial Poético Juvenil Ateneo de Valladolid con el poema ‘Insomnio del navegante’. Tras varios años apartado de la literatura, retomó su actividad en 2013 dando recitales poéticos en Madrid y Valladolid. Desde inicios de 2013 forma parte del grupo PoeKas. En 2014 fue seleccionado para participar en la antología Anónimos 2.2, editada dentro del festival Cosmopoética. Ese mismo año publicó su primer poemario, titulado “Ulises desconcertado” (Ediciones En Huida). En Lastura ha publicado el libro de cuentos “Cristales rotos”. En la primavera de 2019 ha publicado en esta editorial el poemario “Agua serás y lo olvidaste”.

Resumen biobibliográfico extraído desde la Web del editor: http://lastura.es/?page_id=256

[1]: Descubrí escuchando una vieja entrevista radiofónica que el autor no relaciona estos dos puntos en mi opinión tan cercanos, considerando que la poesía y la arqueología no tienen (o no tuvieron) conexión causal directa en la vida del autor. Quizá me equivoque…

[2] quiero destacar que incluso se tomó en cuenta la fecha de impresión de la obra que coincide con el nacimiento de Federico García Lorca.  Quizá sea solo una coincidencia, quizá sea la mano experta de Lidia López Miguel, la editora.

post image

A PESAR DE SUS OJOS | JAVIER EGEA

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato



A PESAR DE SUS OJOS
Número de páginas: 152
Editorial: ESDRUJULA
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN:9788416485475
Año de edición: 2016

 

 

 

 

 


SINOPSIS:

La obra del poeta granadino Javier Egea (1952-1999) empieza a recuperar por fin el lugar privilegiado que merece dentro de la poesía española contemporánea, tras años de incomprensible y vergonzoso silenciamiento historiográfico y bibliográfico que acabó arrinconándola en un segundo plano de la escena literaria. La presente antología pretende sumarse a la recuperación y reivindicación de su figura seleccionando los cincuenta poemas más representativos de su autor, desde sus libros juveniles hasta sus poemarios de madurez, sin olvidar una pequeña muestra del conjunto de poemas inéditos publicados tras su muerte. Se trata de un poeta incómodo e inclasificable que sin duda retará a los buenos lectores por su dominio de la escritura poética, la coherencia de su trayectoria personal y la lección imperecedera de sus versos.

Fuente: http://www.esdrujula.es/libro/a-pesar-de-sus-ojos/

COMENTARIO SOBRE LA OBRA

 

Javier Egea será recordado. Su figura sigue viva, a pesar de todo. Su poesía fue ciertamente incómoda, radical, claramente marxista, disonante, quizá inclasificable frente a la estandarización cultural dominante de aquellos años. No obstante, todos esos elementos, ajenos a una justa clasificación histórico-literaria, no son suficientes para determinar la muerte artística de un autor: no hay una explicación creíble que pueda descartar la posibilidad (tan evidente) de una marginación literaria. Su obra fue «antes reconocida que conocida» como recuerda en el prólogo Jairo García Jaramillo.

Solamente en los últimos años, por su calidad y magnitud, Javier Egea está adquiriendo el peso que merece. Sus textos más importantes y su trabajo inédito, de hecho, se han presentado últimamente en numerosas ediciones bajo el cuidado de distintas editoriales. En 2014, quince años después de su fallecimiento, se estrenó, además, un documental dedicado a su memoria y a su testimonio irrepetible (https://www.youtube.com/watch?v=6D93hu39R_I).

Trayectoria ideológica y legado

Tras sus poemas juveniles, algunos presentados en esta antología, el compromiso ideológico de Javier Egea se afianza hacia una poesía “otra”, hacia una postura firme y persistente en el mundo cultural que le dejará, más adelante, en la más completa soledad. Su poesía materialista, rompedora pero coherente, fue el resultado de una evolución personal que forjó sus bases en el movimiento estudiantil granadino de los años 70, un movimiento cercano al pensamiento marxista y que vino a llamarse, años después, La Otra Sentimentalidad. Su recorrido, artístico e ideológico, abrazó esta escuela de pensamiento hasta que el poeta se alejó de ella, tiempo después, en el intento de lograr una «nueva manera de decir», una poesía “otra”. Su discurso, cada vez más radical y aislado, se enfrentó a la poesía «normalizada», institucionalizada. Fue su forma de resistir.

De toda su vida artística podemos hallar un mensaje básico: la ideología del poeta debe reproducirse en el interior del poema, no en el texto sino en su lógica. Su coherencia fue evidente: su compromiso se mantuvo firme, a pesar de enfrentarse a la lógica mercantilista del mundo cultural y pese a las derrotas dolorosas del mundo comunista. Aquellos años de crisis política y sus altibajos emocionales fueron clave para que el autor emprendiera un camino distinto, la elección de una ruptura, la poesía “otra”.

La concepción del amor, meta alcanzable en los poemas juveniles, cambió también. El amor se convirtió en una mujer inalcanzable, en una utopía, dolorosa y distante.

Según el poeta, esta sensación de vacío puede hallarse en cada ser humano y, por consiguiente, cada individuo debe considerarse como colectividad, con sus vivencias, esperanzas y desilusiones. Por ello, la poesía debe cambiar, ser “poesía otra”, entrar en lo cotidiano, en la «épica de lo cotidiano» (el tema ideológico penetra en lo íntimo; se supera la supuesta autonomía de la literatura frente a la historia y, de la misma manera, la también engañosa dialéctica entre lo privado y lo público), en la batalla diaria que vive cada ser humano (con sus contradicciones). El escenario poético es ahora solitario, vacío. Ya no existe un nosotros contra ellos. Toda la humanidad está unida por el mismo dolor, siente la misma ausencia: la sociedad es en un conjunto de soledades aisladas que tienen en común la explotación y la miseria.

La esperanza es una realidad soñada, simbólica, convertida en instrumento de resistencia («Hay cosas en la vida / que sólo se resuelven junto a un cuerpo que ama»), en un diálogo que se alimenta de un deseo irracional, el de una utopía revolucionaria basada en una contradicción insalvable: perseguir la esperanza a pesar de ser inalcanzable. La esperanza del amor es la única vía, a pesar de ser material, corporal, efímera, momentánea, sedante. Su espectro ha de verse solamente con los ojos del frío, a través de la conciencia de la derrota, desde la distancia («aunque fuimos viviendo el mismo frío, / la misma explotación, / el mismo compromiso de seguir adelante / a pesar del dolor»). La mirada es también el único instrumento que nos queda para oponerse a la tristeza.

Javier Egea se nos presenta finalmente como un gran poeta que se situó al margen de los patrones de un contexto cultural hegemónico, en una trama de comercialización y mercantilismo en los que decidió no integrarse.

“Quisquete” se hacía llamar.

[1] Ángeles Mora

BIOGRAFÍA DEL AUTOR

Poeta español nacido en Granada en 1952. Formó parte de la corriente poética La Otra Sentimentalidad, junto con Luis García Montero y Álvaro Salvador.  Considerado como uno de los más destacados poetas de su generación, participó en numerosas actividades culturales conservando siempre su interés en el campo social y político. Su admiración por el poeta Rafael Alberti, lo llevó a escribir con García Montero el Manifiesto albertista en 1982. Fue autor de las siguientes publicaciones poéticas: «Serena luz del viento» 1974, «A boca de parir» 1976, «Troppo Mare» 1980, «Paseo de los tristes» 1982, «La otra sentimentalidad» 1983, y «Raro de Luna» 1990. Fue galardonado con los premios Antonio González de Lama con su libro «Troppo Mare», y el Premio Internacional de Poesía Juan Ramón Jiménez. Falleció en Granada el 29 de julio de 1999 a causa de una profunda depresión.  Tras suicidarse, dejó incompleto un libro que fue publicado en 2006 bajo el título «Los sonetos del diente de oro».

Fuente: http://amediavoz.com/egea.htm


POEMAS

POÉTICA

A Aurora de Albornoz

Mas se fue desnudando. Y yo le sonreía.
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Vino primera frívola –yo niño con ojeras–
y nos puso en los dedos un sueño de esperanza
o alguna perversión: sus velos y su danza
le ceñían las sílabas, los ritmos, las caderas.

Mas quisimos su cuerpo sobre las escombreras
porque también manchase su ropa en la tardanza
de luz y libertad: esa tierna venganza
de llevarla por calles y lunas prisioneras.

Luego nos visitaba con extraños abrigos,
mas se fue desnudando, y yo le sonreía
con la sonrisa nueva de la complicidad.

Porque a pesar de todo nos hicimos amigos
y me mantengo firme gracias a ti, poesía,
pequeño pueblo en armas contra la soledad.

DOS AÑOS YA

En la primera página de todos los diarios
el interrogatorio
la tortura
la cárcel
el aire que temblaba
caudillo del terror
imitador de los grandes imperios del miedo
cobarde
acobardado
terriblemente ciego
asesino y enano
la firma de la muerte rubricando el dolor
la sangre decidiendo
la casa ya vacía
la tapia ya temblando
el polvo en el camino levantando miseria
y los fusilamientos
la cuerda grande al cuello
desesperado
solo
patriarca en otoño
los pantanos del miedo
ley de fugas
todo un pueblo en ruinas
barranco
cal
escombro
desertor
la frontera
lo que quedaba atrás irremediablemente
tantos hombres vencidos
los ojos
y los ojos cortados
los brazos para ti
desesperadamente trabajando
el odio
la razón
las palabras luchando
la clandestinidad
un murmullo escondido
el grito de la calle
mano a mano
los papeles corriendo por las fábricas
la conciencia en las manos
las letras clandestinas
la voz tomando sitio
y ya tú te caías del pedestal
armado
pero ya derruido
la polilla llegando al capital
general
para no volver más
cobarde
y tu fotografía
han pasado dos años
de muerto muerto muerto
en la primera página de todos los diarios.

DE LA MUERTE

De la muerte,
de la parte de fuego que tuve entre los brazos,
de la vida,
del pedazo de historia que sufro en el costado,
del silencio,
de la guitarra torpe que arrebujó su canto,
de mi cuerpo,
del arma que de tanto soñar murió soñando,
del camino,
de la reja que puse en la mitad del llano,
de la escuela,
de lo que aún me queda del sueño del verano,
de mi casa,
de la ausencia que llama a mi puerta sangrando,
de mi nombre,
de las letras que el aire reclama y va borrando,
del abismo,
del lugar que presiento como un enorme salto,
de la altura,
de un alero vacío y un grito en el tejado,
de mis ojos,
de una oscura mirada sobre la luz del campo,
de mi frente,
de un bando de palomas y un cazador lejano,
de mi sueño,
de una cintura grande donde dormir cantando.


ENLACES DE INTERÉS

http://javieregea.com/

https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Egea

https://javieregea.com/otros-poemas/

http://javieregea.com/category/grabaciones/

https://www.youtube.com/watch?v=mIdt_KehJdA&feature=youtu.be

http://www.esdrujula.es/libro/a-pesar-de-sus-ojos/

post image

LA RIDÍCULA IDEA DE NO VOLVER A VERTE | ROSA MONTERO

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


La ridícula idea de no volver a verte
Autor: Rosa Montero
Tapa blanda: 240 páginas
Editor: Seix Barral (28 de febrero de 2013)
Colección: Biblioteca Breve
Idioma: español
ISBN-10: 8432215481
ISBN-13: 978-8432215483

 

 

 

 

 

 


SINOPSIS

«Éste es un libro sobre la vida… apasionado y alegre, sentimental y burlón.» ROSA MONTERO Cuando Rosa Montero leyó el maravilloso diario que Marie Curie comenzó tras la muerte de su esposo, y que se incluye al final de este libro, sintió que la historia de esa mujer fascinante que se enfrentó a su época le llenaba la cabeza de ideas y emociones. La ridícula idea de no volver a verte nació de ese incendio de palabras, de ese vertiginoso torbellino. Al hilo de la extraordinaria trayectoria de Curie, Rosa Montero construye una narración a medio camino entre el recuerdo personal y la memoria de todos, entre el análisis de nuestra época y la evocación íntima. Son páginas que hablan de la superación del dolor, de las relaciones entre hombres y mujeres, del esplendor del sexo, de la buena muerte y de la bella vida, de la ciencia y de la ignorancia, de la fuerza salvadora de la literatura y de la sabiduría de quienes aprenden a disfrutar de la existencia con plenitud y con ligereza. Vivo, libérrimo y original, este libro inclasificable incluye fotos, remembranzas, amistades y anécdotas que transmiten el primitivo placer de escuchar buenas historias. Un texto auténtico, emocionante y cómplice que te atrapará desde sus primeras páginas.

La Ridícula idea de no volver a verte es una obra distinta, inclasificable: su naturaleza no puede catalogarse en cuanto a género se refiere. Podría definirse como una introducción extraordinaria al diario de una maravillosa mujer o como la narración de una vivencia, la de la autora; podría considerarse como un libro sobre lo indecible, ese dolor inenarrable que nos deja enmudecidos, o como un relato filosófico sobre la muerte para la vida. Lo cierto es que fue una experiencia y una ocasión única para Rosa Montero: evocar y medirse al propio dolor, a la pérdida de un ser querido, gracias a la lectura del diario escrito por Marie Curie .

Como admitirá en varias entrevistas, todas sus novelas tratan sobre el tema de la supervivencia: como persona y como escritora Rosa arrastra un agujero de inseguridades y trata de llenarlo con palabras. «El arte es una herida hecha luz» según George Broque y ella remarca que la belleza hace que la vida sea más soportable. De la misma manera, cada ser humano necesita completar la narración de su existencia: la muerte forma parte de la vida y es parte de nuestro relato. Narrar, narrarse, es la oportunidad de hallar un significado coherente a nuestras vidas, reunir los acontecimientos pasados y las fotografías compartidas, buscar consuelo. En este trabajo, la autora se muestra dialogante, tutea al lector, añade fotos y hashtag.

#Palabras. El arte en general es un gran alivio contra el dolor.
El resultado de este camino de recuerdos es fruto de nuestra imaginación: nuestra memoria es ficcional, al igual que nuestra identidad. Contarnos lo que fuimos (nuestros difuntos siguen en nuestras mentes), construir puentes sobre las fisuras, añorar el pasado que hubo o que pudo haber sido, escribir el final de una historia que no terminó como se esperaba: alguien nos deja y necesitamos despedirnos.

Marie no pudo hacerlo y por ello escribió su diario. Rosa Montero tampoco pudo y quizá por eso escribió este libro.

#Dolor. La autora es capaz de mirar su propio sufrimiento, y de reflexionar sobre cómo nos enfrentamos a la muerte: remarca que en nuestra cultura el dolor es algo enfermizo, algo que debemos ningunear, olvidar, saltar, menospreciar. Sin embargo, es un camino que debe recorrerse, porque «no todo es horrible en la muerte».

#Prólogo. Al principio la obra iba a ser un preámbulo sobre el diario de Marie Curie, pionera de la radioactividad. Ni siquiera la autora imaginaba que iba a redactar un libro: todo nació a raíz de un acuerdo verbal con la editora de Seix Barral, Elena Ramírez, que le propuso un prólogo para Únicos, una colección de libros breves.

Elena sabía que Rosa podía hacer algo estupendo. Y así fue.

#Coincidencias. Hay un punto de conexión entre ambas, la muerte de sus respectivos maridos. Si el dolor nos quita las palabras, Rosa siente que Marie se las devuelve.

#LugarDeLaMujer. Analizando la situación de la mujer en el siglo pasado, la autora hace una espléndida fotografía de lo extraordinaria que era Marie, madre y mujer ejemplar, polaca dura, austera, orgullosa, dama frágil y enlutada en el dolor o alma valiente en un mundo machista. Fue y es un ejemplo de valentía. Su existencia, su lugar en el mundo, fue extremadamente dura: hoy conocemos su ejemplo gracias a su carácter incansable, a sus ambiciones y a su ético deber para la humanidad: regaló literalmente sus días a la ciencia y pagó con la muerte los efectos de la radiactividad.

#Hacerlodebido, #Honrarlospadres, #Culpa. Perseguir sus propios sueños y ambiciones daba lugar a sentimientos de culpa: el lugar de la mujer era subsidiario, la mujer era un suplemento a la vida del hombre. Sus deberes eran cuidar de los padres, hijos, maridos, casa… incluso estando embarazada la condición de ser mujer era algo en lo que no se pensaba jamás. La palabra #Ambición no conjugaba con una mujer: era un atributo masculino. Para Marie, esas sensaciones minaban su seguridad y dignidad, su idea de futuro: sus dudas sobre su lugar en el mundo le hacían pelear contra sí misma. Afortunadamente aceptó el reto y hoy podemos recordar su ejemplo.

Este mes os propongo una obra muy recomendable, no solo por el trabajo de la autora sino por la valiosa aportación del diario de Marie Curie que se añade en el capitulo final. ¡No os lo perdáis!


BIOGRAFÍA DE LA AUTORA

Rosa Montero nació en Madrid en 1951. Titulada en periodismo en la Escuela Superior de Periodismo de Madrid.

(1970-1975) Cuatro cursos de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid.

(1969-1972) Trabajó con grupos de teatro independiente como Canon o Tábano, con quienes estrenó en 1970 la mítica obra Castañuela 70.

Desde 1970 colaboró con diversos medios informativos (Fotogramas, Pueblo, Posible, Hermano Lobo) y desde 1977 trabaja para el diario El País, en el que fue redactora-jefa del suplemento dominical en 1980-1981.

Sus textos periodísticos aparecen de forma habitual en diversos periódicos latinoamericanos. Ha escrito con regularidad para diarios como Clarín (Argentina) o El Mercurio (Chile), y ha colaborado en medios como Stern (Alemania), Libération (Francia), La Montagne (Francia) o The Guardian (Reino Unido).

A lo largo de su vida ha hecho más de 2000 entrevistas (al Ayatolá Jomeini, Yassir Arafat, Olof Palme, Indira Gandhi, Richard Nixon, Julio Cortázar o Malala, entre muchos otros) y su técnica como entrevistadora es estudiada en las universidades de periodismo tanto en España como en Latinoamérica.

Sus artículos se utilizan regularmente desde hace décadas en la enseñanza secundaria y aparecen en las pruebas de selectividad. También son usados en el extranjero, como lo demuestra el premio de la AFDE (Association pour la Diffusion de L´Espagnol) que recibió en 2012 en Francia por la utilización de su obra en la enseñanza del español en el país vecino.

Ha sido profesora visitante en Wellesley College, Boston (EEUU) y en la Universidad de Virginia (EEUU). Ha impartido minicursos de escritura creativa en la Universidad de Bingham Young, Utah, (EEUU) y en el Miami Dade College, Miami, (EEUU) y recibió una beca para dar conferencias de la Queen’s University de Belfast (Reino Unido). Ha enseñado literatura y periodismo en la Escuela de Letras y en la Escuela Contemporánea de Humanidades, ambas de Madrid. Ha impartido lecciones magistrales en aperturas de curso y ceremonias de graduación en diversas universidades, entre ellas la de Salamanca, la Complutense de Madrid y la Carlos III. Ha participado en centenares de simposiums, conferencias y encuentros en Europa, América, Asia y África, desde Ferias del libro como las de Guadalajara (México) o Fráncfort (Alemania) a actividades académicas en universidades como Harvard y Cornell (EEUU), Oxford y Cambridge (Reino Unido), Heildelberg y Gotinga (Alemania), Venecia (Italia), Pau (Francia) o Minia (Egipto), entre muchas otras.
Escribió los guiones de una serie de televisión, Media Naranja, que obtuvo el premio Martín Fierro a la mejor producción extranjera en Argentina en 1988 y trabajó como coguionista, presentadora y entrevistadora en la serie documental argentina Dictadoras (2015).

En 1978 ganó el Premio Mundo de Entrevistas, en 1980 el Premio Nacional de Periodismo Literario y en 2005 el Premio de la Asociación de la Prensa de Madrid a toda una vida profesional, entre otros galardones profesionales.

Ha publicado las novelas: Crónica del desamor (1979), La función Delta (1981), Te trataré como a una reina (1983), Amado Amo (1988), Temblor (1990), Bella y Oscura (1993), La hija del caníbal ( Premio Primavera de Novela en 1997 y premio Círculo de Críticos de Chile 1997), El corazón del Tártaro (2001), La Loca de la casa (2003), Premio Qué Leer 2004 al mejor libro del año, Premio Grinzane Cavour al mejor libro extranjero publicado en Italia en el 2005, Premio “Roman Primeur” de Saint-Emilion, Francia (2006); Historia del rey transparente (2005), Premio Qué Leer 2005 al mejor libro del año, y Premio Mandarache 2007; Instrucciones para salvar el mundo (2008), Premio de los Lectores del Festival de Literaturas Europeas de Cognac (Francia, 2011); Lágrimas en la lluvia (marzo 2011), Lágrimas en la lluvia. Cómic (octubre 2011), Premio al Mejor Cómic 2011 por votación popular (Salón Internacional del Cómic de Barcelona), La ridícula idea de no volver a verte (marzo 2013), Premio de la Crítica de Madrid (2014) y Prix du Livre Robinsonnais 2016 de la Bibliothèque du Plessis Robinson, Francia; El peso del corazón (2015), La carne (2016) y Los tiempos del odio (2018).

También ha publicado el libro de relatos Amantes y enemigos, Premio Círculo de Críticos de Chile (1999), y dos ensayos biográficos, Historias de mujeres y Pasiones, así como cuentos para niños y recopilaciones de entrevistas y artículos.

De sus novelas se han hecho una decena de adaptaciones teatrales, varios cortometrajes, un largometraje, una ópera e instalaciones artísticas, tanto en España como en diversos países europeos y americanos.

La repercusión de la obra de Rosa Montero en el mundo del hispanismo internacional es ingente. Se han publicado diez libros centrados en la autora y unos sesenta libros colectivos que incluyen estudios sobre ella. Una treintena de tesis doctorales y más de 120 trabajos académicos publicados en revistas críticas o actas de congresos han analizado sus obras (ver bibliografía adjunta).
Sus libros están traducidos a más de veinte lenguas y es Doctora Honoris Causa por la Universidad de Puerto Rico.

En 2017 fue galardonada con el Premio Nacional de las Letras, concedido por el Ministerio de Cultura. También este año recibió el Premio a la Trayectoria Profesional, concedido por el Club Internacional de Prensa y el Premio Internacional de Periodismo Manuel Alcántara, Universidad de Málaga.

En 2018 fue nombrada Profesora Honoraria del Departamento Académico de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Y en febrero de 2019 se crea el Aula Rosa Montero en la facultad de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante).

Es Miembro de Honor de la Universidad de Málaga.


BIBLIOGRAFÍA

CASA DEL LIBRO

WIKIPEDIA (Marie Curie)

ROSA MONTERO

post image

AUTORRETRATO SIN MÍ | FERNANDO ARAMBURU

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


Autorretrato sin mí
Autor: Fernando Aramburu
Editorial: Tusquets Editores S.A (2018).
Tapa dura: 192 páginas
Editor: Tusquets Editores S.A.; Edición: 1 (27 de febrero de 2018)
Colección: Marginales
ISBN-10: 8490665117
ISBN-13: 978-8490665114

Tras el éxito de “Patria”, Fernando Aramburu publica un texto refinado, un retrato interior profundo, conmovedor, original, sincero, una poesía descriptiva o, si se me permite, una poesía novelada para las masas.

Al entrar en sus páginas el lector podrá saborear su gran sensibilidad, su singularidad en la descripción de unas emociones que perviven «pecho adentro» y que penetrarán en nuestra conciencia gracias al ejercicio de la lectura. Del mismo modo el lector podrá apreciar la calidez y la calidad de unas palabras que funden emoción, lírica, ironía, casta intimidad y profunda conciencia; podrá percibir que el autor se desnuda, buscándose a sí mismo, evocando experiencias y sentimientos ajenos al lector, pero que terminarán siendo suyos por ser humanos, honestos, sencillos, virtuosos y universales.

La literatura de Aramburu se convierte en una herramienta de investigación («busco porciones de profundidad»), en un desahogo, en un dialogo con la soledad que le ayuda a elevarse hasta llegar a las esferas más cercanas al alma, a ese núcleo esquivo e inasible que es el yo. Gracias a ello el autor se desprende de sí mismo, se hace ojo observador llegando a comprender… casi meditando.

Así se desarrolla una obra dividida en seis bloques, en los que el autor sobrevuela los aspectos más esenciales de su vida y analiza los símbolos cotidianos que le han acompañado durante años. De esa manera, el perfume del pan, símbolo de vida, evoca su antiguo hogar, las personas que rodeaban la mesa del comedor, aquellas sonrisas, son ese ambiente familiar divertido y feliz, que es vínculo, desapego y nostalgia de una tierra lejana; aquel viejo de la fotografía, su padre, ahora tan silencioso y tan presente que le da una palmada en la espalda con el ayuda del aire y el amor de la “guapa”, la niebla germánica, los abedules y los pájaros negros, los libros, los amigos, los perros que aguardan, …todos son pequeños universos infinitamente humanos que albergamos en nuestro interior y que Fernando pronuncia con voz baja, para que sus versos de cristal no se rompan…

No hay nada mejor para el autor para acabar el día que la lectura y la escritura: son sus pasiones y aquí hay un servidor que quiere compartirlo.


Biografía del autor

Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959) está ya considerado como uno de los narradores más destacados en lengua española. De entre sus obras destacan Los peces de la amargura (2006, XI Premio Mario Vargas Llosa NH, IV Premio Dulce Chacón y Premio Real Academia Española 2008), Los ojos vacíos (2000, Premio Euskadi), Años lentos (2012, VII Premio Tusquets Editores de Novela y Premio de los Libreros de Madrid) y Ávidas pretensiones (Premio Biblioteca Breve 2014). Pero ha sido su novela Patria, de apabullante éxito entre los lectores y merecedora de unánime reconocimiento (Premio Nacional de Narrativa, Premio de la Crítica, Premio Euskadi, Premio Francisco Umbral, Premio Dulce Chacón, Premio Arzobispo Juan de San Clemente…), la que lo ha situado como un escritor llamado a marcar época. Su último libro, Autorretrato sin mí (2018), es un delicioso y personal conjunto de prosas poéticas.

post image

RAQUEL LANSEROS | MATRIA

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


MATRIA

Raquel Lanseros
Colección Palabra de Honor
Fecha de edición 5/12/2018
110 páginas
Medidas: 22 x 15 x 1.5 cm.
Acabado: Tapa dura
ISBN 978-84-9895-233-9
Visor poesía 2018
PVP: 22 euros

Matria es una palabra arcaica y poco común, no incluida en el diccionario de la RAE; es un neologismo que abarca múltiples significados, incluyendo los conceptos de materia y de verdad primitiva, de realidad creadora y de herencia del universo creado, de matriz e identidad, de maternidad y tradiciones, de nacionalidad e historia… La naturaleza madre es un espacio interior que se propaga, un lugar omnipresente que lo abarca y que lo cambia todo; una herencia-presencia no antagónica (no se hallan en el poemario discursos contrapuestos al concepto de patria o reivindicaciones directas a favor de la mujer): Matria es una perspectiva, una relectura del mundo tal y como lo conocemos.

Gracias a esta premisa es posible explicar, al menos en parte, el trabajo multidimensional de la autora, la búsqueda holística, heterogénea y única, su recorrido hacia la vida, «la travesía hacia su propia brújula», su discurso y camino hacia el núcleo de su propia humanidad. Entonces Matria se descompone en temas como la libertad, la inmortalidad, la comunicación, la maternidad, la decadencia política, la magia del descubrimiento, la revolución, y, como no, la imaginación creadora y cómplice de la poesía. Raquel Lanseros nos ofrece así las múltiples miradas de una visión conjunta, la de una poesía que se abre a temáticas sutiles como la fascinación y el éxtasis por la vida, la de la voluntad de cambio frente a la conciencia de nuestras propias pobrezas, la de la energía creadora del impulso que a su vez busca la verdad primigenia, el barro creador. Su pluma es un ejemplo de libertad y un instrumento de lucha contra el paso del tiempo, su magia no se enfrenta al lenguaje polisémico del silencio sino lo impulsa (su lírica resuena en mi mente tiempo después de su lectura); su fuerza telúrica, indispensable como la presencia del aire, es clara y contundente al igual que la presencia inefable del misterio, la de una energía, creadora de paisajes y de impulsos, que también ofrece la fuerza para enamorarse de la vida.

POEMAS

LA LOCA MÁS CUERDA

¿Quién es el ser humano más libre de la Tierra?
¿Quién es capaz de nacer más de una vez?
¿Quién habla con los árboles? ¿Quién llueve?
¿Quién viaja hasta el umbral de otra galaxia?
¿Quién comparte las aguas con las ninfas?
¿Quién ambiciona un tiempo sin subordinación?
¿Quién traspasa un espejo? ¿Quién es el espejo?
¿Quién brinda con Ulises en el puerto de Ítaca?
¿Quién sobrevive ileso a una tormenta dentro del corazón?
¿Quién desposa al destino? ¿Quién corteja a la muerte?
¿Quién emprende una gesta aun a sabiendas de una derrota cierta?
¿Quién para con su mano los relámpagos de un dios?
¿Quién sueña con androides que soñaban con ovejas eléctricas?
¿Quién ha visto su alma? ¿Quién vence a los molinos?
¿Quién tiene largos trenes recorriendo la estepa de sus venas?

¿Con quién es comparable la belleza del fuego?
¿A quién le pertenece lo que no es de nadie?
¿Por quién siguen doblando las campanas?

¿Quién puede competir con la imaginación?

CIELO ARRIBA

Y qué gozosamente, con qué brío
uno se da de bruces con el mundo
y antes de comprenderlo ya lo ama.

Y qué fascinación la del principio
por descubrir el barro originario
y encontrarlo en las ranas en su charco
croando las verdades inmutables
y en el ámbar goloso de la cidra
que imita en su dulzor el sueño mismo.

En busca de lo grande que supone
contener lo pequeño uno se embarca luego
que la fortuna obliga y el sendero
no deja de tentar al caminante.

Y va haciéndose hora y los paisajes
se despliegan y vibran con asombro
y los rostros desfilan y la lucha
renueva su silueta milenaria
y la rueda del mundo gira y gira
y va cambiando fuerza por cansancio
pero el encantamiento no termina
y uno se siente vivo porque sabe
que todo está en primicia eternamente.

Y se recuesta al borde del destino
para beber la sombra, cuando escucha
el croar de las ranas en su charco.

La primera verdad que siempre vuelve
a quien ya entiende que es la verdadera.

EPIFANÍA EN LA BOCA

El tango es un pensamiento triste que se baila
Enrique Santos Discépolo

La tierra natal cubre como un tatuaje la piel preliminar.
Bendita sea la casa de los padres.
Todas esas imágenes
ese rumor simiente que vive en cada pecho
esperando un instante para poder filtrarse.

Escucho la inocencia de mis dieciocho años
populosa como el estuario del Río de la Plata
aquel irreflexivo desdén hacia lo propio
aquella anglofilia mimética
en nombre de la posmodernidad.

Entonces tú
la persuasión de tu voz arbolada
la sala de conciertos en el Barrio La Boca
entre Vuelta de Rocha y Caminito
su majestad el tango.

Pasado y porvenir se besan en mi ombligo
si yo pudiera, como ayer
querer sin presentir

Mi corazón secreto emerge de la sombra
sabe que la lucha es cruel y es mucha
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina

Las palabras preguntan por mi alma
el viajero que huye
tarde o temprano detiene su andar

Todas las ocasiones
todos los sueños fértiles de mis antepasados
todas las lluvias de América y de Europa
todos los trajes pulcros de los muertos
todas las despedidas
gauchescas
europeas
indígenas
criollas
todo el ruido del tiempo caminando hacia la libertad
todas las ilusiones fraudulentas
las chapas de metal acanaladas de los conventillos
las palabras que engendran sabor a nuevo mundo
todas las esperanzas
los lemas, los augurios
los cuerpos coagulados
los sombreros
todos los viajes más largos que la vida.

Todos esos colores de la tierra
la oriunda
la injertada
la regada con sangre y renacida
cruzaron frente a mí en forma de lágrima.

Lágrimas de mestiza, de emigrante, de hermana, de alimento del mar.

El sol puede salir también de noche.
Yo no he vuelto a olvidar
quién soy
de dónde vengo.

SOBRE LA AUTORA

Raquel Lanseros (1973, Jerez de la Frontera, Cádiz), es una de las voces más premiadas y reconocidas de la nueva poesía española. Ha publicado los libros de poemas «Leyendas del Promontorio» (Ayto. Villanueva de la Cañada, Madrid, 2005), «Diario de un destello» (Editorial Rialp, Colección Adonáis, Madrid, 2006), «Los ojos de la niebla» (Editorial Visor, Madrid, 2008), «Croniria» (Ediciones Hiperión, Madrid, 2009) y «Las pequeñas espinas son pequeñas» (Ediciones Hiperión, Madrid 2013). Su libro Diario de un destello ha sido traducido y publicado en Francia bajo el título «Journal d’un scintillement» (Les Éditions du Paquebot, Paris, 2012). Asimismo, su obra ha sido reunida en las antologías personales «La acacia roja» (Ediciones Tres Fronteras, Murcia, 2008), «Un sueño dentro de un sueño» (Ediciones del 4 de agosto, Logroño, 2012) y «A las órdenes del viento» (Valparaíso Ediciones, Granada, 2012).

Entre los galardones que ha recibido por su obra poética destacan el Premio Unicaja de Poesía, un Accésit del Premio Adonáis, el Premio de Poesía del Tren 2011, el Premio Antonio Machado en Baeza y el XXIX Premio Jaén de Poesía. Como traductora, ha publicado «Poemas de amor» (Valparaíso Ediciones, Granada, 2013), una selección personal de poemas de Edgar Allan Poe y «Mira lo que has hecho» (Valparaíso Ediciones, Granada, 2014), obra del poeta norteamericano Gordon Mcneer.

Licenciada en Filología Inglesa, su obra ha sido parcialmente traducida al inglés, francés, italiano, holandés, hindi, turco, hebreo y portugués. Asimismo, ha sido incluida en numerosas antologías y publicaciones literarias tanto en España como en otros países como Italia, México, Bélgica, Nicaragua, Colombia, El Salvador, Turquía, Chile, Perú, India, Estados Unidos y Argentina.

Fuente: Raquel Lanseros

post image

GIANI STUPARICH | LA ISLA (L’ISOLA)

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


La isla
Giani Stuparich
Título original: L’isola
Idioma original: italiano
Traducción al español: J. Á. González Sainz
Editorial: Minúscula
Precio: 13.00 euros
Año de publicación: 1942
ISBN: 9788495587398

 

 

SINOPSIS

Un hombre enfermo escribe a su hijo solicitando su presencia en los últimos momentos de su vida.

Giani Stuparich (Trieste, 1891-Roma, 1961) escribió novelas y ensayos, aunque los críticos coinciden en que La Isla, relato breve por excelencia, es su obra maestra, su libro perfecto. El mismo Vila-Matas, en un artículo de El País del 2008, coincide afirmando que su lírica, su gran capacidad de síntesis poética, su visión objetiva de la realidad, le convierten en uno de los mejores autores del siglo pasado.

La isla es aparentemente una historia sencilla, aunque su entramado se fundamenta en una meditación profunda y enriquecedora, en una reflexión que se convierte en un himno a la vida sobre la muerte, en una búsqueda de sentido y en una radiografía del existir, en un relato sobre “la vida fugitiva” y su significado preciso.

La naturaleza, con su presencia inconmovible y el paso firme del tiempo son presencias ligeras y a la vez indelebles.

«La isla palpita al sol y saborea el aire, vive el instante pletórico, y sólo el viento parece ahí decir una verdad que no debe inspirarnos temor: llega la muerte, pero la vida fluye».

Padre e hijo miden sus vidas a través del tiempo, añoran el pasado y se enfrentan a un destino inevitable. Los paisajes luminosos de la isla se funden perfectamente en una prosa conmovedora, minuciosa, quirúrgicamente sobria, cuyos tonos describen con gran maestría las circunstancias y los sentimientos de cada personaje.

Padre e hijo deben aceptar la muerte, asumir lo inevitable, enfrentarse a un dolor ineludible: ambos son conscientes de que ese viaje es una travesía del padre hacia el otro lado de la vida.

El autor nos brinda espléndidamente las diferentes perspectivas de cada uno, alternando sus posiciones: el hijo observa y recuerda con los ojos de un niño: aquel hombre todopoderoso, aquel galán vigoroso y vital que le trajo al mundo lucha estoicamente contra la enfermedad gracias a su voluntad inquebrantable, más fuerte que el destino. Ahora, desde su condición de adulto, sufre por su deterioro, por su destino cruel, y por no poder evitarlo. El padre, en cambio, recuerda un hijo miedoso y suplicante que se ha convertido en un hombre fuerte e independiente; habla de la muerte con serena resignación, honra la vida y convierte sus notas trágicas en esperanzadoras.

«Sus manos y su mirada, vivificados por la verdad del dolor, se habían vuelto casi hermosas».

La isla es una obra fundamental, mayúscula (editorial minúscula permitiendo), ineludible, magistral, sublime. Léanla y verán que no estoy exagerando.

post image

JOTA SANTATECLA | NIÑO MUDO

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


NIÑO MUDO
(Santatecla, Jota)
Encuadernación Rústica, 96 páginas
ISBN  978-84-17096-27-4
Dimensiones 13.5 cm x 21 cm
Precio 12.30 euros

«Este libro está lleno de palabras sinceras, de palabras que un niño mudo no fue capaz de decir pero que nunca olvidó»: así comienza la mini reseña de Fernando Valverde sobre esta obra, nota que me llamó mucho la atención. Al investigar sobre el autor descubrí que Jota Santatecla es conocido como el poeta del metro: su poesía durante meses ha viajado entre un vagón y otro de la red de metro madrileña, creando expectación e interés. Una idea genial para darse a conocer, para expresarse, para acercar la poesía al mundo. Gracias a ello la editorial Valparaíso quiso publicar su obra. De hecho, parece que en los últimos tiempos las nuevas voces poéticas emergen a través de las redes sociales por el impulso de decenas de miles de seguidores. Y después lectores. Como norma general, es evidente que una editorial en busca de negocio no puede dejar pasar la oportunidad de publicar un libro con buena rentabilidad. Tema de marketing aparte, debo decir que la calidad de los poemas no desentona con la calidad de la edición (el libro es magnífico, los gráficos son muy atractivos, los bocetos muy logrados y acordes a la poesía del autor).

Jota nos presenta unos poemas vivenciales, viscerales en ciertos aspectos: mensajes simples y directos, de fácil comprensión, afines a las nuevas tendencias de la poesía. A través de ellos el autor se arropa con la desnudez de una pluma que avanza “llenándose de sí mismo”; su  voz es la de un joven que deja atrás un amor marchitado (el que deja marcas indelebles en la adolescencia) y camina hacia adelante con un guion de promesas y de esperanzas; su obra es un conjunto de poesías «llenas de palabras, o de entrañas» y gracias a ellas el poeta «moja la pluma en la herida que tiene en el pecho».

Poesía de la experiencia, la de un joven enamorado que nos cuenta las vicisitudes de su amor perdido («en mi cuarto sigue siendo 15 de enero»), la de un hombre que vuelve a existir escribiendo («las letras que calles serán las canciones que bailarán todas las mujeres que no veas despertar. Escribe» se dice a sí mismo).

Gracias a este recorrido, el poeta concluye que «nuestra vida no es de quien nos sueña, sino de quien nos vive», que las historias de amor fallidas mueren porque se construyen en un terreno arenoso y que se debe vivir la vida «a corazón abierto».

El niño mudo se reconcilia con la memoria, se enfrenta a las emociones, explora los tiempos de la infancia, el primer amor, la desilusión, la pérdida y la superación («he aprendido a nadar entre tanta lágrima»). Ahora es un joven adulto que dialoga con el mundo en una conversación sin tiempo («el reloj se paró a un minuto de vernos») y redescubre las viejas heridas inolvidables («la soledad tiene su nombre»; «la respuesta a todo eras tú»), ahora casi olvidadas.

Sus versos son una jaula vital que se observa al espejo: el joven poeta deja de vivir de la ilusión y empieza a existir, a gritar «hasta que el tiempo nos haga libres».

En mi opinión hay destellos de buena poesía en este poemario, la de un autor que reacciona a las circunstancias escribiendo: «ella (sigue siendo) tinta y él una hoja de papel en este país de poetas».

En definitiva, mucha sensibilidad, una nueva voz en el mundo de la poesía y, quizá, un apellido predestinado a la escritura.

post image

LA PRESA | KENZABURO OÉ

El Anaquel

Los libros liberan más que nutren y quiero ser testigo de esta liberación.

Por: Matteo Barbato


ISBN 978-84-339-0667-0
EAN 9788433906670
PVP CON IVA 11.5 €
NÚM. DE PÁGINAS 120
COLECCIÓN Panorama de narrativas
CÓDIGO PN 316
TRADUCCIÓN Yoonah Kim
PUBLICACIÓN 18/04/2006

Segunda guerra mundial: en una aldea japonesa, incomunicada por el conflicto, silenciosa y monótona, ocurre un hecho extraordinario. Un avión de guerra americano se estrella en una montaña cercana: los cazadores que quedan en el poblado capturan al soldado estadounidense que sobrevive lanzándose con el paracaídas.

Todo el poblado se queda hipnotizado y sacudido por el acontecimiento, por este hombre de raza negra caído del cielo. Los chiquillos, de corta edad y de enorme inocencia, beben las primicias de este nuevo manantial. Su curiosidad irradia de luz el descubrimiento, adorna el prisionero de cualidades inexistentes, se llena de excitación y de temor por lo desconocido.

Él es un hombre alto y corpulento, de gestos y actos bellos, exóticos y excepcionales: su hedor es erótico, persuade e invade, sus heces y orinas pronto serán tratadas con mimo hasta ser depuestas en el vertedero.

Poco a poco los niños confían en él, pierden el miedo al considerarle como a un animal doméstico (para ellos es una mascota medio humana y medio animal): sus necesidades y características son estudiadas y espiadas al mínimo detalle, hasta que incluso los adultos llegan a considerarle como un ser inofensivo.

Con la llegada de la normalidad, el nuevo pasatiempo de los críos se integra en la vida de la comunidad y, pese a las dificultades del idioma, se muestra pacífico y colaborador. Sus movimientos son admirados como si se tratara de un objeto místico y aquellos que cuidan de él son “los elegidos” por estar próximos a la nueva deidad.

El prisionero se convierte en la única preocupación, es el principio de un tiempo nuevo, de una enfermedad contagiosa que no alcanza a los adultos. Todo lo que pertenece al prisionero negro es digno de veneración, da sentido a los días y purifica la existencia. La guerra es solo un lejano recuerdo que no llega a este pueblo incomunicado: una borrasca ha derribado un puente, la escuela tuvo que cerrarse, el correo no llega, ni los muertos pueden trasladarse a la ciudad. Hay un cúmulo de circunstancias excepcionales que los niños disfrutan. Para ellos es un verano de fiesta y de prodigios, un tiempo de maravillas casi irreal.

Kenzaburo Oé relata y retrata una época deformada por la guerra, por la corrupción moral de la élite militar y política, por la caída de lo sagrado (el emperador reconoció que no era dios y si muere un dios mueren todos los dioses), por la humillación de las bombas atómicas.

Para el autor, la historia se hace enemiga: representa un mundo inhabitable. Por ello, Oé crea su propio universo en un lugar de Japón, similar a una aldea que le vio crecer. Es así como el famoso escritor revive episodios de su infancia y relata el desastroso presente de la reconstrucción.

Kenzaburo Oé huye de un tiempo controlador, de un tiempo de cólera y dolor, busca el lenguaje poético de la naturaleza, de lo cotidiano, de la simplicidad, de lo vivido, de la fragilidad que constituye la niñez. Huye de la historia y choca con un pasado irredimible, irremediable, irreparable.

Lo recomiendo para aquellos que quieren disfrutar de una obra maestra.

This site is protected by wp-copyrightpro.com

error: Content is protected !!